Picture
RESEÑA I “Es fácil dudar y opinar cuando ya no se gobierna un país”, se disculpa Felipe González en su último libro, Mi idea de Europa, en el que se ordenan sus intervenciones de los últimos años acerca de las reformas que debe emprender nuestro continente para seguir pesando en el mundo. A continuación, un decálogo de fácil consumo y sencilla comprensión de las propuestas de González para sacar a Europa del atolladero.
La preocupación de los ciudadanos europeos es no perder su empleo y poder seguir gozando de las variedades del Estado del Bienestar. Estas son, por repetidas u obviadas en conferencias o en la vida cotidiana de cada cual, las dos cuestiones que mejor identifican los retos de Europa. Por un lado, lograr un pleno empleo que se le escapa al Continente desde hace ya 30 años. Por otro, alentar la llama de un modelo de Economía social de mercado, que es lo que más orgullo e identidad destaca de los ciudadanos europeos cuando salen de Europa.

“Si en la globalización hubiere de haber ganadores y perdedores, la UE debe asumir reformas de calado para evitar estar entre los perdedores”, señala el ex dirigente español, después de subrayar que el espacio europeo no ha dejado de perder relevancia global durante los últimos 20 años. En efecto, la caída del muro de Berlín, los atentados del 11-S y el impacto transformador de la revolución tecnológica han propiciado que nuestro continente no sirva ya de área de contención, faro de modernidad y centro de producción. Europa, pues, ya no es la prioridad inversora de las demás potencias, ni ocupa una centralidad geopolítica, demográfica y tecnológica que obligue a todo inversor global a pasar por sus calles.

Esta realidad fundamenta el “sentimiento de frustración” que viven los europeos que, además, han perdido de vista para qué sirve la UE. “Hay una falta respuesta a una pregunta esencial: la suma de las 27 partes no hace comprensible qué Europa queremos”. No sin un punto de grandilocuencia, González sugiere una respuesta sucinta: Europa debe “participar de manera influyente en el gobierno de la globalización”. ¿Cómo? Su decálogo: 

