De seguidas a esta proyección, el domingo 9 de octubre, cerca de 200 personas tuvieron que ser dispersadas por la policía en Túnez capital mientras marchaban en dirección de los locales di Nessma TV. Se trataba de grupos de salafistas que, ya durante unos días antes tal y como se evidenciaba en las redes sociales, no aprobaban la visión que da esta película del Islam y de la juventud árabe. En particular, una escena en la que Allá aparece representado como un anciano con barba blanca, acción prohibida taxativamente por el Islam.
Nessma TV, tras los acontecimientos, ha difundido un comunicado de prensa anunciando que “la redacción de Nessma TV ha sufrido una súbita tentativa de asalto por parte de ‘barbudos’ y de mujeres vestidas con nikab”, precisando que algunos de los asaltantes iban armados con cuchillos y palos”. Tras la intervención de la policía, una decena de manifestantes fueron arrestados, según el Ministerio del Interior.
Además de esta manifestación, disuelta, por otro lado, sin violencia, también ha habido marchas contra esta película en las ciudades de Gafsa, Nabeul, Ben Gardán, Le Kef, Susa y Medenina.
Varios grupos de ciudadanos y abogados que sumaban un total de 143 personas, han presentado una denuncia ante los tribunales contra la cadena de televisión el martes 11 de octubre, mientras el fiscal general de la República tunecina ha anunciado que abrirá una investigación preliminar sobre la difusión de la cinta.
El jueves 13, en cambio, la noticia era que Nebil Karoui, presidente de Nessma TV, se excusaba, en las ondas de Radio Monastir, ante el pueblo tunecino: “Pido perdón a quienes se hayan sentido ofendidos por este pasaje de la película, que me ofende incluso a mí”, decía delante de los periodistas. Estas excusas son particularmente indicativas del clima que vive Túnez: hasta el 12 de octubre, la cadena privada de TV se había mostrado más bien combativa. Persépolis, dicho esto, ya había sido difundida en algunas salas de cine del país.

Estos incidentes han acaecido a rebufo de otras manifestaciones salafistas. Sucedieron en el ámbito de la faculta de Letras de la universidad de Susa, en donde los días 5, 6 y 7 de octubre pasado uno de sus grupos entraron amenazando al rector para que aceptara la inscripción de una muchacha que viste con velo y que había sido rechazada con anterioridad por ello en nombre del reglamento interno del centro universitario. Al final, el propio rector ha obligado a la facultad de Letras aceptar la inscripción de esta ciudadana, provocando ahora que estudiantes y profesores manifiesten solicitando apoyo. Faïza Zouaoui Skandrani, presidente de la asociación Igualdad y Paridad (que ha tenido la proeza de obtener la paridad entre hombres y mujeres en las listas electorales de las elecciones del 23 de octubre), ha presentado una petición solicitando a su vez que el velo sea vetado en las instituciones educativas (NO AL NIKAB EN TÚNEZ EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS), pero de momento apenas ha recogido unos pocos miles de firmas.
Estos incidentes suceden a una semana de las primeras elecciones libres de la historia de Túnez. El próximo 23 de los tunecinos están llamados a las urnas para elegir una asamblea constituyente encargada de redactar una nueva constitución de Túnez. De momento, el partido Ennahda, islámista, encabeza los sondeos.
Francesca Barca
Europa451















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