![]() ¿Están de enhorabuena los cerdos? (F. marianaC/Flickr) DEBATE I La empresa Coop (Cooperative di consumatori), líder italiano de la gran distribución, acaba de catalizar la polémica en todo el país al ofrecer un supermercado en Roma su primer pasillo halal. Indignación de las asociaciones protectoras de animales. Con un17% del mercado, la Coop domina el sector de la gran distribución italiana. Su originalidad estriba en ser una cooperativa de consumidores nacida a finales del siglo XIX que hoy agrupa a más de siete millones de miembros. Entre los valores que promueve, figura la seguridad alimentaria, la protección del poder adquisitivo y la promoción de la alimentación biológica. ¿Un tiro por la culata? Desde el 6 de febrero, quizá con la voluntad de responder a una demanda por parte de sus clientes musulmanes, uno de los supermercados Coop en Roma ha inaugurado su primer pasillo halal. Las carnes propuestas han sido objeto, pues, de una matanza según los ritos certificados por un imán. Muchos hubieran podido temer una reacción epidérmica por parte del mundo político italiano, católico hasta la médula, y una condena de los particularismos (hay quienes hubieran dicho “islamización”) en Italia, como ya sucede en Francia a raíz del Quick halal. Sin embargo, el ataque ha provenido esta vez desde las asociaciones de vegetarianos y de protección de los animales. Estos últimos denuncian la manera supuestamente cruel en que los animales son abatidos según el rito musulmán. El rito prevé que cada animal sea degollado vivo para que se vaya desangrando. Estas asociaciones apelan al boicot de todos los supermercados Coop, que ha reaccionado en seguida publicando en su web un comunicado garantizando que sus animales quedaban aturdidos antes de ser sacrificados. Ecumenismo y mercadotecnia He aquí el segundo país en menos de un mes en el que el mercado halal se sitúa en el centro de la controversia pública. Dicho esto, aunque haya reacciones virulentas, la industria alimentaria se preocupa poco de restas cuestiones. La “aventura” del halal significa ante todo dos mil millones de consumidores potenciales. ¿Un precedente interesante? El de Mac Donald's, que hizo en Londres el experimento durante 2006 y 2007 antes de volver a la panceta de cerdo de toda la vida. El motivo es que lo halal no le resultó rentable. Según los datos del MIHAS (Malaysia International Halal Showcase), el mercado halal representa en el planeta una cifra de negocios de 150.000 millones de euros en 2009. Cifra que podría alcanzar los 500.000 millones en 2010. Sólo en Francia, pais con la comunidad musulmana más grande de Europa (cinco millones), el gabinete de estudios de mercado Solis evalúa el sector en alrededor de 4.000 millones de euros en 2009, pudiendo alcanzar los 5.000 en 2010. Un argumento de peso en el debate. Francesca Barca Europa451 (Foto: marianaC/Flickr) En Francia el fast-food se hace halal 02/24/2010
![]() (Imagen: grtwndr87/Flickr) ENFOQUE I Desde hace unos meses, ocho de los 350 restaurantes Quick en Francia experimentan con el fast-food halal. Es una prueba piloto de seis meses antes de extrapolar los resultados a los demás centros de venta. Quick es la respuesta exitosa franco-belga al Mac Donald's. Fundada en 1971 en Bélgica, es la primera cadena de restauración rápida de Europa con sus 400 restaurantes en el continente. Francesa desde 2006 –desde que la compró Caisse des dépôts et des consignations (Cdc), ente financiero público francés– su presencia se concentra en Francia, Bélgica y Luxemburgo. Su experimento halal consiste en la sustitución de la panceta por el pavo ahumado en las hamburguesas, y por la certificación de que la ternera ha sido sacrificada respetando los criterios del rito musulmán. La islamización de Francia La polémica ha surgido cuando Marine Le Pen, hija del ultraderechista Jean-Marie Le Pen, y heredera del partido Frente Nacional, denunció el pasado 14 de febrero durante una entrevista en Canal Plus. Según Le Pen “los que no comen halal no tendrán elección”. Marine Le Pen, denuncia además que son todos los contribuyentes quienes pagan la “tasa islámica” (la tasa para sufragar los gstos de la matanza por el rito islámico. ndr) pues Quick es, de hecho, una sociedad “francesa”. “Qualium investissement, la sociedad que posee el 99,63% del capital de Quick, non es otro que una filial de inversión de la Caisse des Dépôts et Consignations, brazo financiero del Estado […]. De modo que el Estado está detrás de este proceso de islamización forzada de Francia y de puesta en marcha de la tasa islámica”. El 15 de febrero, fue el turno de René Vandierendonck, alcalde socialista de Roubaix, ciudad de la región Nrte Paso de Calais (una de las ocho en donde se experimenta