  1. “Mantener nuestro modelo”, costoso, “exige buscar vías de financiarlo, y eso es lo que los dirigentes europeos no se toman la molestia de explicar a sus ciudadanos”. Lo primero es la pedagogía. El Estado del Bienestar no lo ha dispuesto la providencia, sino una realidad de posguerra en los años cuarenta y cincuenta que contaba con una dinámica de reconstrucción, un bonus demográfico y una especialización industrial pertinente. Hoy, la realidad ha cambiado y es menester buscar nuevas palancas para financiar el Estado del Bienestar, reto que sólo se lograría involucrando a los ciudadanos en lo delicado de la situación.
  2. “Los asiáticos sienten que el futuro es suyo y van directos a por él.” Europa se comporta de un modo demasiado conservador. Mira solamente hacia un pasado que idealiza y desea proteger, sin concentrase en cómo adaptarse a los cambios del presente para garantizar su modelo en el futuro. Sería preferible mirar al futuro de un modo más ambicioso y optimista. India y China parecen estar ocupando el espacio que liberan Japón y la UE.
  3. “En nuestra cultura, preferimos ayudar a un hijo a que se compre un piso antes que echarle una mano para que monte una empresa.” El conservadurismo sociológico europeo se manifiesta antes que nada en una cultura del riesgo casi inexistente. Sin riesgo, no hay ganancia, ni oportunidad para adaptarse al cambio. “No sólo tenemos miedo al riesgo, sino que tememos aún más que lo practiquen los hijos.”
  4. “Educamos a las nuevas generaciones para la pasividad”, sostiene este socialdemócrata. Sería, pues, necesario reformar el espíritu de nuestros sistemas educativos, de formación profesional y universitario para que las nuevas generaciones desembarcaran en la edad adulta con una “conciencia de oferta”, en vez de la “conciencia de demanda” generalizada en los países del sur europeo. “Tenemos muchos conocimientos, pero no sabemos cómo aplicarlos.” ¿Cuántos empresarios han enviado a sus hijos a universidades carísimas a completar estudios con múltiples másteres para que luego sus vástagos no sepan sacarle rendimiento a las empresas que heredan? “Sólo sabemos esperar a que otro nos resuelva la vida.” A menudo, cuando un emprendedor europeo fracasa en un intento, suele echarle la culpa al sistema. En los Estados Unidos, en cambio, el fracaso apela al orgullo del emprendedor, quien se lo toma como una cuestión personal que debe superar volviéndolo a intentar.
  5. “La peor rigidez europea no es la laboral, sino la corporativa.” En nuestro continente hay algo que huele a podrido. Hay una relación demasiado estrecha entre el poder político  y el poder económico y financiero. ¿Se darán por aludidos Zapatero y sus 30 empresarios el sábado 27 de noviembre? Si comparamos las 30 mayores empresas en 1980 y 2010 en los Estados Unidos y Europa, comprobaremos que allí el 75% son nuevas, mientras que aquí sólo lo es el 25%. “Esta rigidez es similar a la de la cultura japonesa, en donde la jerarquía vertical es sagrada y en donde el mayor pecado es que a un empleado se le ocurra una buena idea que no haya tenido antes su jefe.”
  6. “Los salario deben estar ligados a la productividad por hora trabajada.” Con esto, González propone que los europeos dejen de preocuparse por trabajar mucho o poco, sino por ser más eficaces en el trabajo. Lo importante no es quedarse en la oficina hasta las diez de la noche.
  7. “La crisis actual es el resultado de la ausencia de la política.” Los políticos han dejado hacer a los mercados a su antojo, y ni siquiera han querido trasladar a la sociedad valores contrarios al cortoplacismo inherente al casino financiero global que ha surgido en los últimos 15 años. En este sentido, “hay que redefinir el liderazgo político y la función de la política.” Los líderes de la nueva Europa deben evitar parecer mercenarios que actúan en propio beneficio, saber hacerse cargo del estado de ánimo de sus ciudadanos, transformarlo, no dejar que el fracaso o el éxito influya en su fortaleza emocional, saber coordinar equipos de caracteres fuertes y, sobre todo, “que su ideología no sirva de coraza para esconder una carencia de ideas”.
  8. “El ciudadano europeo identifica con facilidad el funcionamiento de las instituciones de su país, pero no las de la Unión.” Y es que para que la ciudadanía se embarque en el debate político europeo con el fin de que identifique sus intereses colectivos, es imprescindible que el Ejecutivo y el Legislativo europeo clarifiquen sus roles. ¿Alguien sabe quién es la oposición y quién el gobierno en la UE? ¿Es posible identificarse con una democracia sin esta dualidad que sirve para implicar a la gente de a pie en los asuntos públicos?
  9. “Estudiemos la Historia al revés.” Las nuevas generaciones tienen dificultad en ceñir la identidad europea. “¡Es natural!”, resume quien fuera el responsable del grupo de sabios europeos para la Europa de 2020 y 2030, “cada año empiezan la Historia en el colegio desde la Antigüedad y nunca da tiempo a llegar a la era contemporánea”. ¿Por qué no estudiar la Historia comenzando por la más reciente y tirando del hilo, cual Ariadna en el laberinto de la vida, ir descubriendo las causas que explican que seamos quienes somos? “Sería más divertido.”
  10. Sin ejército europeo, nadie nos tomará en serio. Se trata de una de las reflexiones más insistentes de Felipe González. Considera un despilfarro los compromisos de ayuda a la reconstrucción post-conflictos –como los Acuerdos de Oslo entre Palestinos e Israelíes- si luego Europa no es capaz de proteger lo reconstruido con su dinero, como en efecto sucedió con la segunda intifada de la década de 2000. “En Europa hay más de 1.400.000 soldados, pero somos incapaces de tener una fuerza de interposición de 100.000 hombres para garantizar la paz en los territorios que ayudamos a reconstruir.”

El libro, Mi idea de Europa, editado por RBA Editores, puede ser adquirido en librerías desde el mes octubre de 2010.

Fernando Navarro Sordo
Foto: scorci democratici/Flickr

Artículos relacionados


 


Comments

Rive Gauche
26/11/2010 08:49

Mas alto se puede decir, mas claro no. ¿Pero a ver quien le pone el cascabel al gato?.
Para mi el mas importante es el 7, faltan verdaderos politicos y sobran oligarquias politicas obsesionadas solamente en ganar elecciones para mantener sus poltronas y cuotas de poder. Desgraciadamente en momentos de crisis como el actual, los ciudadanos estan mas pendientes del corto plazo de no perder o conseguir su medio de vida que de luchar por transformaciones que aseguren el medio y largo plazo y esto no deja de ser otra ventaja mas añadida al conservadurismo y al poder establecido.

Reply
Alberti
26/11/2010 10:52

Lo más urgente es un cambio social desdes abajo, no tanto desde arriba: es necesario que la gente de a pie sea menos conservadora de lo que ya es y aprenda a arriesgarse. Si esto no cambia, da igual que sean de izquierda, de derecha, de arriba o de abajo: seguiremos siendo todos conservadors aunque nos gobiernen los más progresistas del mundo.

Reply
Rive Gauche
26/11/2010 11:33

A eso me referia, que los ciudadanos, "los de abajo", durante la crisis no estan preocupados por el cambio social a medio o largo plazo sino al corto de encontrar un medio ya no para desarrollarse como personas sino para subsistir y esto les impide meterse en batallas de mas profundo y largo recorrido, y asi los que detentan el poder siguen viviendo tranquilos en su trono.

