Según este experto, la postura de esta comunidad es muy pragmática: los Hermanos Musulmanes no desean situarse a la cabeza de un Gobierno y no presentarán a un candidato en unas eventuales elecciones presidenciales para no colocar a Egipto en una situación de aislamiento diplomático internacional. Sobre todo ahora que se presenta una verdadera oportunidad de cambio democrático.
Los Hermanos Musulmanes quieren participar en la vida política, sin que por ello se comprometa el estatuto internacional egipcio. Asegura Stacher que si se pone en marcha un verdadero proceso democrático, es probable que las voces más radicales del movimiento islamista se vuelvan más discretas, mientras las más pragmáticas se encargan de concitar la confianza de los egipcios y, en última instancia, forman un partido parecido AKP (Partido Justicia y Desarrollo) que gobierna en Turquía.
Francesca Barca
Foto: Floris van Cauwelaert / Flickr














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