el halal), quien declaraba al diario La voix du Nord: “Me felicito por la decisión de Quick, pero si sólo hay una posibilidad de elección, caemos en la discriminación”. Tras rechazar Quick modificar su política, el alcalde ha denunciado a esta cadena de comida rápida ante la Halde, el organismo francés para la lucha contra las discriminaciones. Por parte de Quick se mantiene el experimento "para evaluar la viabilidad técnica de esta oferta comercial ", justificando que la elección de los productos “no halal” va desde el pescado a la cerveza. Mohammed Moussaoui, presidente del Consejo francés del culto musulmán (Cfcm: órgano creado por Sarkozy en 2003 y que reagrupa la mayor parte de las asociaciones islámicas, ndr) añade que en Francia siempre ha habido muchos restaurantes que sólo sirven comida halal o sólo cácher (según el rito judío) y que la cosa nunca ha supuesto ningún problema. La controversia se enmarca en un clima preelectoral: el 14 y el 21 de marzo los franceses acuden a las urnas para elegir a sus presidentes regionales. En estas elecciones se presentan dos listas –en el Franco Condado y en Mosela- pertenecientes a la liga suiza del “no a los minaretes”. A esto se añade la reciente discusión acerca de vetar el burka dentro del debate sobre la identidad nacional francesa. ![]() Salón restaurante de Qick (F. NguyenDai/Flickr) Más del 30% ofrecen halal La web Al-Khanz.org de defensa de los intereses de los consumidores islámcos, le ha dado la vuelta al argumento preguntando si habría habido el mismo revuelo si Quick hubiese decidido vender sólo comida biológica, o sólo comida mejicana. El fundador de esta web, Fateh Kimouche, en una entrevista concedida a Le Post declaraba que “en la elección de Quick no hay filantropía que valga, sino oportunidad de negocio”. Kimouche sostiene –aunque Quick no lo confirma– que en el restaurante de Villeurbanne, una ciudad dormitorio a las afueras de Lyón, desde la puesta en marcha del experimento halal, las ventas han aumentado un 30% durante la primera semana, mientras que en Argenteuil, Isla de Francia, el restaurante tuvo que cerrar sus puertas por quedarse sin existencias. En cambio, los demás restaurantes no se benefician con el cambio. El mercado halal en Francia, según Solis, sociedad especializada en estudios de mercado, 2009 ha arrojado una cifra de negocio de cuatro millones de euros que se convertirán en cinco en 2010. Comparemos con la comida biológica, muy de moda y que sólo genera 2,6 millones de euros. De hecho, Quick no es el único en adoptar estos cambios: la cadena americana KFC asegura que el pollo que vende en Francia es siempre halal, aunque nunca han exibido el certificado ni exponen dicha información en la mayoría de sus restaurantes. La cuestión no es nueva y ya sale de sus fronteras: Mac Donald’s sirve, de hecho, carne halal en algunas ciudades americanas con con fuerte presencia de musulmanes, así como en seis restaurantes de Australia. El mercado, pues, manda. Sobre todo si consideramos que en la UE se habla de quince millones de musulmanes, de los que Francia acoge a cinco –aunque si contáramos los países balcánicos y del este, llegaríamos a los 40 millones–. Todo depende de si la elección de Quick es puro negocio o discriminación. La cuestión es si las reglas del mercado –en este caso del mercado halal– pueden bloquear el derecho del ciudadano no musulmán (¿necesariamente católico?) a comer cerdo. Este mismo principio no se aplica, por ejemplo, a los vegetarianos. Rara vez un restaurante francés propone un menú vegetariano, y ello a pesar de que el 2% de la población se declara vegetariana. Eso sí, cuanto más numerosos, más se generaliza la opción: en Gran Bretaña, según la Vegetarian Society, el 7% de la población afirma ser vegetariana, porcentaje que llega al 12% entre los jóvenes. Motivo por el cual casi todos los restaurants ingleses tienen un menú begetariano. Incluuidos Macdonald’s y Burger King. Francesca Barca Europa451 Mujeres, poder y “atracción por los chicos” 02/23/2010
VÍDEO I Discurso sin complejos de la ex presidenta letona Vike Freiberga en el que defiende la compatibilidad de la feminidad y la ambición de poder por parte de las mujeres. TRANSCRIPCIÓN AL CASTELLANO “¡Qué triste que en pleno siglo XXI aún necesitemos pioneras! Cuando fui elegida presidenta de Letonia, mucha gente me llamó para felicitarme y recordarme que era la primera mujer que presidía Letonia o un país del espacio postsoviético y esas cosas… Muy bien, muy amable, muy halagador… y muy triste, pues hubiera sido ser una presidenta normal sin nada de especial en este sentido. Señoras y…, sobre todo señoras: en esta Europa debemos implicarnos con la convicción de que hay un espacio para nosotras. Dos son los