Reply
toni
27/11/2010 00:17

La verdad es que si no hubiera sabido al pinchar el enlace que estos comentarios eran de Felipe González, se los habría atribuido a algún político liberal. No distan demasiado de lo que pudiera decir Sarkozy, por ejemplo. Apela a la necesidad de potenciar la competitividad, y pone de ejemplo la mentalidad emprendedora de los norteamericanos, que no se arredran cuando toca arriesgar capital. Y luego, (número 5) señala las conchabanzas entre los políticos y empresarios en Europa, en lo que yo interpreto como una necesidad de liberalizar el mercado, manteniendo a raya a los políticos, a fin de poder competir con mayor eficacia en un mundo globalizado. ¿Quién hubiera pensado que el Sr. González, el estadista por antonomasia, iba a hacer semejante llamamiento? Aunque no comulgo con su credo, tengo que admitir que al lado de Zapatero este tipo es una lumbrera.

Reply
Rive Gauche
27/11/2010 08:50

Toni, se ve que no has entendido el mensaje de Felipe. Esta hablando de "politica·. ¿Desde cuando la competitividad es un patrimonio de los liberles? Competitividad viene de competencia y esta se basa en la formacion y educacion, dos prioridades que siempre han estado en el ideario del socialismo, eso si para todos no para unos privilegiados.
Con respecto a lo que dice de los empresaios americanos, esta hablando de cultura empresrial no de ideologias. ¿O es que ahora va a resultar que los empresarios españoles son socialistas y por eso no actuan de la misma manera que en EEUU?
Con respecto a lo que dices acerca de que la connivencia entre empresarios y politicos se arregla "manteniendo a raya a los politicos",dos cosas una que se te vuelve a ver el plumero liberal y otra que segun tu ¿quien o quienes serian los que deberian mantener a raya a los politicos? ¿Otro militarito?
Tambien he echado de menos en ti un poco de autocritica a tu ideologia, o es que no ha sido el ultraliberalismo y la falta de regualacion la responsable de la peor crisis economica de la historia?.
Parece que el punto 7 has perferido pasarlo de largo y en el esta la clave de lo que dice Felipe, desde luego en esto no es nada liberal.

Reply
Alberti
27/11/2010 13:17

Uy, me temo que Felipe González es de los que no tienen complejo ideológico y saben que lo opuesto al socialismo democrático no es el liberalismo, sino el conservadurismo de cualquier calaña. Y en este caso, lo que González -como muchos dirigentes europeos- denuncia, es una simbiosis entre políticos y grandes empresarios en España y en Europa que se manifiesta en el clientelismo, en la rigidez del mercado y el desánimo que eso produce en las mentes emprendedoras. Ni los socialistas ni los liberales están en contra de la regulación de los mercados ni de la libertad de empresa. En eso, creo que son las dos ideologías más complemetarias del arco político europeo.

Lo que González y muchos economistas critican en España y Europa es que la dependencia que los partidos políticos tienen de la financiación bancaria -y que en nuestro país se ha manifestado históricamente en la presencia de los partidos políticos en los consejos de administración de las cajas de ahorro- ha supuesto que banca y grandes empresarios hayan pedido siempre ciertas contrapartidas. Esencialmente: legislaciones favorables a sus sectores consolidados, en detrimento de apoyos públicos activos a sectores claramente inovadores que nevesitan un empujón inicial para desarrollarse competitivamente.

Reply
toni
27/11/2010 14:02

No creo que que la competitividad sea un patrimonio exclusivo de los liberales, aunque desde luego creo que su política favorece el comercio. (De hecho, tiene narices que sea Felipe quien dé consejos sobre la economía, habida cuenta de que dejó el país con 3.000.000 de parados, un hito que sólo ha podido superar ZP)

Y en cuanto a los norteamericanos, nunca mencioné nada de ideologías, sino que subrayé su carácter emprendedor -y cuyo optimismo a veces raya en lo patológico, me parece. Con respecto a los empresarios españoles, sí creo en su capacidad para generar empleo y sacar al país del atolladero. Son nuestra única esperanza, ante una casta política corrupta y corruptora, cuya gestión ha sido pésima.

Mira, ¿qué otra conclusión se puede sacar del número 5, honestamente? No digo yo que hay que mantener a raya a los políticos -es lo que se deduce de su afirmación. En efecto, denuncia los conciliábulos entre los tres poderes (el financiero, el político y el económico), aunque acto seguido, como bien señalas, vuelve a su discurso de siempre, y arremete contra "la mano invisible del mercado". Si no mencioné antes el número 7, no fue porque quisiera omitir nada, fue más bien porque me parecía contradictorio. ¿En qué quedamos, Sr. González? ¿Más autonomía de poderes, o más intervencionismo?

