![]() INFORMACIÓN I Los eurodiputados Sarah LUDFORD (liberal), Ana GOMES (socialista), Raul ROMEVA (Verdes) y Willy MEYER (izquierda unitaria europea) se han sumado a Amnistía Internacional parra exhortar a los gobiernos europeos a que adopten medidas tras el reciente descubrimiento del papel que algunos Estados miembro de la UE han tenido en la puesta en marcha de prisiones secretas itinerantes de la CIA norteamericana. Tras los informes del Parlamento europeo (2007 y 2009) sobre los vuelos y las prisiones secretas de la CIA en suelo comunitario, nuevos datos confirman la colaboración activa y pasiva de Estados miembro de la UE en estas prácticas ilegales. El reciente informe de la ONU emitido en febrero de 2010 sobre estas detenciones secretas ha identificado a estos países de la UE como cómplices. Se trata de Alemania, Italia, Lituania, Polonia, Portugal, Rumanía y Reino Unido. Hasta ahora, los gobiernos no han cooperado lo suficiente para identificar a los responsables de estas violaciones graves de los Derechos Humanos cometidas en el marco de la lucha contra el terrorismo liderada por los Estados nidos de América. Estas violaciones comprendían actos de torturas y existencia de centros secretos de detención en su suelo. Fernando Navarro Sordo Europa451 Imagen: swamibu / Flickr 80.000 listas de Forbes para los más pobres 03/17/2010
![]() PANORAMA I Por vez primera desde que la revista Forbes publica su clasificación de los más ricos del mundo, un latinoamericano encabeza la lista. ¿Y los europeos, en qué nivel están? Top 10 de los europeos qué más dinero atesoran. Según Forbes, en 2010, Europa alberga a 248 milmillonarios, unos cuantos más que el año pasado a pesar de la crisis. Estos son y así se ganan la vida. Eso sí, no todo es opulencia en nuestro continente. ![]() Lakhsmi Mittal: A sus 60 años, este magnate indobritánico del acero es el hombre más rico de Europa. Empezó trabajando en el taller de su padre cuando aún era un crío y tuvo que dejar de ir a la escuela durante unos años. De sus 146.000 empleados, apenas 100 trabajan en el Reino Unido y su empresa, Mittal, está registrada en realidad en el paraíso fiscal de las Antillas Holandesas. Hoy es el quinto hombre más rico del mundo. ![]() Bernard Arnault: Es el segundo europeo más rico y el séptimo del mundo. Este francés de 61 años es el rey del mercado del lujo; el propietario de marcas como Louis Vuitton, Moët Chandon o Dior, y suele despacharse con frases como “después de tres copas de vino uno se siente francés”. ![]() Amancio Ortega: el emperador de la moda prêt à porter para las clases populares de todo el mundo es el tercer europeo más rico y el noveno del mundo. Este leonés afincado en Galicia, que empezó de vendedor ambulante de camisas hace casi 40 años, sigue llevando una vida discreta y sin ostentaciones y apostando por estrategias de comunicación que consisten en no gastarse dinero en publicidad e invertir en espacios emblemáticos para sus 2.690 tiendas en 62 países. El 65% de sus talleres se encuentran en España. ![]() Karl Albrecht: este muniqués es uno de los dos fundadores de los supermercados ALDI, presentes en todo el mundo y cuya enseña significa Albrecht-Discount (descuento). Es hijo de un minero alemán y una tendera muy pobres que sobrevivieron con dificultades a la segunda guerra mundial, en donde sirvió como miembro del ejército alemán. Hoy es el cuarto europeo más rico y el décimo del mundo. ![]() Ingvar Kamprad: Cómo no, IKEA debía hacer acto de presencia en esta clasificación. A sus 84 años, su fundador, el sueco Kamprad, es el quinto europeo más rico (11º del mundo). Jubilado hoy, vive en Lausanne, y es otro de los que prefieren llevar una vida austera y discreta. Hasta los años 50’ participó en un conocido movimiento pro-nazi sueco, lo que le valió un escándalo sonado cuando se descubrió en los 90’. ![]() Stefan Persson: Otro sueco, esta vez el mayor accionista de las tiendas de ropa H&M, es la sexta fortuna de Europa (13ª del mundo). A sus 63 años, es el competidor de Ortega en el mundo (el fundador de Zara). H&M se fundó el mismo año que IKEA, en 1948, y dispone hoy de más de 1200 tiendas en 22 países. ![]() Liliane Bettencourt: Es la mujer más rica del mundo, la séptima fortuna de Europa y la decimoséptima del planeta. A la cabeza de los accionistas del emporio L’Oréal, a sus 88 años, se ha visto envuelta, en los últimos tiempos en el caso Madoff como víctima de este estafador. Es conocida también su afición a adquirir cuadros de pintores de renomber como Picasso, Van Gogh o Monet. Michael Otto: El alemán Otto, tiene 67 años y es el octavo personaje más rico de Europa (21º del mundo). Hoy, es un empresario retirado que en su día poseyó el influyente semanario alemán Der Spiegel. Realizó su fortuna al frente de Otto Group, una de las mayores empresas de venta por catálogo, superada hoy sólo por Amazon.com. ![]() Michele Ferrero: El creador de la Nutella, los bombones Rocher, el huevo Kinder o los chocolates Mon Chéri, tiene hoy 85 años y es la novena fortuna europea, primera de Italia y vigésimo octava del