La poesía bilingüe de Rafael Alberti 12/14/2009
![]() Alberti de regreso del exilio (Fundación R. Alberti) ENFOQUE I Fue un viajero empedernido y, muy a su pesar, un exiliado todavía más empedernido, debido a su pertenencia al Partido Comunista de España y su participación activa en la guerra civil española (1936-1939) en favor de la II República. No deja de sorprender que siendo Alberti el más longevo de su generación artística, el que más viajó y el que más amistades cultivara más allá de las fronteras españolas, no suene al lado de nombres como García Lorca, Buñuel, o Dalí. El 16 de diciembre de 2009, el poeta español Rafael Alberti cumple 107 años. Alberti (1902-1999) es el poeta español que mejor representa las tribulaciones y aventuras literarias, sociales y políticas del siglo XX español. Jugó, junto a Federico García Lorca, un papel dinamizador central en la llamada Generación artística del 27, en la que se inscribieron nombres como Luís Buñuel, Salvador Dalí o García Lorca. A nivel internacional actuó de nexo de unión de los grandes intelectuales europeos, como amigo íntimo de Pablo Neruda, Vinicius de Moraes, Louis Aragon, Elsa Triolet, Picasso, Ilia Ehremburg y otros. Nunca llegó a terminar sus estudios de bachillerato, pero además de poeta, fue pintor, dramaturgo, guionista y, durante la guerra civil, el responsable de salvar los cuadros del Museo del Prado de los bombardeos de la aviación franquista. Un autor internacional desconocido en Europa “Nuestra labor en la Fundación es velar por el patrimonio depositado en ella por Rafael y colaborar en el estudio de su obra y generación literarias”, precisa Mª Asunción Mateo, segunda mujer del poeta y Directora de la Fundación Rafael Alberti. La presencia de la Fundación es muy activa en Latinoamérica, en especial en Chile, Méjico, Cuba o Uruguay, pero lo es mucho menos en Europa, en donde Alberti, no obstante, viajó y trabajó durante muchos años. En Roma, donde vivió 14 años y a la que dedicó uno de sus libros más recitados (Roma, peligro para caminantes), no existe ni tan siquiera una calle con su nombre. En París, primera parada de su exilio tras la guerra civil española en la que participó del lado de los republicanos dada su afiliación al Partido Comunista, difícil es encontrar a ciudadanos que hayan oído su nombre. “Bastante tuvo con no acabar en un campo de concentración y escapar de los alemanes cuando estos entraron en París en 1940”, puntualiza, su viuda recordando que “los nueve meses que Alberti residió en París junto a su primera mujer, Mª Teresa León, trabajando en la emisora de radio Paris Mondiale, los pasaron como refugiados políticos, por lo que su actividad poética no pudo hacerse pública”. Un márketing difuso Aun así, no deja de sorprender que siendo Alberti el más longevo de su generación artística, el que más viajó y el que más amistades cultivara más allá de las fronteras españolas, no suene al lado de nombres como García Lorca, Buñuel, o Dalí. “Tampoco se ha reconocido la obra de todo un premio Nobel como el poeta Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado”, ataja Mª Asunción Mateo, para quien la resonancia mundial de “ilustres como Buñuel o Dalí se debe, de cara al primero, a que su obra se difunde a través de un medio universal como el cine y, de cara al segundo, a que supo promocionar su genialidad pictórica a nivel de márketing como pocos”. “En cuanto a Lorca, su trágica muerte ha alimentado siempre el morbo de los estudiosos e historiadores en todo el mundo”, explica Juan Gómez, quien fuera responsable de Cultura del ayuntamiento de El Puerto de Santa María cuando se creó la Fundación en 1991, y en cuya casa Alberti pasaba más de una tarde recitando y cantando sus adoradas “canciones picantes” entre amigos (“Una monjita con afán prolijo / con ardor la chupaba a un crucifijo”, recordará el poeta Luís Muñoz). A decir verdad, Aberti, con su carga de simbolismo político y artístico (recordemos que también fue un original pintor) no se ha convertido en “una marca”, contra lo que han llegado a temer consagrados poetas amigos como Luís García Montero, sobre todo si lo comparamos con compañeros de generación como Picasso, Neruda o el citado Dalí. “Un carné de partido no es un carné de conducta” Rafael Alberti tuvo una vida larga e intensa; en su casa de Roma, solía contar, había siempre tantas visitas de intelectuales europeos y políticos españoles de la clandestinidad, que muchos la consideraban la verdadera embajada española en Italia, frente a la oficial franquista y la nunciatura. Su obra, siempre abierta a los nuevos lenguajes y despierta ante las nuevas formas de comunicarse entre la gente corriente, introducía toda