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Dominique Strauss-Kahn, director del FMI, junto a Yoon Jeung-hyun, ministro de Finanzas surcoreano
ANÁLISIS I La cesión de escaños y derechos de voto por parte de los principales Estados europeos a favor de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) en el consejo del Fondo Monetario Internacional es a la vez una mala y una buena señal para Europa.
Los ministros de economía del G-20, reunidos en Corea del Sur este fin de semana, han adoptado una reforma histórica del FMI, con la que Europa cede responsabilidad y poder a los países emergentes. Hasta ahora, los países de la UE ostentaban 8 escaños de 24 en el consejo del principal organismo de crédito mundial, pero en el futuro sólo concentrarán 6. Brasil y China son los beneficiados. Además, Alemania, Francia, Reino Unido e Italia ceden entre todos el 6% de sus derechos de voto en beneficio de los cuatro países BRIC y Corea del Sur.

Es preocupante

De entrada es un mal síntoma para la relevancia de Europa en el planeta financiero. En el terreno práctico, esto significa que los países europeos tendrán menos responsabilidades a la hora de aportar crédito a la entidad, pero también menos capacidad de influencia a la hora de determinar cómo y a quién se otorgan los préstamos internacionales del FMI. Es decir, menos capacidad de imponer reglas y prácticas financieras a los gobiernos a quienes se presta dinero a nivel global.

Por otro lado, es el reconocimiento expreso y definitivo de que las economías emergentes están desbordando a las europeas, haciendo mejor los deberes en cuanto a productividad y presencia en los mercados internacionales. Obtienen más liquidez y más capacidad de prestar dinero. Por último, esta cesión es uno de esos cartuchos que sólo se usan en situaciones desesperadas para poder negociar ventajas en otros ámbitos. Europa necesita desbloquear las rondas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) con el objetivo de que los países emergentes dejen de amparar la piratería y el mercado de las imitaciones –sobre todo China- y abran más sus economías a las exportaciones de los países europeos, muy necesitados de invertir sus respectivas balanzas comerciales, sobre todo con países como Brasil o India.

Es interesante

En cambio, no todo es negro en el ADN de esta decisión. Europa ha cedido también porque ahora sí se lo puede permitir. Esta misma semana los ministros de economía y finanzas del Ecofin comunitario han seguido adelante con la idea de arbitrar un FMI a nivel europeo para evitar quiebras de Estados y contrarrestar movimientos de especulación contra la deuda soberana de los países europeos. El plan es que el fondo de reserva de 750.000 millones de euros que la UE creó en primavera de 2010 se convierta en fondo de garantía permanente, en el que incluso el sector privado esté involucrado mediante aportaciones. A esto hay que añadir que la laboriosa y discreta acción del presidente Herman van Rompuy está dando sus frutos y paso a paso se empiezan a vislumbrar detalles sólidos de un futuro gobierno económico europeo que armonice, acompañe y ayude a corregir las políticas económicas de los 27. No es casualidad que Francia y Alemania hayan dado su visto bueno esta semana la idea de sancionar a los países que permitan déficits y desequilibrios excesivos en sus cuentas públicas.

Es todo un sistema supranacional de supervisión económica el que está a punto de ponerse en marcha, y es motivo por el cual los Estados europeos no necesitan concentrarse tanto en el FMI. Es más, necesitan concentrarse en sí mismos. Lo importante es que este viraje de prioridades no desubique aún más la menguada influencia de la UE en las cuestiones capitales del nuevo tablero multipolar mundial.

Fernando Navarro Sordo
Europa451
Foto: Fondo Monetario Internacional
 


Comments

Frescamen
25/10/2010 15:37

Es lógico que estos países vayan ganando influencia, porque van ganando mercado. Es así de simple. Pero es extraño que la UE haya cedido tan a la ligera y que estas concesiones se hayan producido en el reparto de poderes del FMI y no en la ONU. El primero de ellos es claramente el organismo internacional cuyas directrices y opiniones realmente importan y mueven al mundo en un sentido o en otro. La ONU, que es una pantomima política, hubiera sido un lugar mejor donde hacer concesiones, y seguramente (a excepción de Rusia y China) Brasil, India y Corea se hubieran dejado seducir más facilmente por un veto en el consejo de seguridad.

El aumento de población, al que el señor McCoy hacía referencia hoy, también tiene mucho que ver al respecto. Recomiendo el artículo http://www.cotizalia.com/valor-anadido/estalle-bomba-demografica-europea-20101025-4265.html

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Alberti
25/10/2010 16:36

La UE no tiene el euro fuerte, son los demás quienes están devaluando su moneda: China y EEUU. La Ue está tratando de convencer a todo el mundo de evitar una guerra de divisas, es decir, de devaluaciones, pues provocaría una crisis como la ...que hemos pasado hasta ahora. ¿Por qué? Porque al devaluar todo el mundo sus monerdas es como si de pronto en el tapete mundial hubiese mucho más dinero muy deprisa: la inflación se dispararía y con ella episodios de escasez y de desequilibrios contables en empresas y administraciones. La competitividad no debe alcanzarse haciendo trampas, es decir, diciendo un día, que la moneda propia vale menos hoy que ayer. Antes bien, hay que basar la competitividad en la innovación. Para entrar en el mercado brasileño es menester demostrar que los productos europeos son de mejor calidad e igual de precio que los brasileños. Hay que invertir en innovaciuón para tener los productos más modernos y los sistemas de producción más baratos sin depender del precio de la mano de obra.

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