mundo, tras una vida de dulce. ![]() Theo Albrecht: El décimo hombre más rico de Europa (31º del mundo) es el hermano de Karl Albrecht, citado más arriba. Fundó con él los supermercados ALDI, de los que es copropietario. Hoy, ALDI es un grupo de 8.500 tiendas en todo el planeta y se puede decir que, juntando las fortunas de los hermanos, la Albrecht es la familia más rica de Europa. Theo, que hoy tiene 88 años, fue secuestrado en 1971 durante 17 días. Casi nadie logra obtener fotos de estos dos hermanos solitarios y huidizos. ![]() Miles de listas Forbes para los pobres En Europa, 2010 ha sido declarado el año oficial de la lucha contra la pobreza y la exclusión social. Precisamente en el año en que más se recrudecen los efectos sociales de la crisis financiera mundial con el aumento del desempleo en casi todos los países de la Unión, la ONG Caritas establece en 80 millones el número de ciudadanos bajo el umbral de la pobreza, es decir, que no tienen recursos suficientes para satisfacer una o varias necesidades básicas. Esto significa que harían falta 80.000 listas de Forbes para nombrar a los pobres europeos. España se encuentra a la cabeza de la tasa de pobreza en Europa, con un 20% de la población con niveles de pobreza relativa o absoluta. Fernando Navarro Sordo Europa451 Fotos: Pobre de solemnidad (Antolanza / Flickr), Bernard Arnault, Ingvar kamprad y Lakshmi Mittal (Wikipedia), Amancio Ortega (hormiguilla), Liliane Betencourt (Kamba24), Michele Ferrero (Ferrrero), Stefan Persson (Sinovision), Theo y Karl Albrecht (Wirtschaft Woche). Energías: habitamos en el planeta Stromboli 03/08/2010
![]() La isla de Stromboli (F. Blucolt/Flickr) INVESTIGACIÓN I Extraviada en el Mediterráneo, la pirámide ferruginosa de Stromboli corona sus 900 metros de altura mediante una nube vertical y gaseosa, a menudo más majestuosa e inamovible que el propio volcán que la engendra. Los 700 habitantes de este muñón lunático viven sentados sobre un maná energético que hace atronar el motor de sus entrañas cada quince minutos desde hace tres mil años. Sin embargo, cuando cae la noche sobre esta fabrica natural de fuegos artificiales, se hace el apagón garantizado durante diez horas, se agota el agua potable cargada en barcos cisterna cada día hasta el siguiente, y sólo la calefacción sexual nos permitirá cabalgar las horas húmedas y algo glaciales de una noche al borde del mar en invierno. Si el planeta se estropea de verdad, al menos nos compensará con esto último. Los escasos grupitos de montañeros se sienten como en la Edad Media sobre este islote sin las comodidades más básicas de nuestro tiempo. “¡Es un error de percepción! Este lugar anticipa el futuro del planeta, en vez de su pasado”, replican los guías locales que les conducen hasta la cima de este abismo terráqueo. En efecto, cada vez más, las familias de aquí reforman sus terrazas para instalar sistemas de recuperación de aguas pluviales, invierten en paneles solares que cubren sus tejados y tratan de aprovechar las energías térmicas salidas de las tripas del volcán que les acoge y amenaza en todo momento. Quizá no sea la vuelta a la hoguera en la caverna lo que nos espere si la imaginación, la investigación y un cambio estructural de hábitos diarios toman el poder. ![]() Imagen de archivo (Comisión europea) Activarse a fuerza de reforma económica Una joven italiana, Sara Pizzinato, dirige el departamento de Cambio Clilmático en Greenpeace España. “La victoria contra el cambio climático pasa por una transformación integral del modelo económico y del modo de vivir, de la movilidad, del trabajo”, nos lanza acompañándose de ejemplos que abruman. “Es un escándalo que en Europa aún no se aplique el impuesto del IVA a la venta de aviones o de queroseno, lo mismo que no se entiende por qué el carburante diesel cuesta tan poco si emite más partículas finas de carbono que casi todos los demás.” Greenpeace, al alimón con otras organizaciones medioambientales e Izquierda Unida hacen presión sobre el gobierno de Zapatero para que apruebe una legislación que tenga en cuenta el concepto de “movilidad sostenible”. Este gobierno, de momento, ha sometido a debate parlamentario una ley gigantesca llamada “de Economía Sostenible” que deberá desarrollarse mediante decenas de otras leyes en los próximos meses. Lo suficiente con lo que fabricar un código más pesado que el civil. Aunque más que nada para tratar de sacar a España del punto muerto en el que ha caído su economía dependiente al 25% de la construcción y del turismo de masas, sectores muy poco competitivos. “Hay que trabajar más en casa, no llevarse los polígonos industriales y financieros a los suburbios de las ciudades, siempre aislados y excluidos de las redes de transporte público. Sobre todo hay que apostar por esos transportes públicos. En la ciudad, los tranvías, el metro, los carriles para bicicletas y el autobús; en la región, el tren. El transporte debe ser un servicio, no una finalidad. Evaluemos las necesidades reales de transporte en vez de multiplicarlas.” ![]() Una guerra de independencia asistida por poderosos