clase de modismos del lenguaje hablado, conectando así en especial con los jóvenes. Sin embargo, hoy el comunismo no está tan de moda y los jóvenes se fijan en otras cosas. “Fascina y fascinará su personalidad, su legendaria vida, su consecuencia ideológica, la variedad de registros de su obra literaria y su singular pintura, que lo convierten en un hombre del Renacimiento”, repite siempre Mª Asunción Mateo. “Rafael siempre imantó a la juventud, y seguirá haciéndolo, porque su obra está siempre a la vanguardia, aunque la haya escrito hace setenta años. La genialidad no encuentra barreras temporales.” Ante la ola de anticomunismo que se respira en los países del antiguo Bloque del Este, por los que Alberti tanto viajó, ¿qué le diríamos hoy a unos gemelos Kaczyński sobre la vida de quien siempre se consideró “comunista de corazón”? Ante esta cuestión, Mateo, que dirije una fundación en cuyo comité de honor hay premios Nobel comunistas como el portugués José Saramago, lo ve claro: “Yo podría estar hablándoles a los 'anticomunistas acérrimos', como usted dice, de Rafael y de su obra hasta que se cansaran de escucharme. Esto podría acrecentar su amor por la literatura o por la pintura, pero no creo que mi discurso variase su pensamiento político.” “Hay una frase suya”, concluye, “que merecería estar esculpida: 'Un carné de partido no es un carné de conducta'. No creo que cuando se esté contemplando hoy una escultura de Fidias o la Victoria de Samotracia, nadie se esté preguntando la ideología política de los escultores.” Fue un viajero empedernido y, muy a su pesar, un exiliado todavía más empedernido, debido a su pertenencia al Partido Comunista de España y su participación activa en la guerra civil española (1936-1939) en favor de la II República. Vivió exiliado 38 años, de los que pasó casi uno en París y 14 en Roma. Ello le condujo, en coherencia con su carácter explorador y ecléctico, a escribir poemarios mezclando idiomas o directamente con doble versión original. Por un lado, Vida Bilingüe de un refugiado español en Francia, y más tarde Roma, peligro para caminantes, de los que publicamos un par de extractos a continuación. (Es la Francia de Daladier, de Leon Blum y de Bonnet, la que aplaude a Franco en el cine, la Francia des Actualités.) ¡Qué terror, qué terror, allá lejos! La sangre quita el sueño, hasta la mar la sangre quita el sueño. Nada puede dormir. Nadie puede dormir. …Y el miércoles del Havre sale un barco, y este triste allá lejos se quedará más lejos. –Yo a Chile, yo a la URSS, yo a Colombia, yo a México. Yo a México con J. Bergamín. ¿Es que llegamos al final del fin o que algo nuevo comienza? –Un café crème, garçon. Avez-vous «Ce Soir»? Es la vida de la emigración y un gran trabajo cultural. NOCTURNO Toma y toma la llave de Roma, porque en Roma hay una calle, en la calle hay una casa, en la casa hay una alcoba, en la alcoba hay una cama, en la cama hay una dama, una dama enamorada, que toma la llave, que deja la cama, que deja la alcoba, que deja la casa, que sale a la calle, que toma una espada, que corre en la noche, matando al que pasa, que vuelve a su calle, que vuelve a su casa, que sube a su alcoba, que se entra en su cama, que esconde la llave, que esconde la espada, quedándose Roma sin gente que pasa, sin muerte y sin noche, sin llave y sin dama. NOTTURNO (Version en italiano elaborada por Vittorio Bodini) Tieni, tieni la chiave di Roma, perché in Roma c'è una via, nella via c'è una casa, nella casa c'è una stanza, nella stanza c'è un letto, nel letto c'è una dama, una dama innamorata, che prende la chiave, che lascia il letto, che lascia la stanza, che lascia la casa, che va per la via, che prende una spada, che corre di notte e uccide chi passa, che torna nella via, che torna nella casa, che sale alla stanza, che entra nel letto, che nasconde la chiave, che nasconde la spada, e Roma resta senza gente che passa, senza morte e senza notte, senza chiave e senza dama. A su regreso a España en 1977, al bajar de la escalerilla de su avión ante un nutrido grupo de periodistas congregados para la ocasión, pronunció la frase que luego definiría el espíritu de la transición pacífica hacia la democracia en España: “Me fui de España con el puño cerrado y regreso con la mano abierta en señal de concordia entre todos los españoles”. Primera entrevista de Rafael Alberti en televisión tras su regreso del exilio: aún confunde palabras italianas y españolas. Fernando Navarro Sordo Europa451 Europa tiene una bandera muy cristiana 12/03/2009
