Una democracia nacida de la traición
Al volver a ver por enésima vez las imágenes grabadas del asalto al congreso por parte de Tejero y su cuadrilla en 1981, “muy entrada la noche y con algún whisky de más”, el escritor Javier Cercas trató de formularse preguntas como si fuera sau propio hijo. “Por qué no se agachan Suárez, Gutiérrez-Mellado y Carrillo?” “Por qué sólo esos tres?”. Fuen entonces cuando a este novelista, preocupado por personajes movidos por un ideal de traición que nadie ha logrado de momento dignificar, entendió “que esas imágenes del golpe de estado de 1981 eran importantes”.
No hay secretos
El golpe lo montaron Armada, Milans del Bosch y Tejero, y lo detuvo el Rey, “que era el único que podía detenerlo”. Que no haya enigma en la autoría del golpe, no impide a Cercas desvelar a los lectores una visióin inédita del valor contradictorio y sombrío de los personajes centrales de la transición española. “Hay momentos en la historia de un país en que la traición es más generosa y virtuosa que la lealtad”, subraya Cercas, quien a pesar de describir con minuciosidad de entomólogo el último episodio épico de la muy épica historia española, prefiere “la realidad gris de la democracia a la épica”.
Anatomía de un instante le sirve a este novelista para reclamar el valor de estos tres personajes rechazados por sus contemporáneos, pero también para recordar que hubo muchos responsables del golpe de estado: el Rey, los partidos de la oposición, ETA. Tras el golpe, el futuro político español inmediato perteneció a quienes se agacharon detrás de la bancada: “¡Eso es la política!”.
Un mensaje embotellado para ETA
Hoy, la ética de la traición bien podría aplicarse al Estado español y a la banda terrorista ETA, cuyas últimas declaraciones parecen apuntar a una voluntad de abandono de la lucha armada. Héroes de la retirada ha habido muchos a lo largo de la Historia: McGuinness en Irlanda, Mandela en África del Sur… ¿Se desprende de esta novela un mensaje o una sugerencia dirigida a los líderes del país? “Es ETA la que necesita a un gran traidor. Pero eso requiere mucho coraje y no veo quien pueda tenerlo en esa banda terrorista. El Estado español no necesita volver a traicionarse, pues ya lo hizo en 1981 al renegar definitivamente del franquismo y el golpismo”.
Fernando Navarro Sordo
Europa451











