REPORTAJE I Wouter Bos y Camiel Eurlings eran jóvenes guapos, atléticos, elegantes, grandes oradores y experimentados políticos. Lo tenían todo para ganar las inminentes elecciones en Holanda o presentarse como el relevo que, en la izquierda y la derecha, necesita el país. Sin embargo, en lo que parecía el clímax de sus carreras, han salido corriendo. Han hecho mutis por el foro. Quieren casarse y ver crecer a sus hijos en un Estado en el que las mujeres empiezan a tomar el relevo y en el que la ambición no lo es todo.
Leer más...