 El pequeño hervidero mediático y político francés sigue haciéndose ilusiones con que su primer ministro conservador, François Fillon, tenga la inteligencia suficiente como para robarle a última hora el puesto a José Manuel Durão Barroso a la cabeza de la Comisión europea. A escondidas, confían en una rebelión europarlamentaria o un golpe del No en Irlanda. Leer más...
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