Más transparencia
La FCC solicita más transparencia: los consumidores deben poder acceder a todas las informaciones relativas a la gestión de la Red por parte de los operadores. Sólo si la información se mantiene pública podrán los consumidores y los desarrolladores de contenidos elegir con conocimiento de causa quien les preste conexión a Internet. Aunque sea legal, la FCC rechaza cualquier tipo de filtrado: “Los consumidores y desarrolladores tienen el derecho de recibir y enviar el tráfico legal que deseen y conectarse desde donde deseen, así como de pronunciarse en línea sobre lo que quieran y usar el terminal que se les antoje”. Dicho esto, los defensores de la neutralidad de la Red señalan la inserción del término “legal” como una amenaza al intercambio de archivos P2P entre particulares, que corre el riesgo de verse censurado, como ya pasa en Francia con la ley Hadopi.
Flexibilidad
La FCC admite en todo caso que los operadores sean flexibles en la gestión de la Red, lo que significa que para evitar la congestión del tráfico “indeseado” pueden admitir diversas velocidades de tránsito. Ahora bien, un operador que haya firmado un acuerdo con un sitio de difusión musical o vídeo tendría la obligación de no favorecer a estos últimos. De este modo, el tráfico hacia las webs de la competencia no será ralentizado.
La FCC sostiene también el deber de los operadores de disponer de la posibilidad de invertir en la construcción y el desarrollo de su propia red, en cuyo momento el tráfico podría ser facturado “al consumo”, es decir, quien use más ancho de banda pagará más. Por ejemplo, quien utilice juegos en línea o sea un gran consumidor de vídeos en Internet pagará una tarifa más elevada. Por lo visto, a los ojos de Genachowski esto no viola el principio de la neutralidad. Por último, los proveedores de Internet podrán acordar un mejor rendimiento (una calidad mayor) a algunos servicios de Internet, previa justificación de la decisión siempre que no suponga competencia desleal.
En el espacio público de Internet, es decir los servicios que van más allá de los lucrativos de cada operador, se prohibiría terminantemente cualquier discriminación para favorecer a los servicios propios. Por cierto, el Internet a través de teléfonos móviles, no se vería concernido por esta nueva regla sino en una mínima parte. La FCC prevé normas distintas que para los terminales tradicionales, haciéndose eco de la propuesta emitida por Google-Verizon el verano pasado. Transparencia, prohibición de bloqueo de aplicaciones, servicios y terminales legales son las reglas comunes a ambos mercados.
Francesca Barca
Foto: Bruno C./Flickr















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