grupos de interés privado Pizzinato no parece muy confiada: “Abrevamos siempre los mismos intereses con el dinero público”. En España es precisamente la izquierda la que apoya el mantenimiento de la industria del carbón en el norte, un sector que sólo mantiene 8.000 empleos directos e indirectos y cuesta 1.000 millones de euros anuales al presupuesto europeo sólo en subvenciones. “En contraposición, las renovables emplean ya a 200.000 personas en España y sólo reciben 6.000 millones de euros de prima a la producción”, barre para sí Pizzinato. Otros expertos se muestran menos pesimistas. Valeriano Ruíz, profesor de Termodinámica de la Universidad de Sevilla, afirma que “Zapatero es el primer aliado de las fuentes solares”, con la intención de explotar la tecnología y volverla a vender a países como los Estados Unidos. Según Luis Crespo, director de la patronal Protermosolar, “La energía solar termoeléctrica podría substituir al 100% desde hoy a las centrales térmicas de carbón en España”. Los conservadores, por su parte, abogan sin éxito por la vuelta de la energía nuclear. “El megavatio nuclear cuesta 35 euros. Comparados a los 60 euros del megavatio de las centrales de ciclo combinado, a los 80 euros del megavatio eólico y los 400 euros del fotovoltaico, la nuclear parece la solución contra las emisiones de CO2 y el escape de divisas”, explican los responsables de Nuclenor, empresa gestora de dos centrales nucleares en España. Sin embargo, el 72% de los españoles rechaza, según un reciente estudio de la consultora Accenture, esta fuente energética para el futuro del combinado energético. Esto último no impide a las empresas españolas del sector nuclear de mirar por el rabillo del ojo la reactivación del mercado italiano, pero es Francia quien se ha llevado el contrato para construir y entregar –llave en mano- cuatro centrales nucleares en el país de la bota. Berlusconi quiere que Italia funcione al átomo tras una moratoria indefinida establecida tras un referendo en 1987. El 85% de la energía que consumen los italianos debe importarse y el país depende al 100% del gas ruso. Ahora comprendemos mejor esos fines de semana privados de Berlusconi en la dacha rusa de Putin y sus abrazos en público, algo que busca evitar en el futuro. ![]() Samso, en Dinamarca sólo usa energía eólica (F. EC) “En Italia, a los Verdes se les ve casi como si fueran terroristas”, nos anticipa Eric Valmir, corresponsal de Radio France en Roma. La electricidad en este país es cara, una familia típica que viva en un apartamento de 70 metros cuadrados con los electrodomésticos más básicos –y con calefacción a gas- debe hacer frente a una factura de 550 euros cada dos meses. “Así que imagine el efecto que tienen sobre la población los eslóganes ecologistas que pretenden generalizar las fuentes de energía renovable, todavía más costosas.” Con todo, esto no le impide al Estado italiano invertir 184 euros por habitante cada año para introducir las fuentes eólicas y solares; tres veces más dinero que en Francia. ¿Dónde están los resultados? La fiscalía lanzó hace un par de meses la investigación “Lo que el viento se llevó”. Una operación contra una red de financiación de campos eólicos fantasma controlada por la mafia en las regiones de Campania y Sicilia, un escándalo que puede ser la puntilla para la opción renovable entre los italianos. “En algunos países se le llama ‘Mafia’ y en otros, ‘lobys’, aunque es cierto que tienen métodos de presión distintos”, tercia, provocador, el alemán Nils Lunkenheimer, director de Phénix Solaire France. Según este ingeniero, su país, productor de automóviles muy contaminantes en Europa, “va de listo. Por un lado, aboga por una reducción de las emisiones de carbono del 50% de ahora a 2050, y por otro cuestiona el final de las centrales nucleares, esperando que de aquí al ecuador del siglo la técnica de la fisión nuclear esté operativa”. Dicho esto, Alemania ya ha alcanzado el objetivo de reducir un 20% sus emisiones de carbono de aquí a 2020 y se presenta como la campeona mundial de las energías solar y eólica. “¡Incluso podría ganar dinero vendiendo certificados de emisiones de CO2!”, ironiza, Lunkenheimer. “Y eso que Alemania no apostó por las energías renovables antes que Francia”, nos recuerda Eric Grandguillot, patrón de la empresa Alternative Technologique. Durante los años 60’ y 70’, Francia era pionera en la investigación de fuentes energéticas no contaminantes, “pero la obsesión por la independencia energética y la garantía del derecho del ciudadano a una energía barata nos arrojó en brazos de la energía nuclear”. Como consecuencia, sólo el 14% de la electricidad consumida en Francia proviene de fuentes renovables frente al 20% de España. “Y la cifra sigue disminuyendo”, anuncia Grandguillot. “Francia adora la calefacción eléctrica, muy barata de instalar: el 64% de las viviendas tienen la calefacción eléctrica, mientras el 80% de la vivienda de nueva construcción sigue este modelo”, explica Grandguillot, quien denuncia “una ausencia de ambición política en un Estado poco proactivo y que se limita a los incentivos fiscales”. Fernando Navarro Sordo Europa451 Fotos: Blucolt/Flickr; Comisión europea, Hadley Center. ![]() ENTREVISTA I El zapato que el ciudadano kurdo –con pasaporte sirio- J.H., de 27 años, arrojó al dirigente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan en Sevilla el 21 de febrero pasado “fue un acto de incivismo que no se habría producido si en Turquía hubiese democracia y un mínimo compromiso con el proceso de paz y los derechos humanos”. Habla el abogado Luís Ocaña, encargado de defender la causa del joven que trató de agredir a Erdogan al grito de “¡viva el Kurdistán libre!”