Los representantes de los cultos religiosos franceses, reunidos en la Conferencia de Responsables de Culto en Francia (CRCF) han publicado una carta abierta conjunta el 29 de marzo pasado para manifestar su contrariedad por este debate que, al parecer de muchos, corre el riesgo de estigmatizar al islam. Católicos, protestantes, ortodoxos, hebreos, musulmanes y budistas han invitado a no desperdiciar los pasos que se han dado adelante –la laicidad– que Francia ha conquistado y “durante este periodo preelectoral, mantenerse firmes y evitar las amalgamas y las estigmatizaciones. (…) El debate es siempre un signo de vitalidad e de salud. Ahora bien. ¿es un partido político, por mayoritario que sea, la institución que lleve adelante dicho debate por su cuenta?”.
Por su parte, los ataques de la oposición se han concentrado en la crítica al partido UMP, que según los socialistas franceses sólo quiere robarle electores a la extrema derecha. Recordemos que en diciembre pasado, Marine Le Pen, durante una asamblea del del Front National en Lyon comparó los rezos musulmanes en la calle con una ocupación del país.
Pero también ha habido ataques desde dentro del partido de Sarkozy (de Alain Juppé, ministro de Defensa, y François Fillon, su Primer Ministro entre otros seis más). Según Jean-François Copé, nunca se ha tratado con este debate “poner el islam en tela de juicio, sino de realizar una reflexión sobre nuestro pacto republicano y el laicismo”. Tras meses de polémicas y discusiones, pues, se ha planificado un encuentro de tres horas, animado por Valérie Rosso-Debord, deputada de la UMP, en el que tendría que haberse hablado, según Claude Guéant, ministro de Interior, “de menús en los comedores escolares, distribución mixta en los hospitales, financiación de templos”, etc. ¿El resultado? Jean-François Copé depositará en la Asamblea Nacional una propuesta de resolución que “reclame un principio de laicidad”, mientras el ministro del Interior anuncia que prosigue el proyecto de reagrupar todos los estudios existentes sobre el tema para destilar un “código de la laicidad”.
Según el diario francés Le Monde, para la mayoría del gobierno ha sido la solución para evitar que los resultados del encuentro aparezcan como “no estando a la altura” de la polémica que han desencadenado. En cambio, el margen de maniobra parece muy estrecho, pues “el Gobierno ha excluido toda modificación de la ley de 1905 que instaura la separación entre Iglesia y Estado. Aunque las soluciones concretas no parecen muy innovadoras, sí que pondrá la cuestión del beneficio político que todo este debate ha aportado al inquilino del Elíseo: debería haber seducido al electorado, pero sólo ha provocado polémica”.
Las comunidades musulmanas
Los musulmanes están preocupados. Acaba de nacer un colectivo contra la islamofobia, dedicado a identificar los actos cometidos contra los musulmanes sobre la base de GoogleMaps.
Francesca Barca
Europa451















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