![]() ¿La ubre de Europa? (Europa451) Los ganaderos europeos se han manifestado ante los edificios de la Comisión y el Consejo europeos, reunidos los ministros de agricultura y la Comisaria Marian Fischer-Boel para tomar decisiones, reclamando medidas que les permitan cobrar más de 50 céntimos por litro vendido. Amenazan con recrudecer sus acciones durante los próximos días, tras haber protagonizado 14 días de huelga de entrega de leche en el continente. Lo que de momento apenas ha provocado un ligero alza en los precios en origen. Reportaje. ![]() Mucho tractor y poca mala leche (Europa451) Ese aliento frío en forma de lluvia fina típico de Bruselas es lo más parecido a un narcótico para los manifestantes en la calle. Cada día queda más claro que eligiendo esta ciudad como capital de Europa, se evita cualquier calentamiento civil que desemboque en revuelta contra los poderes públicos. Más aún si se trata de agricultores europeos, un colectivo poco cohesionado en todos recelan entre sí y se previene contra importaciones desde países vecinos. A pesar de que el sector de la leche lleva un año sobreviviendo con menos de 40 céntimos de euro por litro de leche vendida, durante la manifestación convocada por el European Milk Board en Bruselas había menos manifestantes, alrededor de 350 contados uno a uno por Europa451, que agentes de seguridad pertrechados como madelmans. ![]() La leche no está de moda “Hay gente suficiente para hacer ruido y que se oiga nuestra voz. Hay que tener en cuenta que los campesinos necesitan ordeñar sus vacas al menos 2 veces por semana y es complicado organizarse para este desplazamiento”, reclama un miembro italiano de Vía Campesina, una organización global de pequeños productores que exigen la soberanía alimentaria para cada territorio. Muchos de ellos han recorrido 1.500 kilómetros por carretera desde Alemania o España para llegar aquí. De todos modos, poco importa el número: existe la convicción entre estos ganaderos de que el grueso de la opinión pública se solidariza ellos. Según la Confederación española de productores de leche (PROLEC), cada productor pierde alrededor de 4 céntimos por litro producido en relación al coste. Su objetivo es alcanzar un mínimo de 0,50 euros por litro vendido. El precio de la leche, como el resto de materias primas en Europa, lleva un año descendiendo a niveles mínimos, coincidiendo con la bajada del consumo. A lo que hay que añadir una creciente mala prensa en relación a los productos lácteos, cada vez más relacionados –con o sin razón- con problemas cardiovasculares o intestinales. Una cosa es segura: la leche que compramos en los supermercados es cada vez más soja, proteínas añadidas, maíz y otras leguminosas, y cada vez menos leche pura extraída de la ubre de la vaca. ![]() Mariann Fischer Boel (Foto, CE) Sobreproducción y distribución monopolística Sin embargo, el problema de este sector es complejo. Por un lado hay sobreproducción, lo que invita a los agricultores a exigir de la Unión un sistema que garantice un descenso de entre el 5% y el 10% según los países. Francia, por ejemplo, exportadora de leche, se asimilaría al tope, mientras España, importadora, al mínimo. Esto significa mantener el sistema actual de cuotas de producción subvencionadas. No obstante, lo que anuncia la liberal Marian Fischer-Boel, comisaria de Agricultura, es el fin de las cuotas lecheras para 2015, dejando que sea el mercado el que regule el precio y la cantidad de lo producido. Esta comisaria ya en el ocaso de su mandato y con poco poder para tomar decisiones de calado hoy por hoy, considera que en Europa se produce muy caro, al tiempo que se escandaliza de ver que los ganaderos organizan sesiones de vertido masivo de leche sobre la vía pública, apelando a la “imagen que estamos dando a Latinoamérica o África cuando vean que en Europa tiramos a la basura la leche para reclamar subvenciones que en otras latitudes no se pueden permitir”. Lo que olvida Fischer-Boel