. Todo sucedió la misma semana que el ex presidente español José María Aznar le sacó el puño y el dedo corazón en público a unos estudiantes que le trataban de terrorista. Sin embargo, “uno está detenido sin fianza e incomunicado y el otro no”, señala Luis Ocaña, abogado curtido en procesos sobre los Derechos fundamentales y colectivos. Este reproche dirigido a la justicia española se basaría en que tirarle a alguien un zapato no debería ser considerado como un intento de agresión, sino como un insulto. Es más, este “gesto simbólico” vendría a justificarse “como protesta contra una situación de brutal violación sistemática de los derechos humanos de un colectivo formado por 40 millones de personas”. Insultar y agredir no es lo mismo No obstante, todos los sistemas jurídicos penales se basan en la distinción cualitativa de la integridad física y la integridad moral. Por un puñetazo en la cara a un individuo al que le rompemos un hueso tendremos que soportar una sanción más elevada que por una simple y soez mención a la madre del sujeto, ya estemos en España, Canadá, Venezuela o Turquía. La cuestión es si hay que considerar que arrojar un zapato comporta sólo la intención de insultar o también lleva aparejada la intención de que el objeto golpee con cierta fuerza el cuerpo o el rostro de la persona quien va dirigido, con lo cual podría sentirse agredida. “Yo no lo calificaría de intento de agresión, porque un zapato no es un arma ni es susceptible de hacer daño a nadie”, destaca de nuevo Luís Ocaña. Aun así, si el puño con el que agredimos no es un arma pero sí puede generar una agresión, ¿cómo convencer a los jueces de que liberen sin cargos a J.H.? Los jueces lo tendrán complicado a la hora de analizar con equidad este caso que nos retrotrae a situaciones como aquella en la que el público solía arrojar tomates durante la función a los actores de teatro cuya actuación se deseaba denunciar, o los más recientes episodios de monedas, mecheros o botellas arrojados por vándalos contra jugadores o árbitros de fútbol para protestar. Cuando los derechos humanos están de por medio “Le ha perjudicado absolutamente el ser kurdo. Cualquier español que hubiera hecho lo mismo estaría en libertad y como máximo sería juzgado por una falta en grado de tentativa. De hecho, el propio ex presidente del gobierno, Aznar, sacó el dedo a los estudiantes hace unos días y no ha sido detenido, procesado o enviado a prisión provisional pese a que ambos han realizado comportamientos análogos”, explica su abogado. Sin quererlo, Ocaña olvida que el objeto del ataque es, además, un primer ministro. “Lanzar un zapato no es lo más adecuado, pero resulta proporcionado a la situación que atraviesa el pueblo kurdo y a las opciones que les han dejado para expresarse”, reclama Ocaña. El Kurdistán está dividido entre Turquía, Iraq, Siria e Irán. A través de acciones políticas y militares, diversos partidos y guerrillas kurdas vienen demandando el derecho de autodeterminación desde 1806. Este derecho no sólo les viene reconocido, según varios expertos, por las resoluciones 2625 y 1415 de la ONU, sino por el Tratado de Sèvres, firmado tras la desaparición del Imperio Otomano en 1920. Contra el deseo de los kurdos independentistas pesan condiciones de gran calado geoestratégico. El Kurdistán posee la mayoría de las reservas petrolíferas de Irán, Irak y Siria. Además, el principal partido independentista, el PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán) está en la lista internacional de organizaciones terroristas elaboradas por la Unión Europea, los Estados Unidos y Turquía. De hecho, el pasado 26 de febrero la Policía italiana desmanteló una organización que supuestamente reclutaba y adiestraba a jóvenes kurdos como guerrilleros del PKK. Un kurdo arraigado en España al que quieren expulsar El joven kurdo J.H. ha recibido el apoyo en España de la comunidad kurda y de colectivos y oenegés de defensa de Derechos Humanos. Además, llevaba desde 2005 en España, en situación irregular y ganándose la vida como camarero y vigilante a la salida de casetas de feria en Sevilla. Hace un mes se le había retirado su pasaporte sirio, al tiempo que ha solicitado se le conceda el premiso de residencia “por arraigo social”. “Cumple todos los requisitos establecidos por la Ley de Extranjería”, asegura su abogado. Frente a esto, la Policía ha solicitado que el juez le conmute la pena por una expulsión del país, extremo que recoge la propia Ley de