INFORMACIÓN I Francia es la patria de la laicidad. Desde 1905 una ley establece la separación total entre la Iglesia y el Estado. En su día, la ley remplazó el concordato que Francia tenía firmado con el Vaticano desde 1801, y que sólo está en vigor aún en la región de Alsacia y Mosela (cuya capital es Estrasburgo) en donde, entre otras cosas, existen –caso único en Francia– facultad de teología (católica y protestante) y la financiación directa por parte del Estado a las confesiones en la construcción de sus templos.
La ley francesa de 1905 formaliza la libertad de conciencia y declara el libre ejercicio de la fe. Al mismo tiempo, el Estado cesa la financiación de los cultos religiosos. Se abolen, pues, las subvenciones públicas a los oficiantes y las religiones en general. Desaparecen, también, las estadísticas étnico-religiosas, prohibidas desde entonces: motivo de la ausencia de cifras fiables sobre la cantidad de creyentes.
En 2004, otra ley prohíbe el uso de símbolos religiosos en las escuelas públicas (crucifijos, kipás, velos islámicos, etc.) para garantizar el espíritu laico de la institución.
En octubre de 2010 Francia ha sido el primer país europeo en prohibir el uso del burka en los espacios públicos en nombre de la normalidad republicana. La ley entró en vigor el 11 de abril. Las mujeres que contravengan la norma deberán pagar multas de 150 euros. Se estime 2.000 el número de personas susceptibles de usar dicha prenda en Francia. El nikab, en cambio, no sufre veda alguna.
Francesca BarcaEuropa451Foto: islamicus/Flickr Artículos relacionados