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VÍDEO I Hoy recuperamos estas imágenes capturadas de incógnito durante un mitin político en Francia, en el que el eurodiputado de la Liga Norte, Mario Borghezio, aconseja a militantes de base la técnica de la infiltración del Estado para extender la ideología neofascista en Europa. Mientras tanto, en Alemania, los grupos neonazis se reconvierten al periodismo local veladamente xenófobo.
“Como han hecho los masones, los judíos y los izquierdistas”, comenta un joven fascista infiltrado en el partido gobernante francés de Nicolas Sarkozy, la UMP. Los movimientos de ultraderecha en Europa han abandonado las tácticas políticas clásicas abiertas y transparentes hacia el electorado y optan hoy por el entrismo, un proceder racionalizado en su día por los comunistas trotskistas a mediados del siglo XX.
Si ser un ultraderechista no vende, lo mejor es vestir al lobo con piel de cordero. Es lo que el eurodiputado extremista italiano Mario Borghezio propone a un grupo de seguidores franceses. “Hay que entrar en las pequeñas administraciones públicas e insistir mucho en el aspecto regionalista de vuestro movimiento”, alecciona tras finalizar una arenga al grito de “¡Somos señores en nuestra casa!”. “El problema es que es más fácil ser regionalista en Italia que en Francia”, le advierte, pesimista uno de sus interlocutores. Borghezio no se da por vencido y se muestra convencido de su táctica: “Es un discurso eficaz para que no nos etiqueten de fascistas nostálgicos, sino de regionalistas o católicos. Pero debajo seguimos siendo los mismos.”

Mario Borghezio pertenece al partido populista italiano Liga Norte, presente con cuatro ministros en el gobierno conservador de Silvio Berlusconi. Por agredir a inmigrantes o incendiar chabolas de indigentes, Borghezio ya ha sido condenado a multas y penas de prisión menor. Es el mismo hombre que solía conducir piaras de cerdos a defecar en los terrenos adquiridos por asociaciones de musulmanes, impidiéndoles así construir sus mezquitas.
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'Repatriación de asilados': eslógan electoral de los neonazis del NPD
Alemania: los neonazis se reciclan en periodistas

Patrick Wieschke, a sus 29 años, es el redactor-jefe del Mensajero de Wartburg, un diario local en Turingia, Alemania del Este. Antes de llegar a este puesto, ha pasado un par de años en la cárcel condenado por varios atentados contra comercios regidos por musulmanes. Es miembro dirigente del NPD, el partido neonazi alemán.

Según informa Der Spiegel, es el editor de otros siete periódicos locales más en la región, y orquesta la ofensiva mediática de la ultraderecha germana. “Estas publicaciones se presentan como apegadas al pueblo, a los ciudadanos, bajo titulares típicos de la prensa regional”, describe la redacción de Der Spiegel. Se trata de diarios o semanarios en los que el lector tendrá dificultades en identificar quién está detrás.

“Estamos llegando a grupos consrvadores a los que antes no lográbamos tocar”, resume el propio Wieschke. Sus diarios son gratuitos y no contienen publicidad: los financia la federación regional del partido. Según cifras oficiales, la tirada alcanza los 160.000 ejemplares.

La táctica, una vez más, es aparecer como medios de comunicación neutros, de proximidad ciudadana, paras infiltrarse en el corazón de la sociedad. Entre líneas, no obstante, otorgan carta de nobleza a los discursos racistas y xenófobos de Thilo Sarrazin, explotando los temas más delicados de la crisis económica: el desempleo, la inmigración y los servicios sociales. Cuando Wieschke llama a una empresa o un ministerio para obtener información para sus artículos, nunca se presenta como quien es, pues “no me atenderían”, asegura. “Pero es sólo por ahora”, sostiene, optimista.

Fernando Navarro Sordo
Fotos: sacratomato_hr/Flickr; Parlamento Europeo


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Comments

Freeman
27/12/2010 09:13

¿Y en España donde estan los neonazis? ¿Es que no hay? No me lo creo y es facil intuir donde estan, agazapados y sin dar la cara pero manejando los hilos del partido de la derecha, que por cierto tambien se disfrazan de centristas.

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