Extranjería para las penas inferiores a seis años de prisión. Para Luís Ocaña, casos como el de los kurdos demuestran que en Europa “los jueces siguen teniendo amo y aplican a menudo la doctrina penal del enemigo. La UE debería destacarse por su defensa incondicional de los derechos humanos, tanto a nivel interno como en su nivel exterior. En este sentido, cabe rescatar una resolución del Europarlamento, el 14 de enero de 2009, en la que se denuncian las debilidades comunitarias en la defensa internacional de los derechos humanos, y en especial del derecho a la autodeterminación. Fernando Navarro Sordo Europa451 ENFOQUE I En el nuevo baremo de Reporteros sin Fronteras para 2010, Dinamarca, Finlandia, Irlanda, Noruega y Suecia comparten la mejor plaza de la clasificación. Otros países europeos no tienen este mérito. Sepa por qué. El mapa del mundo de la libertad de prensa está organizado en 5 divisiones según el nivel de respeto de esta libertad. 16 países se encuentran en la división de honor en donde “la situación es buena”. Entre los europeos, están los ya mencionados y los países bálticos junto con Alemania, Austria, Suiza, Reino Unido, Bélgica y Holanda. En la segunda división, la de la “situación más bien buena”, se encuentran países como los Estados Unidos, Francia, España, Polonia, Portugal, Hungría, Chequia, Eslovenia, Luxemburgo, Rumanía o Grecia. Sin embargo, también hay estados europeos en la tercera división, en donde se censan “problemas sensibles”. Estos son Italia, Eslovaquia y Bulgaria. La práctica totalidad del resto del mundo es peligrosa para los periodistas. La pregunta que suele hacerse el ciudadano medio europeo es “qué condiciones determinan que un país esté o no en una división superior o inferior”. Y es que tendemos a pensar que vivimos en sociedades perfectamente libres y respetuosas con la libertad de expresión. El caso italiano de enorme concentración mediática en pocas manos y en la relación entre medios y poder político, suele ocupar las portadas de los diarios nacionales de tanto en tanto. En Bulgaria, la corrupción hace mella en toda la sociedad, y en Eslovaquia se acaba de promulgar una ley que da derecho de respuesta automática a los dirigentes cuando se les menciona en un artículo, un intervencionismo grave a la libertad de prensa. Pero, ¿qué hay de esos países europeos en la segunda división? España es un paradigma. Aún existen aquí periodistas forzados a llevar guardaespaldas, pues están amenazados por grupos terroristas como ETA. Además, medios de comunicación públicos (sobre todo televisiones regionales) son objeto de críticas por su utilización partidista a favor de la formación en el gobierno, como en Madrid, Valencia o Andalucía. Otros motivos recurrentes en los países de esta segunda división son “el uso abusivo de acciones legales contra periodistas u órganos de prensa y el boicot publicitario”. Un ejemplo de país situado en la quinta y última división, con “una situación muy grave”, sería Túnez, un vecino mediterráneo cuyo gobierno recibe el apoyo de la mayoría de las potencias europeas. Fernando Navarro Sordo Europa451 ![]() Víctima del terremoto en Haití (Foto, NNUU) ENFOQUE I Los primeros compases de la UE bajo el tratado de Lisboa siguen siendo tan desconcertantes y sometidos al nacionalismo como lo que hubo hasta diciembre de 2009. Ashton sigue en Babia y Berlusconi no aplaca su incontinencia verbal. Día a día se confirma el error cometido por la UE en nombrar a la socialista británica Ashton como responsable de Asuntos Exteriores y vicepresidenta de la Comisión. “No puedo estar en todas partes”, declaraba hace unos días a los periodistas que le inquirían por su ausencia de Haití. Sin duda, no es cabal exigir el don de la ubicuidad a ningún político, pero sí el de la oportunidad y la solidaridad, por simbólicas que sean. 48 horas tardó Hillary Clinton, su hómóloga estadounidense en bajar las escalerillas del avión en Puerto Príncipe. La UE, la mayor donante de ayuda al desarrollo del mundo, no pudo estar representada y por su responsable de asuntos exteriores en el fragor de la batalla contra el desastre provocado por el terremoto de Haití. Peor aún, Ashton, en vez de enviar a Haití al responsable español de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, ha decidido destacar en nombre de la UE al francés Bernard Kouchner, ministro de Exteriores de la antigua metrópoli colonial haitiana: Francia. Todo ello a pesar de que la presidencia semestral española de la UE está poniendo todo de su parte para darle un protagonismo especial a los nuevos cargos dirigentes de la UE creados por el Tratado de Lisboa. Una vez más, esto huele a paternalismo colonialista encubierto y a más de lo mismo a pesar de la lata que se hadado a los europeos con aprobar el Tratado de Lisboa. Y sobre todo, demuestra que los británicos han optado a uno de los 2 puestos dirigentes de la UE por el mismo motivo de siempre y el único que les interesa: el monopolio de la interlocución con los Estados Unidos. Fernando Navarro Sordo Europa451 Autoflagelación holandesa a la vista 01/12/2010
