En él se la ve llegar a un distinguido restaurante de la capital europea, Bruselas, para distenderse mientras prepara sus documentos de trabajo. Todos los hombres paracen tetanizados a su paso debido a su belleza y la reciben con sugerentes sonrisas. Sólo que dos de ellos, elegantemente ataviados empiezan a hablar en voz alta: "Francamente, la encuentro muy pura. Tiene mucho caracter", comenta uno a su paso mientras se lleva un vaso de cerveza a los labios. Frédérique Ries, entretanto, no puede evitar concentrarse en la conversación de sus vecinos ¿Se siente halagada por sus comentarios?
"Tiene vida, es audaz", prosiguen a su lado. "Promesa cumplida. Todos mis respetos". Ries no resiste por más tiempo y se levanta de su mesa para acercarse a la de tan indiscretos hombres. Sin hacerse grandes ilusiones, les aborda: "Disculpen, caballeros, hablan ustedes de la cerveza, ¿verdad?". Ante el asentimiento anónimo de estos, concluye: "Claro, ¡de qué si no!", esta vez algo amohinada. "What Else?", concluye la escena en un claro guiño al anuncio publicitario que el actor George Clooney protagoniza para la marca de cafés Nespresso.
No hay que hacerse ilusiones. De momento, para que la política europea suscite semejantes elogios, es menester que sus responsables sigan trabajando y comunicando más cercanía al electorado. ¡Qué lejos y qué gris sigue quedando Bruselas!
Fernando Navarro Sordo














