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ENFOQUE I La UE autoriza al país heleno la producción de un vinagre propio etiquetado como “Vinagre Balsamico”. Los productores italianos se quejan de una vulneración de la denominación de origen “Aceto balsamico de Módena”.
Imagine que de pronto los húngaros se pusieran a transportar ovejas de raza manchega de a las orillas del lago Balatón. Imaginen que las alimentaran con vegetación rústica, de secano. Luego, que las ordeñaran, y cuajaran, salaran y secaran su leche con flor de cardo durante al menos sesenta días, igual que sucede en Castilla. Por último, que sus productores se fueran a París o a Moscú a vender el queso resultante como “Queso curado húngaro”. Todavía peor: ¿qué le parecería si los eslovenos se dedicaran a producir jamón de bellota y lo vendieran como “Jamón de Bellota esloveno”? A más de un productor español, protegido por el sistema de denominaciones de origen le daría un patatús.

Sin embargo, más vale que vaya poniendo sus barbas a remojar. Un grupo de eurodiputados italianos de toda procedencia ideológica han denunciado la voluntad de la Unión Europea de permitir a Grecia producir “Vinagre balsámico griego” o “Aceto balsámico helénico” elaborado con ingredientes particulares.

Hasta ahora, de nada les ha valido a los demandantes que la expresión “vinagre balsámico” sólo se halle en las etiquetas del producto “Vinagre balsámico tradicional de Módena” o de “Reggio Emilia”, ambas protegidas como Denominación de Origen Protegida. Lo que significa que el efecto y el esfuerzo de este sistema europeo para proteger apelaciones geográficas protegidas  habrían sido en vano. Y es que, teóricamente, estas denominaciones italianas están protegidas en todo el territorio de la UE por el artículo 13 del Reglamento europeo 510/2006, relativo a las denominaciones de origen. Es más, están protegidas “contra toda imitación, usurpación y evocación”.

El problema es que “las palabras sueltas sin el origen geográfico no están protegidas”, señala el rumano Daçian Çiolos, Comisario europeo de Agricultura. El gobierno greigo notificó en mayo de 2009 ante la Comisión Europea un proyecto de regulación que define las condiciones de producción a las que deberán someterse los productores griegos deseosos de usar los términos "Βαλσαμικό ξύδι", variante helénica de los términos "aceto balsamico". Según el Ejecutivo comuitario, las condiciones no infringen la ley. Ya tienen los griegos vía libre para salir de la crisis produciendo toda clase de imitaciones de gourmet a bajo coste.

Europa451
Imagen: Città di Modena / Flickr

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