Picture
INFORMACIÓN I El senado francés acaba de convalidar la ley que prohíbe el uso del burka en espacios públicos, como la propia calle. Los votos favorables han sido 246 frente a uno sólo en contra. La mayoría de los diputados de izquierdas han desertado la votación.
El texto, presentado por la Ministra de Justicia, Michèle Alliot-Marie, prevé una sanción de 150 euros con posible obligación de asistencia a cursos de “educación para la ciudadanía” para quien lleve burka en espacios públicos. Además, he a quí la novedad aportada por la ley francesa, quien obligue a una mujer a llevar el velo integral e espacios públicos se arriesga a pasar un año en prisión y a pagar una multa de 30.000 euros. La ley entrará en vigor dentro de 6 meses, de modo que pueda ser asimilada tanto por los ciudadanos –con los cuales se iniciará un proceso de diálogo y persuasión– y, sobre todo, por las fuerzas del orden. Muchos, en las fuerzas de policía, confiesan no haber recibido “consigna particular alguna para saber gestionar cada una de estas nuevas situaciones”, traslada en sus páginas el diario Le Figaro. Existe el temor de un aumento de las tensiones en los barrios con más población musulmana.

Una prohibición sobre la base del republicanismo

“Vivir la República con el rostro descubierto: es una cuestión de dignidad y de igualdad. Es una cuestión de respeto de nuestros principios republicanos”, ha declarado Alliot-Marie. “El velo integral disuelve la identidad de una persona en el comunitarismo. Cuestiona el modelo de integración a la francesa fundado e la aceptación de los valores de nuestra sociedad”. Es más, según la ministra, la ley se basa “sobre el principio constitucional de salvaguarda del orden público”.

El Ministerio francés del Interior (por fuentes policiales) asegura que existen 2.000 mujeres en suelo galo que llevan el velo integral. Cabe recordar, siempre según estimaciones (pues las estadísticas étnicas están prohibidas en Francia), que este país cuenta con alrededor de cinco millones de ciudadanos musulmanes, representando la comunidad islámica más nutrida de Europa.  

Francia es el primer país europeo que materializa esta prohibición: Bélgica había tratado lo mismo en el mes de abril, per la paralización de su parlamento ha impedido el voto definitivo; en España, sin embargo, se ha avanzado una propuesta legislativa en este sentido por parte del PP. Tanto el Consejo de Europa como Amnistía Internacional critican esta decisión, argumentando que se conculca el derecho de libertad de expresión y de religión.

Mara Carfagna, Ministra italiana de Igualdad de Oportunidades ha reaccionado de la siguiente manera: “En Italia no existe, como en otros países, una emergencia burka, los casos de mujeres constreñidas a endosar el burka son aislados. No por ello son menos graves”. Carfagna se muestra favorable a una regulación similar a la francesa en Italia. Para ella, “el velo islámico representa la negación de los derechos de la mujer”.

Francesca Barca
Europa451
Foto: alphadesigner/Flickr
 


Comments




Leave a Reply