Unos piratas alemanes muy indignados 09/29/2011
PERFIL I El movimiento de los indignados se ha manifestado en muchos países de Europa, pero hasta ahora estaba ausente de Alemania. Sin embargo, el Partido Pirata alemán recoge numerosas reivindicaciones relacionadas con el movimiento. El resultado ha sido un éxito sin sombras en las elecciones al Parlamento de Berlín, tras obtener un 8,9% de los votos. Alemania, primera potencia económica europea, cuya tasa de paro no supera el 7%, es considerada por muchos observadores como un ejemplo a seguir o, cuanto menos, como una sociedad que “funciona”, presentada con gusto como la antítesis de los países sobre-endeudados. No obstante, como recordaba el diario británico The Guardian en agosto pasado, las desigualdades no hacen sino crecer en este país teutón entregado a los sacrificios en el altar de la competitividad. El modelo económico alemán se basa en la exportación, apoyada por una política salaria regresiva desde mediados de los años noventa. Hay, pues, materia para indignarse. Los Piratas lo han cogido al vuelo y luchan por la instauración de un salario mínimo en todas las ramas de la industria, con el mismo fervor con el que los indignados griegos pelean por obtener unas políticas de empleo más eficaces. En la estela de los indignados españoles del movimiento ¡Democracia real YA!, los Piratas alemanes pugnan por una democracia participativa y, sobre todo, transparente, en la que los ciudadanos puedan estar informados, a todos los niveles, de las decisiones adoptadas y de la distribución de los fondos públicos. Junto a otras organizaciones de la sociedad civil, han desarrollado una eficaz campaña en favor de un referendo de iniciativa popular sobre los contratos de privatización de la compañía de las aguas de Berlín. Enseguida, lograron que se revelara el montante de los dividendos desproporcionados establecidos en dichos contratos. El Partido Pirata de Alemania se enfrenta a la endogamia existente entre la economía y la política, a la corrupción, principal caballo de batalla de los indignados en Europa. Anteponen una suerte de honestidad intelectual inexistente en los partidos tradicionales, y que los indignados quisieran volver a ver en política. Durante la campaña electoral en el estado de Berlín, el candidato pirata reconocía abiertamente no conocer al dedillo ciertos temas, una concesión que ningún político profesional osa autorizarse so peligro de no parece perfecto. El caso es que la máscara lisa y conveniente del político tradicional ya no convence y nadie cree ya en el mito del héroe imbatible a lo Chuck Norris. Más allá de sus temas básicos, como el de los derechos de autor y la neutralidad de la red, el Partido Pirata de Alemania aboga, como los indignados, por la emergencia de una verdadera democracia, más cercana al ciudadano. Aunque los indignados no hayan aparecido en Alemania con ropaje “mediterráneo”, es porque la manifestación es una forma de participación democrática más anclada culturalmente en España o en Grecia que en Alemania, en donde se apuesta más por una institucionalización que da sus frutos. Está por ver si los Piratas materializan sus expectativas en el Parlamento de Berlín y si experimentan el mismo éxito en otras partes del país. Sergio Marx Europa451 Artículos relacionados CommentsLeave a Reply | Infórmate con E451
AutoresPedro Picón y Fernando Navarro son editores de Europa451.es CategoríasAll ArchivosFebrero 2012 Mención Legal
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