Picture
COMENTARIO I Los suizos acaban de aprobar en referéndum la expulsión de los inmigrantes condenados por delitos graves. ¡Qué va, es una broma! Sólo se expulsará a los extranjeros con delitos que ensucien la vida diaria de los suizos.
Asesinar a su vecino por tener puesta la música a demasiado volumen es algo muy desagradable para un ciudadano de bien. Y ya se sabe que los suizos en general son ciudadanos como dios manda. Así que nada de expandir sangre en el vecindario en un país en el que cometer un delito es relativamente sencillo: desde que se tira un papel al suelo. De modo que barramos para afuera. ¡Qué es eso de venir de otro país a ensuciar el nuestro! Peor aún, todos esos subdesarrollados que van a Suiza a cometer fraude contra la Seguridad Social, pilar fundamental de la modernidad occidental, ensucian la limpia conciencia de la democracia helvética, que sólo acepta inmigrantes que no sustraigan el dinero de las debidas cotizaciones públicas.

Seamos sensatos. En Suiza nadie es xenófobo. Los suizos no van a discriminar a los extranjeros imponiéndoles penas más duras que a los propios suizos por cometer un crimen. Es más, la Confederación Helvética siempre ha estado abierta a acoger al extranjero. Sobre todo al que viene a limpiar su dinero. Porque Suiza es un país limpio de polvo y paja. El problema es que celdas, jaulas, habitáculos protegidos y demás cajas fuertes están saturadas de divisas extranjeras pertenecientes a extranjeros con currículos dudosos a la espera de ser juzgados en sus propios países por evasión de impuestos. Suiza es una antesala de los juzgados del mundo. Una especie de juez instructor de la evasión de impuestos. Un país responsable que no deja que tal dinero sucio se escape a otras guaridas insalubres, y con él los bribones que lo han sustraído del erario público mundial.

Además muchos de esos piratas trajeados se instalan en alguno de los cantones suizos y nadie en Suiza les tiene manía. No seamos injustos: los suizos no son xenófobos. Xenófobos son los millones de europeos que a partir de ahora no irán de vacaciones a Suiza y denostarán con ligereza de juicio a los suizos en general por el resultado de un simple referendo cuya misión glorifica la voluntad popular del país más democrático del planeta. Xenófobos y antidemocráticos: ¡a dónde va a ir a parar este mundo sin suficientes suizos! Vamos hombre.

Fernando Navarro Sordo
Foto: rytc/Flickr

Artículos relacionados


 


Comments

Antixenófobo
02/12/2010 11:30

Tu artículo me parece muy interesante aunque no estoy de acuerdo. He vivido 4 años en Suiza y puedo decir que la gran mayoría de los suizos son xenófobos. Y esta es la razón por la cual he cambiado de país.

Reply
Enrique Rus Arias
24/05/2012 11:28

Pues a mi me resulta un insulto sin pruebas, pero ya se verá.

"Envidia disfrazada de demagogia" en el país que tiene un mayor porcentaje de ciudadanos de fuera....

Reply



Leave a Reply