Sin embargo, más vale que vaya poniendo sus barbas a remojar. Un grupo de eurodiputados italianos de toda procedencia ideológica han denunciado la voluntad de la Unión Europea de permitir a Grecia producir “Vinagre balsámico griego” o “Aceto balsámico helénico” elaborado con ingredientes particulares.
Hasta ahora, de nada les ha valido a los demandantes que la expresión “vinagre balsámico” sólo se halle en las etiquetas del producto “Vinagre balsámico tradicional de Módena” o de “Reggio Emilia”, ambas protegidas como Denominación de Origen Protegida. Lo que significa que el efecto y el esfuerzo de este sistema europeo para proteger apelaciones geográficas protegidas habrían sido en vano. Y es que, teóricamente, estas denominaciones italianas están protegidas en todo el territorio de la UE por el artículo 13 del Reglamento europeo 510/2006, relativo a las denominaciones de origen. Es más, están protegidas “contra toda imitación, usurpación y evocación”.
El problema es que “las palabras sueltas sin el origen geográfico no están protegidas”, señala el rumano Daçian Çiolos, Comisario europeo de Agricultura. El gobierno greigo notificó en mayo de 2009 ante la Comisión Europea un proyecto de regulación que define las condiciones de producción a las que deberán someterse los productores griegos deseosos de usar los términos "Βαλσαμικό ξύδι", variante helénica de los términos "aceto balsamico". Según el Ejecutivo comuitario, las condiciones no infringen la ley. Ya tienen los griegos vía libre para salir de la crisis produciendo toda clase de imitaciones de gourmet a bajo coste.
Europa451
Imagen: Città di Modena / Flickr














