
“Son muchos los que se sorprenden al ver a una política musulmana luciendo velo y militando en el PP. En mi partido me siento integrada, respetada y querida. Mienten quienes dicen que el PP es un partido racista. Su batalla con la inmigración es para que los que vengan tengan un contrato y vivan como todos los demás.” Tales eran declaraciones de Fátima Mohamed Kaddur en abril de 2008. Ahora, tras la polémica en torno a la adolescente Najwa, expulsada de su Instituto en Alcorcón por no quitarse el velo en clase, ha entregado su carné de militante.
Su figura saltó a la palestra nacional en plena campaña electoral de marzo de 2008, cuando Mariano Rajoy lanzó la idea de copiar a Francia y prohibir el velo y otros símbolos religiosos en las escuelas públicas y en los centros de trabajo de la función pública. En estos dos años transcurridos, lo que era un símbolo de integración de una musulmana en un partido de tendencia católica parece haber muerto.
“Hace dos años, dije que no había ningún problema en mi partido con relación al velo. Pues bien, era mentira. Me llamaron del partido, tras aparecer en una entrevista concedida al diario Público, conminándome a no realizar ninguna entrevista más sobre el velo. Desde entonces me he sentido vetada y discriminada. Ya no contaba nada para ellos. Los dirigentes del partido dejaron de hablarme. A raíz de lo que ha sucedido con la joven Najwa y de las declaraciones de Esperanza Aguirre me digo que tengo que marcharme, pues no puedo compartir mis ideales con esta gente”. Ha sido, en sus propias palabras, “la gota que colma el vaso” de unos años de contradicción interior.
¿Por qué ha actuado como si no pasara nada e incluso defendiendo al PP durante estos dos últimos años?
“Tras la entrevista que concedí a Público esperaba que alguien diera un paso en mi dirección. Pero en realidad me han usado para hacerse la foto y venderse como un partido integrador. Ahora que ya no les sirvo, me han dado de lado. Lo digo públicamente: voy a continuar en política, en el grupo mixto, pero estoy abierta a integrarme en otros partido, aunque no he hablado con ninguna formación de momento.”
¿Considera ahora que en el PP hay actitudes islamófobas o racistas?
No. Lo que hay en el PP es ignorancia de lo que significa el Hiyab. El hiyab no es sumisión al hombre. Antiguamente, sólo mostraban su cuerpo las esclavas y las prostitutas y este uso fue recogido por los escritos religiosos musulmanes. El hiyab es sólo sumisión a dios, nada de sumisión al hombre.
¿Le quedan ganas de ir como acostumbra a la romería del Rocío este año vestida de peregrina y con el hiyab puesto?
¡Por supuesto! Y con la flor puesta en el cabello. Así es la integración y el respeto.
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No me gusta mezclar la política con la religión. Siempre he respetado los demás credos religiosos y pido que se haga lo mismo con el mío.
¿Haría falta crear en España un partido de raíz musulmana, a imagen y semejanza de los partidos islamistas, para representar a los musulmanes?
En realidad ya existe [se trata de Renacimiento y Unión] y se van a presentar a las elecciones municipales de 2011 y nacionales de 2012. Por ahora no me planteo militar en este partido. Necesito tiempo para reflexionar mi futuro político, sabiendo que quiero seguir en política.
¿En política hay que definirse religiosamente?
Rotundamente digo que no. El respeto religioso es la mejor línea de convivencia según reza nuestra constitución de 1978.
Francesca Barca & Fernando Navarro Sordo
Europa451
Foto: Bénédicte Salzes











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