Nuestras dudas han quedado despejadas y ahora sabemos que el mundo virtual de Citzalia será traducido a los 23 idiomas oficiales de la UE, según informa Michaël, de la empresa concesionaria ESN. Eso sí, las traducciones las efectuará un programa informático cuyo resultado será revisado por profesionales de la traducción. Como lo hagan con Google Trad, los traductores tendrán trabajo garantizado durante meses.
El rollo participativo
Los responsables de desarrollar la iniciativa Citzalia declaran en su blog lo siguiente: “La sala de prensa y la oficina de traducciones se gestionarán en modo participativo. Para garantizar la seriedad de las contribuciones, hemos puesto en marcha un sistema de ‘niveles de experiencia’ [y aquí se detiene la analogía con los juegos de rol] en función de las contribuciones ya emitidas y de la calidad de las mismas evaluada por los lectores. En cada sala, se atribuirá la moderación a un ‘redactor jefe’. Su cometido no consistirá en censurar contenidos o ideas (Citzalia se compromete con la libertad de expresión), sino en validar la calidad de redacción (gramática y ortografía) así como en verificar que el artículo no presente contenidos racistas, discriminatorios o vulgaridades.
Los contribuyentes que hayan alcanzado un nivel alto en su ‘profession’ no deberán someterse a esta moderación y podrán convertirse en redactores jefe”.
Todo esto significa que gran parte del trabajo reposa sobre el compromiso de los usuarios de Citzalia. Cabe imaginar el ahorro en Community Managers que se van a permitir sus promotores. No sin cierto escepticismo, esto nos recuerda a la experiencia vivida en los últimos años por la plataforma de periodismo participativo cafebabel.com en la que por desgracia no se ha producido el milagro de la multiplicación del pan y los peces cualitativos ni cuantitativos. Y es que la implicación de voluntarios es más que aleatoria y dependiente de sus preocupaciones personales cotidianas, como es natural. La inestabilidad está asegurada.
Además, una comunidad requiere de profesionales para su mantenimiento. Rara vez se alimenta de su propia dinámica comunitaria. Antes bien, son necesarias personas que canalicen energías y animen vocaciones.
Así pues, ¿cómo esperar que la oferta de Citzalia sea seria, viva y completa para un público amplio, si le corresponde a este público realizar la mayoría del trabajo de construcción del sitio? El coste de la inicaitiva se ha vuelto a confirmar: 275.000 euros financiados por el Europarlamento al 75% y por ESN al 25%.
Cuenta atrás
El lanzamiento está previsto para el próximo invierno, tras la puesta en marcha de una versión beta en septiembre de 2010. Los primeros usuarios gozarán del privilegio de ejercer de cobayas y de poder transmitir su opinión acerca de la web. De hecho, ya es posible registrarse en dicha web. Nosotros ya lo hemos hecho.
Desde su inicio, será posible debatir sobre las instituciones europeas, la justicia, la ciudadanía, las relaciones exteriores y la defensa, el presupuesto, el mercado interior, etc. Es decir, sobre las competencias que le corresponden al Parlamento Europeo. Los ciudadanos se van a volver locos con la posibilidad de tirarse trastos acerca de la directiva de defensa de los consumidores.
Citzalia, crónica de una ciudad fantasma

Antes de terminar, nos detenemos en una frase que no entendemos: “Según el éxito que obtengan las actividades (sobre todo periodísticas) prevemos crear varias redacciones (temáticas) e incluso permitir a periodistas crear su propia redacción”.
Nuestra humilde pregunta: ¿Qué interés tiene un periodista en crear una redacción virtual? No dudamos de que los salarios en este tipo de redacciones sea aún más exiguo que el de las redacciones reales. Y siempre será más divertido encontrarse y charlar de costura con los colegas en la sala de prensa de la Comisión o del Parlamento.
El clash 2.0
Con estas noticias constructivas de trasfondo se ha desarrollado una gresca por comentarios interpuestos entre Jon Worth y Aahmed ElAmin, uno de los responsables de ESN. El tema de la discordia es de nuevo el presupuesto acordado por el Europarlamento para Citzalia.
Aahmed ElAmin reprocha a Jon haber evocado la suma de 4 millones de euros. Jon se justifica citando su primer post en el que aseguraba no conocer el coste exacto del proyecto y lo que podría suponer dentro de los 4 millones atribuidos a ESN en 2008. El problema es que otros blogueros han retomado la cifra sin matizar su valor.
Así que de paso el empleado de ESN se ha encarnizado en su contra en las columnas de un oscuro diario de las Islas Bermudas, The Royal Gazette dejando en el aire la duda de por qué no se ha escrito la respuesta en mismo blog de Citzalia, sobre todo después de afirmar que está Citzalia siendo “víctima de la blogosfera”. Ni más ni menos.
La reacción cutánea de Aahmed El Amin revela a las claras que obrar por la democracia 2.0 es una cosa, mientras que aceptar sus reglas es otra muy distinta.
Jean-Sébastien Lefebvre
Europa451