es que muchos ganaderos, durante el periodo del sistema de cuotas de producción por país, han comprado derechos de cuotas a largo plazo, y temen que haya sido una inversión tirada a la basura. Por otro lado, la distribución está controlada de manera casi monopolística en cada país. De modo que da igual tener una gran explotación o una pequeña: todos sufren por igual el poder de fijación de precios de los intermediarios. Los productores se sienten con la soga al cuello por falta de liquidez. ![]() Nadie quiere las botas del ganadero (Foto, Europa451) Quien quiera ser ganadero que dé un paso al frente Por último está el problema de la media de edad de los productores, cercana a los 60 años, según PROLEC. “Soy ganadera en Holanda. La quinta generación en mi familia que se dedica a esto. Mi Hija quiere seguir con la explotación, pero teme no disponer de medios suficientes”, nos explica, enérgica, Joka Visser, una mujer en torno a los 50 años que hace de relevo entre los que quieren subir al estrado a decir unas palabras y los organizadores. Divorcio con los políticos De pronto, aparece el eurodiputado socialista belga Marc Tarabella, quiere pronunciar unas palabras de apoyo desde la tribuna. “Los únicos a los que queremos escuchar es a los ministros, que son los que deciden”, se oye decir en los corrillos formados para darse calor mientras se sacan los bocadillos y se abre alguna botella de cerveza. Sin duda, son ellos quienes tienen la última palabra, sobre todo en épocas de transición entre dos Comisiones europeas. Los ánimos están algo más caldeados, vuela alguna que otra botella de leche sobre los cascos de los policías en formación, algún que otro petardo para que nadie se confíe. Los discursos se hinchan y se aplauden con fervor. “¡Si los políticos quieren la guerra, que sepan que estamos dispuestos a dar la batalla y la vamos a ganar!, arengaba un representante alemán micrófono en mano. “Si los políticos no funcionan, entonces los cambiamos”, sugería un italiano obviando que las elecciones europeas acaban de suceder y que el campo liberal y conservador ha salido muy bien parado de ellas. “Al presidente sueco no le gustan los ganaderos y que sigamos produciendo materia prima a cambio de nada”, señalaba el europarlamentario José Bové con su aire de Astérix acerca del presidente semestral de la UE, el liberal Fredrik Reinfeldt. To be continued… Esta vez, el convocante de la manifestación, el European Milk Board, que reúne a 140.000 ganaderos, sólo ha logrado reunir a un puñado de tractores y unos centenares de ganaderos. La cita importante y definitiva, será en Luxemburgo, el 19 de octubre, en donde los ministros del ramo se reúnen por última vez para tomar decisiones sobre el Sector. Francia presiona para que se ayude a los ganaderos. Fischer-Boel no contempla más medidas que las que ya ha propuesto a los gobiernos desde la Comisión europea: acabar con las cuotas y las subvenciones. Los productores sólo piden una cosa: que se reduzca la cantidad de leche en el mercado sin que ellos tengan que pagar la factura. Fernando Navarro Sordo Europa451 CommentsLeave a Reply | Infórmate con E451
AutoresPedro Picón y Fernando Navarro son editores de Europa451.es ArchivosDiciembre 2011 CategoríasAll Mención Legal
Reservados todos los derechos de reproducción, representación y cesión, así como la propiedad exclusiva en favor de Europa451, incluidos los de los documentos descargables y las representaciones iconográficas y fotográficas, salvo mención específica en contrario.
El uso, reproducción, transmisión, modificación, redifusión o venta de todas o parte de las informaciones reproducidas en este sitio web (artículos, fotos, texto, o logos) sobre cualquier otro soporte, incluida la difusión en otro sitio Internet a través de hiperenlaces, grupos de discusión, foros u otros sistemas o redes informáticas, para su explotación comercial está terminantemente prohibida sin la autorización previa y expresa de Europa451. |