![]() Jan Peter Balkenende (Consejo europeo) INFORMACIÓN I Casi todo el mundo lo ha olvidado, pero en 2003 Holanda apoyó la invasión de Irak por los norteamericanos y sus aliados. El 12 de enero el comité holandés que investiga este apoyo publica sus resultados tras el descubrimiento de que en Irak no había armas de destrucción masiva. El actual Primer Ministro de los Países Bajos, el democristiano Jan Peter Balkenende, fue quien dio el apoyo de su país a la invasión y la posterior guerra en Irak. Más tarde, cuando surgieron las sospechas de que no sólo no había armas de destrucción masiva en Irak –motivo por el cual se dio apoyo a esta guerra- e incluso denuncias de tortura a detenidos por parte de los agentes de los Servicios de Inteligencia Militar del ejército neerlandés destacados en Irak, fue el propio Balkenende quien encomendó a una comisión independiente de investigación indagar sobre estas acusaciones. Un primer informe determinó que no había habido torturas, pero para su elaboración nunca se interrogó a los detenidos y presuntas víctimas. El 12 de enero se presenta un informe más completo y creíble que marcará el último episodio de un culebrón que ocupa a la opinión pública holandesa desde hace 6 años. Balkenende fue en el mes de noviembre uno de los más serios candidatos a ocupar el puesto de Presidente de la UE, en lugar del actual, van Rompuy. Fernando Navarro Sordo Europa451 La cruzada europea se rearma en Suiza 12/03/2009
![]() Detalle de la mezquita azul de Estambul (f. europa451) ANÁLISIS I El domingo 29 de noviembre el 57% de los suizos se ha pronunciado en referendo contra la construcción de minaretes en el territorio nacional. La iniciativa propuesta por Lorenzo Quadri, parlamentario cantonal de Ticino, y miembro del movimiento populista y antieuropeísta Lega dei Ticinesi, se caracteriza por el rechazo de la naturalización de los inmigrantes. Pero la Unión Democrática de Centro, partido gobernante, también ha apoyado la medida. Esta iniciativa elevada a norma ahora veta la construcción de minaretes amparándose en la identidad católica de Suiza. La Constitución de Ticino (no la federal) reconoce a la “Iglesia católica apostólica romana y la Iglesia Evangélica reformada como personas de derecho público”, mientras el artículo 15 de la constitución suiza se limita a garantizar la “libertad de credo y de conciencia”. Según la iniciativa parlamentaria, los minaretes sirven para “marcar el territorio” y la prohibición de su construcción permitiría preservar la identidad cultural (¿católica?) suiza. Con todo, en todo el país sólo se han erigido media docena de minaretes y la población musulmana suiza, en su mayoría originaria de Bosnia y Turquía, nunca ha tenido problemas de integración. Según el censo realizado en 2000 en Suiza por la Oficina Federal de Estadísticas (OFS), la religión tiene “un papel importante” sólo para el 16% de los ciudadanos. Entre 1990 y 2000, el número de creyentes practicantes de las dos religiones mayoritarias, la católica y la protestante, descendió en un 10%. El 38,5% de los católicos suizos declara no ir a la iglesia para nada, lo mismo que el 50,7% de los protestantes. Suiza no es, pues, tan diferente del resto de Europa: según cifras de Eurostat en 2005 la religión es un elemento fundamental en la vida para el 53% de los encuestados. En general, el 49,5% de los ciudadanos europeos se declaran católicos, el 12,7% protestante, el 8,6% ortodoxo, el 15,7% musulmán, el 0,4% judío. Un 25,4% se declara “no religioso”. No obstante, cuando se trata de mezquitas regresamos todos al portal de Belén y reivindicamos alto y claro que “sí, somos católicos”. ![]() El líder ultraderechista francés Le Pen De rebote, la caverna aplaude El partido flamenco de extrema derecha Vlaams Belang, en boca de Filip Dewinter, se felicita del resultado, proponiendo la extensión de la iniciativa a Bélgica. Igual postura adopta el Partido de la Libertad holandés del ultraderechista xenófobo Geert Wilders, que compara el Corán al Mein Kampf de Hitler. La vicepresidenta del Front National francés, Marine Le Pen, apela a la voluntad popular de los europeos: “Las élites deberían escuchar los temores y las aspiraciones del pueblo europeo que rechaza los símbolos políticos y religiosos de los musulmanes”. En Italia, Roberto Castelli aprovecha para subrayar que “ha llegado el momento de añadir la cruz cristiana sobre la bandera italiana”. Si el minarete no es un símbolo religioso, sino político, habrá que responder marcando con otro símbolo nuestro territorio, parecen concluir los adalides de las esencias cristianas de Europa. A pesar de que la influencia religiosa sigue perdiendo terreno en el continente seguimos atizando con el crucifijo. ![]() Cartel de la Liga Norte contra la silamización de Europa Marcar el territorio Este episodio se relaciona con la reciente sentencia de la Corte Europea de Derechos Humanos, sita en Estrasburgo, que prohíbe colgar crucifijos en las escuelas públicas. Ulrich Schüler, político de la gobernante Unión Democrática de Centro resume: “Ahora, los países