De hecho, España es el país que más ha impulsado al Continente en su avance por mantenerse en el 8% de la población mundial: sus diecisiete regiones han experimentado al menos un auge del 1% de sus empadronados.
El 8% es la base crítica para que Europa siga pesando en las relaciones globales como hasta ahora. Provoca no pocos quebraderos de cabeza a los políticos de la Unión. No es casualidad que en 2010 y 2011 los asuntos más relevantes que van a tratar los dirigentes comunitarios sea el de la inmigración legal, la jubilación de los extranjeros que desean regresar a sus países de origen. En el mes de diciembre el Europarlamento rechazó una propuesta de directiva que pretendía obligar a los jubilados a quedarse en la UE para poder gozar de sus derechos económicos: la pensión.
Las regiones europeas que más se han despoblado son la búlgara Severozapade (-1,58%) y las alemanas Sajonia-Anhalt (-1,15%) y Turingia (-0,91%). Alemania, Bulgaria, Hungría y Polonia son los países que más peso demográfico pierden. La variación de la población total por regiones se calcula haciendo la diferencia entre el número de nacimientos y de fallecimientos, sumándole el saldo migratorio regional. El crecimiento completo de la UE desde 2004 es del 0,44%.
Fernando Navarro Sordo
Foto: Digital Dreams/Flickr















