Mario Borghezio pertenece al partido populista italiano Liga Norte, presente con cuatro ministros en el gobierno conservador de Silvio Berlusconi. Por agredir a inmigrantes o incendiar chabolas de indigentes, Borghezio ya ha sido condenado a multas y penas de prisión menor. Es el mismo hombre que solía conducir piaras de cerdos a defecar en los terrenos adquiridos por asociaciones de musulmanes, impidiéndoles así construir sus mezquitas.

Patrick Wieschke, a sus 29 años, es el redactor-jefe del Mensajero de Wartburg, un diario local en Turingia, Alemania del Este. Antes de llegar a este puesto, ha pasado un par de años en la cárcel condenado por varios atentados contra comercios regidos por musulmanes. Es miembro dirigente del NPD, el partido neonazi alemán.
Según informa Der Spiegel, es el editor de otros siete periódicos locales más en la región, y orquesta la ofensiva mediática de la ultraderecha germana. “Estas publicaciones se presentan como apegadas al pueblo, a los ciudadanos, bajo titulares típicos de la prensa regional”, describe la redacción de Der Spiegel. Se trata de diarios o semanarios en los que el lector tendrá dificultades en identificar quién está detrás.
“Estamos llegando a grupos consrvadores a los que antes no lográbamos tocar”, resume el propio Wieschke. Sus diarios son gratuitos y no contienen publicidad: los financia la federación regional del partido. Según cifras oficiales, la tirada alcanza los 160.000 ejemplares.
La táctica, una vez más, es aparecer como medios de comunicación neutros, de proximidad ciudadana, paras infiltrarse en el corazón de la sociedad. Entre líneas, no obstante, otorgan carta de nobleza a los discursos racistas y xenófobos de Thilo Sarrazin, explotando los temas más delicados de la crisis económica: el desempleo, la inmigración y los servicios sociales. Cuando Wieschke llama a una empresa o un ministerio para obtener información para sus artículos, nunca se presenta como quien es, pues “no me atenderían”, asegura. “Pero es sólo por ahora”, sostiene, optimista.
Fernando Navarro Sordo
Fotos: sacratomato_hr/Flickr; Parlamento Europeo

















