
Retrato callejero de Carla del Ponte, ex fiscal del Tribunal Penal Internacional de La Haya
SONDEO I Serbia lleva años trabajando para que la Unión Europea le reconozca el estatuto de país candidato a la adhesión. Una condición pesaba más que ninguna otra: atrapar y entregar a la justicia a los dos criminales de guerra serbios más buscados, Ratko Mladic y Goran Hadzic. ¿Te parece una premisa razonable?
En los últimos días, a Luxemburgo y a la propia Holanda ya no les hace falta que Serbia entregue a sus dos criminales más buscados a la justicia del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) de La Haya. El ministro de Asuntos Exteriores de Luxemburgo, Jean Asselborn declaró en Belgrado el pasado 17 de mayo que “basta con que las autoridades serbias cooperen sinceramente en su búsqueda”. Preguntado por los periodistas, el ministro de Exteriores de Holanda, país que ha acostumbrado siempre a ser más exigente con Serbia, no se ha desmarcado de las declaraciones de su homólogo luxemburgués.
La Comisión Europea prepara su dictamen sobre si Serbia está preparada para dar nuevos pasos hacia la adhesión o no. Lo publicará en noviembre, mientras el 6 de junio se espera que la ONU acoja un dictamen del fiscal del TPIYSerge Brammertz, que algunos analistas consideran vital para poder tomar una decisión al respecto.
La decisión sobre el proceso de adhesión de Serbia a la UE se debe tomar por unanimidad en el seno del Consejo de la UE, cosa que Holanda no garantizaba hasta ahora. Ratko Mladic está acusado de asesinar a 8.000 hombres y niños en la localidad de Srebrenica, en 1995, bajo la mirada pasiva de los soldados holandeses bajo bandera de la ONU que tenían por misión proteger a la población civil. El 40% de los serbios considera a Ratko Mladic un héroe nacional según recientes sondeos locales, mientras el 78% no daría información sobre su paradero a las autoridades.
Europa451Foto: Abode de Chaos/Flickr Artículos relacionados