cristianos no pueden exponer símbolos cristianos (…), pero debemos aceptar que se extiendan los símbolos musulmanes”. El 3 de noviembre pasado la Corte Europea declaraba que el crucifijo en las escuelas italianas es "una violación de la libertad de los padres para educar a sus hijos según sus convicciones y [representa una violación] de la libertad religiosa de los alumnos". El Governo italiano ha recurrido la sentencia y el caso se resolverá en tres meses. La cuestión fue planteada por Soile Lautsi, ciudadana italiana de origen finlandés y simpatizante de UAAR (Unión atea y agnóstica racionalista). De izquierda a derecha, los partidos políticos italianos han reaccionado de la misma manera: “El crucifijo es signo de nuestra identidad cultural (para algunos), y para otros es el símbolo de la identidad religiosa italiana y europea”. Incluso para quienes no se consideran católicos, abandonar el crucifijo da miedo. El debate sobre su presencia en las escuelas -subrayado, hay que repetirlo, por una finlandesa laica y racionalista- ha desencadenado la polémica contra la invasión islámica. Un ejemplo: la Liga Norte italiana en la ciudad de Bérgamo enarbola un cartel en el que puede leerse: “No queremos morir musulmanes”. En Facebook crecen como setas los grupos que atacan, no ya a la Corte Europea, sino a los musulmanes: “¿No quieres crucifijo en clase? ¡No te quiero en Italia!”. Más de siete mil fans y un muro de debate animadísimo teñido enseguida de racismo. La “voluntad popular” que reclama Marine Le Pen ha sido respetada. En cambio, habría que preguntarse si el referendo es el instrumento adecuado para este tipo de decisiones carne de populistas. Además, es bueno preguntarse por la identidad de los europeos: la UE, a pesar de su debilidad política, tiene cada vez más importancia en nuestras vidas y el repliegue nacional, regional y religioso parece ser un recurso fácil y recurrente. Otro problema es que vivimos en una Europa en la que la voluntad popular se respeta según el día. En 2005, Francia y los Países Bajos, en referendo, rechazaron la Constitución europea. Cuatro años más tarde, sus gobiernos ratificaron el tratado de Lisboa pensando que cambiándole el nombre al niño la voluntad popular ya no tendría importancia. Lo mismo que ha sucedido en Irlanda en 2008 y 2009. Ahora es el islam a quien le toca suscitar el debate sobre la otra cara de la identidad europea. No sólo en Suiza o Italia. Francia discute la prohibición del burka y Alemania polemiza sobre la construcción de mezquitas, un asunto siempre complicado en España a la vista de dossier interminable de la construcción de la mezquita en Sevilla, ciudad cuyo símbolo es un antiguo minarete. En las pasadas elecciones europeas, en junio de 2009, no es un tema que se haya tocado demasiado durante la campaña. Todo lo más se discutía la entrada de Turquía en la UE, como si la musulmana no fuera ya la segunda religión de Europa. Artículo publicado también en http://www.euroalter.com/it/2009/le... Francesca Barca Europa451 Declararse en contra de un acuerdo internacional sobre el cambio climático y la reducción de las emisiones de CO2 hoy por hoy es una actitud arriesgada para cualquier político. En cambio, Polonia amenaza a la Unión europea con su veto como su factura sea demasiado alta. Rzeczpospolita, uno de los principales diarios polacos, cita a un diplomático pata quien "resucitar el veto polaco es una de las posibilidades que se baraja ante las condiciones actuales". ¿El motivo? Las nuevas medidas europeas que tasarán a los Estados miembro más contaminantes deben permitir a la UE financiar sus iniciativas "verdes" con destino a los países en vías de desarrollo. Polonia apoya el fondo de la idea. En cuanto a la forma, trata de pagar lo menos posible. Cómo calcular la factura La idea inicial consistía en imponer una tasa a los más contaminantes. Un sistema simple de aspecto lógico. Sin embargo, muchos países, como Polonia, protestan contra lo que consideran una injusticia. Razonan de la siguiente manera: los países más ricos de la UE tienen medios suficientes para realizar las inversiones necesarias de cara a reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero. Por ejemplo, Francia, gracias a su industria nuclear. España, Dinamarca o Alemania gracias a su creciente sector de las renovables. A diferencia de ellos, los países de la Europa central y oriental, centrados en gestionar la recuperación de una económica de mercado estos últimos años de postcomunismo, llevan mucho retraso energético y siguen dependiendo en gran parte de las energías fósiles contaminantes, como el carbón o e gas. Polonia no posee ninguna central nuclear y produce el 90% de su electricidad mediante la combustión del carbón que extraer en su región de Silesia. Es decir, si el contaminador se convierte en pagano, las cuentas de Varsovia van a sufrir un duro golpe cuyo coste se estima en 1.800 millones de euros al año. El Primer Ministro polaco, Donald Tusk, desea que la tasa de imposición tenga en cuenta asimismo el Producto Interior Bruto (PIB) del país que va a tener que