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CRÓNICA I Su última novela, Anatomía de un instante, ha resultado ser un superventas que le ha valido el premio nacional de Narrativa en 2010. Javier Cercas, autor del célebre Soldados de Salamina recorre Francia para presentar el libro del año traducido al francés.
El auditorio del Instituto Cervantes de París, a dos pasos de los Campos Elíseos, se encontraba lleno a rebosar un miércoles por la noche. Javier Cercas ha recorrido Francia estas semanas pasadas  (Toulouse, Nantes, Paris…) para hablar de su última novela, Anatomía de un instante, que ya ha sido traducida y publicada en francés por la editorial Actes Sud. La sociedad francesa es, con total seguridad una de las más tetanizadas por la historia reciente de España. El libro de Cercas centra sus páginas en la figura de tres personas: Suárez, Carrillo y Gutiérrez Mellado. Ellos decidieron no seguir las consignas de los golpistas simbolizando la dignidad de la nueva democracia española. También culminaron una labor de traición a sus respectivos pasados que simboliza mejor que nada la reconciliación que evitó en España una nueva guerra civil. Es lo que empuja a Cercas a proponer una ética de la traición.

Una democracia nacida de la traición

Al volver a ver por enésima vez las imágenes grabadas del asalto al congreso por parte de Tejero y su cuadrilla en 1981, “muy entrada la noche y con algún whisky de más”, el escritor Javier Cercas trató de formularse preguntas como si fuera sau propio hijo. “Por qué no se agachan Suárez, Gutiérrez-Mellado y Carrillo?” “Por qué sólo esos tres?”. Fuen entonces cuando a este novelista, preocupado por personajes movidos por un ideal de traición que nadie ha logrado de momento dignificar, entendió “que esas imágenes del golpe de estado de 1981 eran importantes”.

“No es una novela al uso, sino una experimentación con la verdad. El golpe del 81 en España es para los españoles como el asesinato de Kennedy para los norteamericanos. Cada cual tiene su teoría del enigma. ¡Pero no hay enigma!, y eso es lo que quería demostrar novelando este episodio real de la historia española”. Cercas resume así la intención de su última obra, después de confesar que primero había escrito una ficción sobre la “gran ficción colectiva que venía siendo el golpe del  81”. Al final, optó por contar la verdad.

No hay secretos

El golpe lo montaron Armada, Milans del Bosch y Tejero, y lo detuvo el Rey, “que era el único que podía detenerlo”. Que no haya enigma en la autoría del golpe, no impide a Cercas desvelar a los lectores una visióin inédita del valor contradictorio y sombrío de los personajes centrales de la transición española. “Hay momentos en la historia de un país en que la traición es más generosa y virtuosa que la lealtad”, subraya Cercas, quien a pesar de describir con minuciosidad de entomólogo el último episodio épico de la muy épica historia española, prefiere “la realidad gris de la democracia a la épica”.

Anatomía de un instante le sirve a este novelista para reclamar el valor de estos tres personajes rechazados por sus contemporáneos, pero también para recordar que hubo muchos responsables del golpe de estado: el Rey, los partidos de la oposición, ETA. Tras el golpe, el futuro político español inmediato perteneció a quienes se agacharon detrás de la bancada: “¡Eso es la política!”.

Un mensaje embotellado para ETA

Hoy, la ética de la traición bien podría aplicarse al Estado español y a la banda terrorista ETA, cuyas últimas declaraciones parecen apuntar a una voluntad de abandono de la lucha armada. Héroes de la retirada ha habido muchos a lo largo de la Historia: McGuinness en Irlanda, Mandela en África del Sur… ¿Se desprende de esta novela un mensaje o una sugerencia dirigida a los líderes del país? “Es ETA la que necesita a un gran traidor. Pero eso requiere mucho coraje y no veo quien pueda tenerlo en esa banda terrorista. El Estado español no necesita volver a traicionarse, pues ya lo hizo en 1981 al renegar definitivamente del franquismo y el golpismo”.

Fernando Navarro Sordo
Europa451
 


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