retos. Luchar contra los obstáculos que nos ponen los señores y convencernos de que nuestro sitio está en los puestos de responsabilidad. Las adolescentes de hoy deben saber que pueden ser inteligentes, activas, deportivas… sin perder su feminidad y su atracción por los chicos. La misión biológica de la mujer, la de engendrar, alimentar y responsabilizarse de la perpetuación de la especie es una tarea con marca solidaria desde el momento en que la concepción de un ser es un proceso solidario. Impliquémonos más en política y los hombres nos lo agradecerán.” Fernando Navarro Sordo Europa451 ![]() (Imagen, Greens EP) ENFOQUE I Sólo un 34% de los eurodiputados son mujeres, aunque la proporción ha aumentado desde las elecciones de 2009. Las comisarias europeas sólo representan un tercio de la Comisión, nueve de veintisiete tras muchas presiones a los gobiernos. El único aspirante a comisario rechazado por el Parlamento ha sido una mujer, la búlgara Yeleva, mientras el miembro más criticado de la UE del Tratado de Lisboa es la británica Catherine Ashton. “La Unión sólo tiene ‘Padres’ fundadores, y esto es una carencia”, afirma Noëlle Lenoir, primera mujer en sentarse en el Consejo Constitucional francés. ![]() Noëlle Lenoir (F. Wikipedia) El 22 de febrero es el día europeo por la igualdad salarial desde que en 2008 dirigentes de la UE asumieran que las mujeres deben trabajar 418 días al año para ganar lo mismo que un hombre en 365 días. La mujer debe trabajar 53 días más que el hombre al año, hasta el 22 de febrero. En cambio, un estudio francés realizado sobre las empresas que cotizan en la Bolsa de París demuestra que las que cuentan con una tasa más alta de feminización obtienen mejores resultados entre 2002 y 2006 en materia de rentabilidad, crecimiento, productividad y creación de empleos. El servicio mínimo europeo femenino Lo mismo podríamos decir de los partidos políticos europeos que más crecen. Son quienes más mujeres albergan en sus listas. En 2009, la gran sorpresa de las elecciones europeas fueron los Verdes, que pasaron de 41 a 55 diputados. Pues bien, este grupo es el que mayor tasa de feminización ostenta de todo el arco europarlamentario: 30 mujeres entre 55 diputados, o lo que es lo mismo, el 54,5%. Detrás están los liberales y los socialistas, por encima de la media, con un 45% y un 40% respectivamente. El centro-derecha (PPE) e Izquierda Unida suspenden por la mínima, mientras que los partidos conservadores y ultranacionalistas sencillamente pasan de las mujeres. “El porcentaje de mujeres en el Parlamento europeo se estanca”, resume Noëlle Lenoir, que fue, además, ministra francesa de Asuntos europeos entre 2002 y 2004. Los expertos sociólogos establecen en el 35% la representación mínima para lograr influir en un colectivo. El Europarlamento ha pasado de contar con un 31% de mujeres en sus bancadas a un 34,8% tras las pasadas elecciones. El dato podría llevarnos a la esperanza si no nos percatáramos de que ningún portavoz de los siete grupos parlamentarios europeos es una mujer, salvo, de nuevo, entre los Verdes, cuya presidencia comparten siempre una mujer y un hombre. Presionar al patriarcalismo de la foto de familia Fátima Aburto, responsable de las relaciones entre el Congreso español y las instituciones europeas, considera “penosa y fuera de época la foto de familia del Consejo europeo”, en donde sólo hay dos mujeres –Ángela Merkel y Dalia Gribauskaite- entre 26 hombres. Ello justifica, a su entender, “la lucha por la igualdad que mantiene Europa” contra “2.000 años de Historia que avalan que las cosas no cambian de forma natural, sino que hay que ejercer cierta presión”. Los leves avances del último año en paridad política europea “no se explican por unas semanas de presión ejercida en noviembre de 2009, sino la que se lleva a cabo desde hace años”, matiza Aburto, quien no considera que se haya logrado suficientes resultados, pero considera positivo el nombramiento de Ashton para el puesto de Asuntos Exteriores. “Se supone que las mujeres somos buenas mediadoras.” La francesa Lenoir sostiene que la igualdad entre hombres y mujeres es una de las marcas de la casa en la UE. “No es machista. De hecho, Durão Barroso le ha dado las carteras más importantes a las mujeres: Interior para la sueca Cecilia Malmström, Justicia a la luxemburguesa Viviane Reding, Exteriores a la británica Ashton o Economía Digital a la holandesa Neelie Kroes.” ![]() Fátima Aburto (F. FA) La alternativa de la discriminación positiva “Estoy a favor de la discriminación positiva y de las políticas activas para la igualdad. Una reforma social estructural cuesta décadas de esfuerzos en ese sentido”, comenta Fátima Aburto, quien ha contribuido a las apuestas políticas sociales