Esto supone que España es de los pocos países de la UE que ha logrado cumplir con los objetivos de la década 2000-2010 de la UE: reducir las muertes en carretera en un 50%. Nuestro país lo ha logrado en un 57%. Una cifra que se ha logrado sobre todo a partir de 2004. Y es que España, hasta hace poco, era de los países con mayor tasa de mortalidad en carretera. En 2003 se producían 4.000 muertes, las mismas que en 1996. Pero es que en 1989 eran casi 6.000.
Según la oficina europea de estadísticas Eurostat, la evolución en el club de los 27 no ha sido tan positiva, aunque en términos generales las muertes en carretera han descendido en más del 35%. Ahora bien, hay países que son mejores alumnos que otros. En el grupo de los que mejor han evolucionado se encuentran el Reino Unido, Alemania, España, Portugal, Francia y Países Bajos. Los peores, en cambio, son Grecia, Polonia, Rumania y Bélgica. En muchas de las regiones de estos países, la mortalidad en carretera supera aún los 140 fallecimientos por millón de habitantes.
Mientras en España, la media está en 62 fallecimientos por millón de habitantes, en Grecia la cifra alcanza 139, y en Polonia 143. Malta, con 37 muertes por millón, y Países Bajos, con 41, son quienes menos habitantes pierden en esta clase de accidente.

No hay que olvidar tampoco que por cada muerto europeo en carretera, hay 54 heridos en carretera, de los cuales 4 con invalidez permanente y 10 graves. Los costes económicos de todos estos percances es de 130.000 millones de euros al año para el conjunto de la UE.
El 20 de julio de 2010, la Comisión europea ha vuelto a aprobar un plan de reducción de víctimas de la carretera. Esta vez se extenderá de 2011 a 2020. De nuevo, el objetivo es dividir por la mitad el número de muertes actuales. Si se cumplieran las ambiciones, en España las muertes no sobrepasarían la cifra de 900 al año. El vicepresidente español y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que aunque cada vez es más complicado reducir las cifras de muertes por ser ya mucho más bajas que en el pasado, aún queda mucho margen para evitar accidentes y bajas.
En una encuesta publicada por el Eurobarómetro, el 94% de los europeos considera que el alcohol es el principal problema a la hora de garantizar la seguridad al volante, mientras el 78% estima que la velocidad también es determinante. De este modo, más de la mitad de los europeos esperan de las autoridades que realicen mejoras de las infraestructuras en carretera, al mismo tiempo que el 42% pone el acento en hacer respetar el código de circulación con más esfuerzo. Dato curioso: el 36% de los europeos piensa que no se es tan estricto con los conductores infractores extranjeros que con los locales.
Los puntos cruciales que la Unión europea identifica como claves para la reducción de la mortalidad en carretera son los siguientes y por este orden: perfeccionar las medidas de seguridad de los vehículos, mejorar las infraestructuras, promover las tecnologías inteligentes, intensificar la educación vial de los conductores o aspirantes, reforzar el control policial y atender mejor las necesidades de los motoristas.
Fernando Navarro Sordo
Fotos: Primeau/Flickr; K嘛/Flickr















