![]() El poeta francés, René Char CITA I René Char era parco en palabras y eso se nota en sus versos nada retóricos. Este grandullón de más de metro noventa empezó jugando al rugby en los años veinte del siglo pasado, cuando era adolescente y terminó siendo uno de los referentes de la poesía surrealista europea. Nacido en 1907, Char fue uno de los miembros del movimiento surrealista en París, junto con Salvador Dalí, André Breton, Luis Buñuel y Louis Aragon. Llegó a participar en una mítica pelea a mamporro limpio en el parisino bar Maldoror, cuartel general de surrealistas de la época, quedando herido por arma blanca. En seguida fundaría la revista El Surrealismo al servicio de la revolución y se encargó de redactar los textos de los anuncios de la película La Edad de oro, de Buñuel y Dalí, interesándose también por la situación política en España durante la guerra civil. Su ideología le llevó a enrolarse en la resistencia francesa durante la segunda guerra mundial, época durante la cual su poesía se vuelve más condensada y aforística que nunca. Hasta su muerte en 1988, Char fue un activo pacifista presente a menudo en manifestaciones antimilitaristas en Francia. Suyo es el texto poético que reproducimos a continuación: Fernando Navarro Sordo Europa451 ![]() León Felipe CITA I Al poeta español León Felipe (1884-1968) le tocó vivir en primer plano las grandes convulsiones y transformaciones de finales del siglo XIX y el siglo XX. Quizá por eso, pasó casi toda su vida viajando por el mundo y tratando absorber todo aquello que le permitiera creer aún en el Hombre. Farmacéutico de carrera y profesión, e hijo de notario, pronto se hastió de las comodidades de una vida aburguesada y monótona, decidiendo correr aventuras que le pusieran en la piel de sus semejantes. Viajó por España, de joven, trabajando como actor ambulante. Estuvo tres años encarcelado por desfalco. Dio más de un tumbo entre Barcelona y Madrid, viviendo como un mendigo. En seguida decidió trabajar en el extranjero: primero en los hospitales de Guinea Ecuatorial, luego, como profesor en México, y más tarde como traductor –entre otros de Walt Whitman- en los Estados Unidos. Regresó a España durante la guerra civil para combatir del lado de la República, pero tuvo que exiliarse definitivamente a México en 1938, desde donde escribió los versos más desgarradores que puedan leerse sobre la desazón de un exiliado español. Hoy, es uno de los poetas europeos cuya obra más se identifica con el humanismo democrático y los ideales universalistas, pero en sus versos nunca ahorró agrias reprimendas a baciones como la británica o la francesa por lo que consideró una traición de su parte a la democracia española en 1936. Esta es uno de sus versos en prosa que con más sencillez describen su visión de los retos del hombre en un mundo en guerra. Fernando Navarro Sordo Europa451 ![]() Guillaume Apollinaire, herido de guerra (Wikipedia) CITA I El poeta Apollinaire (1880-1918) fue víctima de todo lo nefasto que en su tiempo tenía el ser europeo. Nació en Roma, de madre polaca y padre desconocido. Para naturalizarse francés se alistó en el ejército durante la Primera Guerra Mundial. Trabajó en Alemania como preceptor y se enamorabas con profusión de mujeres de todas las nacionalidades, quizá con la finalidad de adquirir otra nacionalidad que la suya de nacimiento. Todas terminaban por rechazarle. Fue el inventor de los Caligramas, esos poemas escritos en versos que simulan dibujos en vez de las clásicas líneas horizontales ordenadas una debajo de otra. Sin necesidad de carné, ejerció de europeo antes de la letra y se relacionaba con gente como Picasso, Derain, Laurencin o el aduanero Rousseau. Llegó a pasar unos días en la cárcel acusado de complicidad en el robo de esculturas del museo del Louvre. Sobrevivió a la contienda apenas unas horas, pues, el 9 de noviembre de 1918, cuando los franceses celebraban en las calles la victoria, murió de un ataque de gripe española. Fernando Navarro Sordo Europa451 Grecia podría vender islas para saldar deuda 03/04/2010
![]() Acrópolis de Atenas (F. Jorge Orte Tudela /Flickr) ENFOQUE I El jueves pasado dos diputados alemanes propusieron una solución para sanear la deuda que está devorando a Grecia: vender islas deshabitadas y obras de arte. El semanario alemán Bild retomó de inmediato la propuesta de los dos diputados de la CDU –el partido de centro-derecha que gobierna en Alemania con Angela Merkel a la cabeza– Josef Schlarmann y Frank Schaeffler. El artículo en cuestión se despachaba con frases como “Grecia, ¿porqué no vendes tus islas? ¡Estás en bancarrota!... ¡vende incluso la Acrópolis!” “Las personas que se declaran insolventes, deben vender todo aquello que apropian para pagar a sus acreedores”, subraya Schlarmann. “Grecia posee palacios, compañías e islas deshabitadas que podrían cubrir las deudas del país”. Dimitris Droutsas, subsecretario griego de Asuntos Exteriores incluso ha sido preguntado sobre este extremo en la cadena Ard TV (el consorcio de la televisión pública alemana) comentando: “Ideas como la de vender la Acrópolis no me parecen apropiadas para estos momentos”. La deuda pública de Grecia es mayor que su Producto Interior Bruto (300.000 millones de euros contra 240.000) y las medidas que está tomando el gobierno provocan tremendas manifestaciones por todo el país. ![]() Costa de Sicilia (F. Jose Luis RDS / Flickr) Algunos proponen lo mismo para Italia Durante una entrevista realizada al economista canadiense Robert Mundell publicada en el diario Le Monde del 23 de febrero pasado se pretende que el verdadero problema de la zona euro no es Grecia, sino Italia. Según Mundell, la situación italiana da menos miedo que la Griega por ahora, aunque el gobierno italiano sabe que no puede financiar un plan de reactivación económica. La deuda pública total italiana equivale al 120% de su PIB. Desde un punto de vista económico, la idea de los dos diputados alemanes, de mentalidad práctica, no tiene por qué menospreciarse. Ahora bien, habría que insistir en “vender al mejor gestor”. Estaría bien que los franceses se quedaran con el Norte de Italia y las vías férreas del Estado. Si además, los españoles retomaran el reino borbónico de Nápoles e introdujeran el matrimonio homosexual, sería el triunfo. Este artículo ha sido publicado en Italiano en Agoravox.it Fotos de Jorge Orte Tudela y José Luis RDS Francesca Barca Europa451 |