pagar. Polonia = Suecia El ministro placo de Asuntos Europeos, Mikołaj Dowgielewicz, ha declarado que “desea un acuerdo, sí, pero justo”. Añadiendo que "los Estados en peor situación no deben pagar por los que están mejor. Polonia no puede pagar más que Suecia". ¿A qué viene esta comparación? A que el PIB de estos dos países es similar: 527.000 millones de dólares Polonia contra 478.000 para Suecia. En cambio, e relación a la emisión de gases de efecto invernadero la diferencia es más sensible. Polonia produce ocho toneladas por habitante y año, mientras que Suecia rebaja su cifra a 5,5 toneladas. A pesar de esta diatriba es un error pensar que los grandes países no son quienes salen ganando de este sistema de quien contamina paga. Alemania es el país europeo que más CO2 produce, con nueve toneladas por habitante, o lo que es lo mismo, 808 millones de toneladas al año. Esto se debe a la renuncia a desarrollar la energía nuclear y la vuelta al gas y al carbón para producir electricidad acordada por los gobiernos de verdes y socialistas dirigidos por Gerhardt Schröder. Francia, con seis toneladas por año y habitante, se las apañaría bien con su factura. Más fricciones Hurgando en el asunto, descubrimos que la solidaridad europea presenta una geometría variable. El protocolo de Kioto concede a cada Estado unos derechos de emisiones de CO2 determinados. Son derechos de contaminación que los países del este no han utilizado en gran medida, pues la desindustrialización que han vivido los países del antiguo bloque soviético les ha llevado a disminuir en gran cantidad sus emisiones en los últimos años. En realidad, lo que quieren estos países no es pagar la factura sino vender sus derechos de emisión no usado para cobrar un dinero que les ayude a salir de la crisis. Por ejemplo, Rusia calcula que podría obtener 5.000 millones de euros por el periodo 2008-2013,los países de Europa central otros 2.200 millones y Ucrania 2.400. Si intercambiaran estos derechos de emisión por las facturas que a UE les quiere hacer pagar, sería un negocio rentable para todos, pues los países en vías de desarrollo necesitan también aumentar sus emisiones para desarrollar sus economías productivas. Frente a ellos, los países de la UE que tratan de invertir dinero en reducir sus emisiones se quejan de los países del este no han reducido sus emisiones por el desarrollo de políticas verdes, sino como resultado de una crisis de sobreproducción y del cierre de fábricas. Temerosos de que los créditos por contaminación desaparezcan, algunos países del este se apresuran en encontrar soluciones urgentes. Hungría ha propuesto que sea la Unión europea que compre sus derechos de emisión. La semana pasada, el ministro polaco de Asuntos Europeos, Dowgielewicz, subrayó el atasco de las negociaciones en el Consejo europeo. "Si un ministro de un Estado miembro no entiende por qué los países más pobres deben pagar menos que los ricos, entonces es que no comprende el sentido de la solidaridad europea". Otra misión para la Comisión europea: encontrar una postura de compromiso. Jean-Sébastien Lefebvre Europa451 Con el 89% de los sufragios, el dictador tunecino Ben Ali ha vuelto a ganar las elecciones y gobernará otros cinco años tras los 22 años después de aquel 7 de noviembre de 1987 en que triunfó su particular “golpe de Estado médico”. Aquel 7 de noviembre de 1987, la cúpula militar tunecina decidió amalgamar la mística esotérica del número siete con la política. Liderada por el primer ministro Zine el Abidine Ben Ali, derrocó al padre de la patria y jefe del Estado durante treinta años, Habib Bourguiba. “Empezaba a chochear”, anunciaron a la población para justificar el golpe de Estado. Ni la élite política, ni las bases del partido gubernamental RCD, ni la oposición se levantaron contra este atropello antidemocrático. El país llevaba 3 años sumido en los disturbios provocados por una política económica errática y el clientelismo del sistema. ![]() Logo de la compañía aérea tunecina Sevenair Desde entonces, el número siete, San Siete, se ha convertido en el patrón del proyecto del clan Ben Ali, quien al cabo de este nuevo mandato habrá gobernado durante 27 años. A la fiesta nacional del 7 de noviembre, se unen la compañía aérea Sevenair, el principal canal de televisión Tunisie7, el estadio olímpico 7 de noviembre, los sellos de correos con el 7 estilizado, el aeropuerto internacional de Tabarka 7 de noviembre, y una larga lista de declinaciones obsesivas. Como para no pensar que el régimen de Ben Alí también chochea y requiere de otra operación médica, esta vez más democrática. El único partido de oposición al que se ha permitido concurrir a las elecciones, el de los ex comunistas moderados Ettajdid, ha obtenido el 1,57% de los votos. Esto en una campaña en la que su líder sólo ha gozado del 0,20% del tiempo empleado por los medios de comunicación legales en informar sobre las elecciones, frente al 92% de tiempo monopolizado por Ben Ali, según la Asociación Tunecina de Mujeres Demócratas liderada por Sana Ben Achoun. Fernando Navarro Sordo Europa451 |