![]() Detalle de la bandera de la UE (Comisión europeA) INFORMACIÓN I Robert Schuman y Jean Monet, los padres fundadores de la actual construcción europea, eran dos fervientes cristianos. No hicieron de su profesión de fe, siempre llevada con discreción, una cuestión fundamental de la integración europea, pero la bandera de la Unión es un jeroglífico cristiano. Muchos europeos en los años ochenta pensaban que las doce estrellas de la bandera europea correspondían a los doce países miembro de la Unión. Se equivocaban. Las sucesivas ampliaciones no han atiborrado de estrellas el círculo mariano de estrellas que representa la corona sobre el cabello de la Virgen María, madre de Jesús, centro de las religiones cristianas. Y todo sobre fondo de color azul, la tonalidad que también simboliza toda la mitología que rodea la figura de la madre del mesías crucificado. Es más, la bandera la aprobó el Consejo de Europa el 8 de diciembre de 1955, día de la Inmaculada Concepción. Tres días más tarde, el Consejo de Europa inauguró un vitral de la catedral de Estraburgo en honor a la Virgen coronada con una aureola de doce estrellas. Su autor, el diseñador Arsène Heitz ha explicado varias veces la inspiración que tuvo al leer un pasaje del libro Apocalipsisis, del Antiguo Testamento y que se refiere al famoso dogma de la virgen María. Doce apóstoles, doce hijos de Jacob y doce estrellas en la bandera. Fernando Navarro Sordo Europa451 Rilke, poeta apátrida muy europeo 12/01/2009
![]() Rainer Maria Rilke PERFIL I Nacido en Praga en 1875, el poeta Rainer Maria Rilke, vivió en primera fila la descomposición de la Europa de los imperios y las aristocracias venidas a menos. Surgido de una familia de la elite austrohúngara, pasó media vida viajando por todo el continente al ritmo que le marcaba su salud de naturaleza frágil y enfermiza, así como sus amistades siempre mimadas mediante una prolífica actividad epistolar. Alemania, Francia, Italia, Suecia, España, Rusia, Suiza, etc., fueron varios de los países que acogieron a este escritor que apenas regresó a su ciudad natal. Tras la I Guerra Mundial y la desintegración del Imperio Austrohúngaro, se convirtió en un apátrida. De ahí que pueda considerarse uno de los primeros poetas puramente europeos de nuestra época, un individuo desapegado de las pasiones nacionalistas de sus coetáneos. De hecho, desde muy joven, consideraba al Artista como un ser sin “más patria que sí mismo”, rechazando que se pudiera catalogar a los creadores como de una nacionalidad o de otra: “Que el Arte, en su cumbre, no pueda ser nacional hace que cada artista nazca, hablando con propiedad, en el extranjero”, le escribió a la poeta rusa Tsvetaieva. No sorprende, pues, que este praguense que solía escribir en alemán, también usara sin complejos la lengua francesa para componer sus versos, practicando un multilingüismo excepcional en la Historia de la Poesía europea, algo que más tarde, en los sesenta del siglo XX, poetas como Paul Celan desacreditarían afirmando “no creer en el bilingüismo en poesía”. Pocos son, en efecto, los versificadores europeos que han decidido –anecdóticamente, además- expresarse en varios idiomas: Samuel Beckett, Rafael Alberti… Ahora bien, lo que hace de Rilke un poeta moderno es su concepción de la vida del artista como una experiencia volcada hacia el descubrimiento del mundo interior propio antes que como una búsqueda del reconocimiento exterior. Su concepción individualista de la soledad en la que se encuentra el Hombre en todo momento de su vida, ha marcado a generaciones enteras de poetas en el siglo XX hasta nuestros días. Sus cartas al joven poeta alemán Kappus –tan relevantes en la Historia de la literatura como sus poemas- nos descubren un sencillo manual acerca de la actitud que, a su entender, todo artista debe educar en sí mismo para completar su desarrollo como tal. A continuación transcribimos 2 de los poemas que Rilke escribió, menguando ya su vida, en francés. Nuestra penúltima palabra igual es miserable, pero ante la conciencia-madre la última bella será. Pues es menester que se resuman todos los esfuerzos de un deseo que ningún regusto de amargura sabría contener. ******* Detengámonos un poco, charlemos. Soy de nuevo yo, esta tarde, quien se expresa, Es de nuevo usted quien me escucha. Más tarde, otros jugarán A ser compañeros de ruta Bajo estos hermosos árboles que nos prestamos. Notre avant-dernier mot serait un mot de misère, mais devant la conscience-mère le tout dernier sera beau. Car il faudra qu’on résume tous les efforts d’un désir qu’aucun goût d’amertume ne saurait contenir. ******* Arrêtons-nous un peu, causons. C’est encore moi, ce soir, qui m’arrête, C’est encore vous qui m’écoutez. Un peu plus tard d’autres joueront Aux voisins sur la route Sous ces beaux arbres que l’on se prête. Fernando Navarro Sordo Europa451 |