del gobierno de Zapatero en este ámbito. Noëlle Lenoir, en cambio, matiza. “Durante mucho tiempo he estado en contra de la discriminación positiva, pues hombres y mujeres siendo iguales en todo punto, deben ser seleccionados por sus méritos y no por su sexo. Sin embargo, este sistema de igualdad en el derecho nunca ha funcionado. En los últimos cincuenta años los progresos en política han sido tímidos. De modo que en la fase en la que nos encontramos estoy a favor de la discriminación positiva en general dentro de la política y en particular dentro de nuestras comunidades”, sostiene quien alerta de que en ciertos ámbitos la situación se agrava cuando “estamos viendo cómo las mujeres asumen el 80% de las tareas domésticas. Más que la generación precedente”. ![]() Eurodiputadas durante una conferencia de prensa (Foto, PE) ¿Las mujeres están hechas para la política? “La vida de la mujer no es monolítica”, alega Lenoir. Fátima Aburto, a su vez, explica: “Las Instituciones con una representación paritaria de las mujeres son más representativas de la composición social, y eso las hace más democráticas. Además, hombres y mujeres somos distintos en aptitudes -fundamentalmente por educación, pero es una realidad- y aportamos innovaciones constructivas y probablemente también problemas que resolver. Ambas cosas constituyen un reto y una oportunidad.” Lenoir, en un tono más reivindicativo, insiste en que “hay que luchar por la liberación de la mujer, cuyos derechos han sido pisoteados durante siglos. Por eso, las mujeres deben implicarse en política, aunque a veces suponga un sacrificio para ellas. Una persona no se reduce a su sexo. Es absurdo e insultante atribuir a las mujeres predisposiciones particulares para que se queden en casa y no accedan a los puestos “de hombres”, sin hablar de la práctica horrible del Burka que condena a las mujeres a prisión de por vida.” Y concluye: “Viendo los obstáculos que tienen que superar las mujeres para alcanzar el mismo puesto que un hombre, es seguro que tienen más mérito que ellos”. Fernando Navarro Sordo Europa451 ![]() Captura del documental dirigido por Jean-Paul Jaud DEBATE I Los productores franceses del documental crítico Nuestros hijos nos acusarán (2008) están buscando salas de cine en España para hacerlo llegar al gran público. Quienes defienden la alimentación natural, escogen cada vez más un tono entre el alarmismo, la lacrimogenia y el utopismo. ¿Aciertan o se arriesgan al descrédito? Nuestros hijos nos acusarán es un documental de casi dos horas, dirigido por el francés Jean Paul Jaud –quien en su día sufrió de cáncer-, que ataca con notable agresividad la alimentación que usa pesticidas, abonos químicos u organismos genéticamente modificados. En él se asegura que la “generación de niños actual será la primera de la historia en tener peor salud que sus progenitores”. Sin dejar tiempo para el aliento, este filme trufado de madres con hijos cancerosos y trabajadores a quienes les sangra la nariz cada vez que manejan abonos químicos, denuncia “un exterminio de agricultores que manejan los productos químicos”. La cinta anuncia “un combate irreversible” contra la agricultura química o contra las grandes multinacionales como Monsanto. Sin embargo usa y abusa de la aparición de niños en el colegio, adultos llorando, discursos efectistas en foros internacionales repletos de personajes encorbatados y efectos musicales espiritualistas que, más que otra cosa, pretenden interpelar las pasiones más incontrolables del espectador: el miedo a la enfermedad y la muerte. Lejos de la mirada irónica de películas críticas con el sistema como las de Mickael Moore, los colectivos medioambientalistas optan preferentemente por el moralismo y un discurso puritano acrítico consigo mismo. La Federación Internacional de Movimientos por la Agricultura Orgánica ha vuelto a publicar informes que detallan la peligrosidad de los cultivos de transgénicos, mientras e la Unión Europea se sigue debatiendo sobre ello y es aún proclive a desarrollarlos. España es el país que más cultivos transgénicos permite en la UE. Sin embargo, ningún representante de la industria química y biogenética aparece en la cinta para dar su versión de las cosas. Siguen ausentes de estas cintas enormemente politizadas los puntos de vista contradictorios que permitan al espectador no sentirse en misa y tener la garantía de acceso a toda la información al respecto. ¿Dónde están los economistas que expliquen con detalle la viabilidad de la vuelta a la agricultura biológica en un planeta de 7 mil millones de habitantes? Es incluso peligroso insinuar que la diabetes, el cáncer o la infertilidad sólo se explican por la alimentación que mantenemos. Fernando Navarro Sordo Europa451 |