![]() (Foto, backstreetboys.com) Creadores con bastante bagaje mediático participan en actos y vídeos de apoyo a la lucha contra el cambio climático. Atraen la atención de los jóvenes sobre los peligros del calentamiento global y de paso invierten en su propia imagen. Cabe preguntarse qué ética ecologista existe detrás de quienes nunca antes se habían significado por su lucha por salvaguardar el medio natural. La socialista Margot Wallstrom, vicepresidenta de La Comisión europea ha invitado a varios artistas a dar conciertos en 11 países de la Unión para transmitir a los jóvenes la necesidad de luchar contra el cambio climático. El 7 de diciembre, en plena Conferencia de Copenhague para acordar una reducción global de las emisiones de gases de efecto invernadero que sustituya al protocolo de Kioto, los Back Street Boys protagonizarán la etapa final de esta tournée de “artistas verdes”. La idea, que de entrada puede ser muy útil por la influencia social que entre las nuevas generaciones tienen muchos grupos de música, se ha puesto en marcha en colaboración con la cadena MTV, uno de los principales actores globales en el sector musical, y cuya finalidad primordial no es promover la preservación del planeta sino la imagen de los artistas que acoge en sus espacios televisivos o pretende lanzar al estrellato. Cuando ser verde vende Desde que Al Gore diera la campanada con su película Una verdad incómoda en 2006, se ha puesto de moda sacarle partido a la ola verde para promocionar discos, libros, programas de televisión o cualquier producto mediatizable en manos de una personalidad pública. A Al Gore le sirvió para enderezar su carrera política, pero en su descargo se puede decir que su trabajo de político consiste en impulsar reformas en nuestra sociedad. Sin embargo, la mayoría de caras conocidas que se dedican a cantar por el planeta o a sonreír ante la cámara apoyado en un árbol centenario, jamás se habían destacado con anterioridad por trabajar duro por la causa planetaria. Ahora, un puñado de artistas como Jamie Cullum, Marion Cotillard, Fergie, Yannick Noah, Mélanie Laurent o Scorpions –más de uno en horas bajas o que creíamos jubilados-, han grabado una vídeo en el que todos unidos cantan para salvar el planeta. Lo han lanzado con ocasión de la cumbre de Copenhague el 7 de diciembre de 2009, pero en el vídeo a quien vemos con más claridad es a los propios artistas, cuya imagen resulta cuidada hasta el último milímetro. Publicidad gratis gracias a You Tube y la sensibilidad verde de la gente común. Pero hay que decir que huele todo a marketing e hipocresía de la más elemental, pues salvando excepciones como la del camerunés Noah, ninguno de ellos tiene un currículum verde. Para comprobarlo, bastaría pillarles en una entrevista y preguntarles qué está en juego el 7 de diciembre en Copenhague. En resumen, lo más ecologista que hay en este vídeo es la canción, que ha sido reciclada. Y por si las moscas: en Copenhague se tratará de involucrar a un máximo de países en un acuerdo que reduzca las emisiones de CO2. La UE ya se ha comprometido a reducir un 20% sus emisiones en 2020 con respecto a 2007, pero es necesario involucrar en la misma dirección a las economías emergentes como Rusia, India, China Brasil, así como a Estados Unidos, primero contaminador mundial. Fernando Navarro Sordo Europa451 Add Comment | Infórmate con E451
AutoresPedro Picón y Fernando Navarro son editores de Europa451.es ArchivosFebrero 2012 CategoríasAll Mención Legal
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