Según las nuevas normas para la prensa, se ha creado la NMHH, una Autoridad Nacional para los Medios y la Comunicación con miembros nombrados por el Gobierno (y fuertemente controlados por el partido conservador en el poder, el Fidesz). Esta autoridad vigilará todos los medios de comunicación del país magyar –incluidos los blogs– para verificar que no “violan el interés público” o que no se publican “artículos desequilibrados” o “lesivos de la dignidad humana”. La reforma pretende incluir en el mismo saco a la televisión nacional, MTV, la radio, MR, la televisión digital Duna TV y a la agencia de prensa MTI. Todos los que contravengan la norma –es decir, que publique informaciones consideradas erróneas- tendrán que pagar multas por “falta de objetividad política”. En lo concerniente a la televisión y la radio, las multas pueden ascender a 700.000 euros; para la prensa escrita a 91.000. Además, los periodistas deberán revelar sus fuentes si lo requiere la autoridad. Los recursos judiciales sólo serán posibles
después de que la noticia en cuestión haya sido corregida.
Ley o lío fiscal
La Comisión europea está analizando la nueva ley tributaria del gobierno húngaro, aprobada en octubre de 2010. Se trata de una norma excepcional “en tiempos de crisis” que se aplicará a las grandes empresas de algunos sectores, en su mayoría filiales de grandes conglomerados alemanes, austriacos, franceses y holandeses. Un impuesto que tiene por objetivo contribuir a reducir el déficit público que arrastra el país desde la era en que gobernaba el socialdemócrata Gyurczany. Los responsables de algunas de las empresas concernidas (el coloso energético alemán RWE, la telefónica Deutsche Telekom y la aseguradora Allianz; la francesa AXA, la banca neerlandesa ING y la petrolera austriaca OMV entre otras), han dirigido una carta al presidente de la Comisión europea, el portugués José Manuel Durão Barroso, solicitando su intervención acerca de esta injerencia en el mercado europeo.
No obstante, el ataque más duro hacia lo que se cuece en Hungría proviene de otro país miembro de la UE: Luxemburgo. Su ministro de Asuntos Exteriores, Jean Asselborn, ha declarado a la agencia Reuteurs que “(la ley de prensa) es un riesgo directo para la democracia”. Asselborn se ha atrevido a comparar Hungría con Bielorrusia: “Hasta ahora pensábamos que el último dictador de Europa era Alexander Lukashenko. Pero cuando entre en vigor esta ley, la cosa habrá cambiado. Cabe preguntarse si Hungría es digna para dirigir la Unión”, declaraba el luxemburgués a propósito de la presidencia semestral iniciada el 1 de enero de 2011.
Francesca Barca
Foto: BlondielSfuckingCrazy/Flickr















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