Achacar al liberalismo esta crisis económica es muy conveniente para la izquierda, aunque su argumentario está edificado sobre falsedades y simplificaciones. Nadie menciona que, bajo el presidente Clinton se aprobó una ley que ha obligado a los bancos de EE.UU. dar préstamos a gente cuyos ingresos jamás le permitirían amortizarlos. Otro problema en EE.UU. es la corrupción -véase el caso de Enron-, y la falta de transparencia, dos lacras que no saben de ideologías. Por no hablar de su deuda externa. Un saludo.

Reply
toni
27/11/2010 14:34

Muy bien explicado, Alberti. Me lo has aclarado muy bien.

Reply
Rive Gauche
27/11/2010 20:05

Pues yo Toni, lo siento pero se te ve el plumero de que tu lo que quieres es que vuelva a España la derecha pura y dura de los Aznar y Cia. que por lo visto para ti lo hicieron muy bien desmantelando las empresas joyas de la corona y repartiendola entre sus amigos, eso si que fue intervencionismo.
Parace ser que tambien los que lo han hecho muy bien han sido los gobiernos de conservadores aplicando poliyicas ultraliberales de Grecia e Irlanda, a los que anteriormente Rajoy aludia como ejemplo, esos por lo visto no han dejado paro ni la economia hecha unos zorros.
Por favor hablemos de ideologias y de nuevas ideas para asegurar nuestro futuro y no de manera maniquea de situaciones circunstanciales, siempre incidiendo en las personas, que no nos llevan a nada.
Yo desde luego si liberalismo significa menos enseñanza y sanidad publicas, menos impuestos, menos control de los mercados y de la economia, desmantelamiento del actual sistema de pensiones y trasvase a la iniciativa privada y mas salvese quien pueda no estoy por ello. Si liberalismo significa mas apoyo a la iniciativa privada responsable dentro de unas reglas establecidas, mas cultura de la empleabilidad y flexibilidad en los trabajadores previo apoyo a su formacion, menos apoyo economico institucional a los partidos, manteniendo las bases del estado de bienestar, viva el liberalismo.
Finalmente cuando te preguntas si mas autonomia de poderes o mas intervencionismo, no se a que poderes te refieres aunque me parece que por donde vas es por el poder economico ya que no creo que quieras decir poder administrativo y una cosa es autonomia y otra descontrol. Los socialistas siempre hemos estado por la aumentar las autonomias de todos los estamentos pero de manera responsable dentro de las reglas establecidas.

Reply
Rive Gauche
28/11/2010 12:50

Por si a alguien le quedan dudas de cuales son las consecuencias del liberalismo, pueden leer el siguiente articulo y a ver si no les suenan estas recetas a las que aqui en España estan predicando algunos: http://www.elpais.com/articulo/primer/plano/modelo/liberal/atropella/Irlanda/elpepueconeg/20101128elpneglse_2/Tes

Reply
Alberti
29/11/2010 18:10

Por cierto, que la famosa reunión de Zapatero con los jerarcas de las multinacionales españolas es una de esas pruebas fehacientes de hasta qué punto todos se deben favores unos a otros y hoy toca que el Presidente les recuerde lo bien que se ha portado con ellos y que a ver si invierten un poco más.

Reply
Alberti
29/11/2010 18:13

Por cierto, que la reunión de Zapatero con los jerarcas de las multinacionales españolas es una prueba fehaciente de los favores que se deben todos unos a otros. Por eso el Presidente les ha recordado lo bien que se ha portado con ellos y que a ver si invierten un poco más en sus sectores de actividad para salir del agujero.

Reply
Rive Gauche
30/11/2010 07:58

Bueno yo a esto no le llamaria intervencionismo, sino la logica y necesaria colaboracion entre los diferentes poderes del Estado para superar la crisis y en este caso los patronos creo tienen algo que aportar en el tema del empleo y aumento de la actividad.

Reply
toni
01/12/2010 16:43

Tampoco creo yo que se trate de intervencionismo aquí. Creo que ZP se ha caído del burro, y ha aceptado -finalmente- que los empresarios son socios y no malvados especuladores. Y de ahí los recortes, privatizaciones y demás medidas, que eran imprescindibles -aunque creo que han llegado demasiado tarde- en un país -y continente- que lleva decenios viviendo por encima de sus posibilidades.

Reply
Alberti
01/12/2010 17:41

En eso estoy muy de acuerdo: los empresarios no son todos unos especuladores. El caso es que los especuladores son todos empresarios. Y los empresarios en España son muy torpes y muy conservadores. Todavía más cortoplacistas que Aznar y ZP juntos. Pero claro, nuestros gobernantes son nuestro fiel reflejo.

Reply
28/05/2012 12:33

I am so grateful to read this wonderful post. Thank you for discussing this great topic. I really admire the writer for allotting their time for this impressive article. Thank you.

Reply



Leave a Reply