 (Foto, alvarfáñez/Flickr) OPINIÓN I Las calles de Francia se llenan estos días de manifestantes en protesta por el anuncio del Presidente Sarkozy de elevar la edad de jubilación y el número de años de trabajo para percibir su prestación al 100%. En Europa, casi todos los gobiernos se plantean la misma medida bajo el pretexto de la crisis mundial. Definitivamente, los desmanes de la generación del Babyboom los pagarán las futuras generaciones.
Los gobiernos europeos se dicen presionados por “los mercados” para adoptar medidas anti crisis y planes de ajustes presupuestarios con el fin de evitar un sobreendeudamiento público y un colapso como el de Grecia. La medida estrella estos últimos días consiste en aumentar la edad de jubilación y los años de cómputo para percibir esta prestación.
El timo de la estampida
Si bien es razonable revisar la edad de jubilación en una Europa cuya esperanza de vida aumenta por años, es un despropósito hacerlo bajo el impulso del miedo a que se reproduzcan situaciones de insolvencia estatal como la Griega o pretextando que para salir de la crisis reforzados es menester ganar competitividad en este campo. Precipitadamente, sin un debate público y transparente, de tapadillo, los gobiernos de derechas o de izquierdas están aprobando una reforma que los poderes económicos llevaban reclamando desde hace casi una década, sin pasar por las urnas y sin venir a cuento.
Se trata de acongojar a la población con la amenaza del lobo que viene si no se retrasa la edad de jubilación, y de este modo se esconde la ausencia de reformas estructurales de mayor calado para ganar en competitividad y salir de la crisis. ¿Dónde están las regulaciones internacionales para embridar la codicia y la irracionalidad de los responsables de la banca? El mundo occidental lleva treinta años reduciendo los impuestos de todo el mundo, y en especial de las clases más pudientes. Todo ello sin apenas recortar el Estado del Bienestar, con lo que llevamos 30 años viviendo todos por encima de nuestras posibilidades reales. Hablando de jubilaciones y presentando el retraso de la edad como la fórmula mágica para cuadrar las cuentas públicas en el futuro se escamotea la oportunidad de que los ciudadanos analicen si les conviene o no volver a pagar algo más de impuestos o simplemente recortar e nivel de prestaciones sociales públicas.
Al mismo tiempo, esta solución ficticia contra la crisis opera como cortina de humo en relación a la cuestión de la competitividad europea. Nadie se para a pensar ya acerca de la necesidad de aumentar la inversión pública y privada en investigación y desarrollo y en mejoras de los sistemas educativo, formativo y universitario.
Guerra entre generaciones
A todo esto se añade una profunda injusticia generacional que tarde o temprano hará estallar las calles de manifestantes insatisfechos y vindicativos. La crisis sistémica que llevamos dos años y medio padeciendo se debe al colapso de un modo de vida basado en la especulación para financiar un tren de vida por encima de las posibilidades reales de la generación que ahora se está jubilando a edades muy tempranas y por lo general acogiéndose a sistemas de prejubilación escandalosos. La generación del Baby Boom, la que nació tras la Segunda Guerra Mundial y empezó a trabajar a mediados de los años sesenta, ha vivido la era de endeudamiento público y de desarrollo económico más espectacular de la Historia de la Humanidad. Además, de los altos niveles de vida que de los que ha gozado, es la que más derechos laborales ha creado para sí misma y la que menos años ha debido de trabajar para poder disfrutar de una prestación por jubilación. Tal orgía de privilegios los ha financiado generalmente con deuda pública y privada. Con endeudamiento del Estado y con hipotecas bancarias, tarjetas de crédito refinanciaciones basura. Con especulación inmobiliaria y crediticia. Hasta el punto de que ya no le da tiempo de pagar todas las deudas y serán las generaciones futuras quienes deberán hacerse cargo de la factura. En esas estamos con la presente crisis.
 Manifestantes en París (Foto, Ernes Morales /Flickr) Lo que escocerá tarde o temprano a las jóvenes generaciones es percatarse de que en el momento en que la generación Baby Boom debiera retrasar su edad de jubilación para terminar de pagar sus deudas, lo que se hace es retrasar la edad de jubilación de las generaciones futuras. En Holanda, Alemania y España se habla de retrasar la edad de jubilación a 67 años. En el reino Unido ya está en marcha la reforma para una jubilación a los 68 años. Austria, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Hungría, Rumanía y demás países europeos hacen lo propio. Todos con reformas que se desarrollan a 10, 15 ó 20 años vista. Es decir, que incumbirán a los trabajadores de aquí a 2030 como mínimo. Las injusticias históricas sólo provocan radicalización social, y esto es lo que probablemente suceda en los próximos años cuando los jóvenes se den cuenta del timo del que están siendo víctimas. Fernando Navarro SordoEuropa451Foto: Ernest Morales / Flickr; alvarfañez/Flickr
 Imagen de missha / Flickr ANÁLISIS I Algo se mueve bajo los pies de Google. Su hegemonía casi perfecta corre peligro. ¿Cómo funciona el motor de búsqueda Internet más usado del mundo? Gracias a un algoritmo cuasi mágico cuyos parámetros se encuentran a su completa discreción. Cuando Google lo modifica para luchar contra lo que puede considerar como spam o web basura y lograr que la búsqueda en su motor sea más correcta, más de una web se verá exiliada de la primera página y condenada a morir.
¿Cómo funciona AdWords, el sistema “pago por cada clic” de Google pensado concebido para la publicidad? ¿Cómo funcionan sus inserciones publicitarias, de las cuales no se conoce ni el número de participantes ni el sistema autónomo de control de los mecanismos de fijación de sus precios? ¿Cómo funciona AdSense, el sistema que permite que aparezcan anuncios laterales relacionados con el tema de la página web que visitamos? Nadie lo sabe. Google insiste en que debemos confiar en él. Por lo visto nos debe bastar con su famoso lema “Don't be evil” (“No seas malo”).
“Don't be evil” ya no basta
En el terreno de las búsquedas en Internet en los Estados Unidos Google domina los dos tercios del mercado, el 65,5% para ser más precisos, mientras en Europa, de media, se habla del 80%. La vida de cualquier web o blog monetizado depende de Google. Sin embargo, no existen reglas claras. Es más, sólo existen las reglas de Google. Ahora, las denuncias contra Google se acumulan. Desde hace unos días, Google anuncia que publicará el porcentaje de beneficios que le espera a quien use en su página web el sistema Google AdSense. Ha sucedido tras la denuncia de la FIEG (la Federación italiana de editores de prensa) ante la Autoridad italiana antimonopolio en noviembre de 2009 por abuso de posición dominante y distorsión de mercado de la publicidad en línea. El porcentaje de beneficios que espera a quienes se adhieran al sistema AdSense "se define sin que Google suministre elementos útiles para verificar la determinación de los montantes efectivamente percibidos", según la mencionada autoridad. En otras palabras: sabremos por fin cuánto gana Google con la publicidad.
Esta propuesta de Google, aun significativa en el plano simbólico, no contentará a los editores de prensa, preocupados a su vez por el hecho de que el buscador gana dinero usando sus contenidos mientras la prensa sufre una crisis de caballo. La iniciativa de la FIEG italiana, de hecho, en la dinámica lanzada en noviembre de 2009 por el magnate de la comunicación Rupert Murdoch, quien tiene intención de que sus diarios desaparezcan de los agregadores de noticias Google News. Y es que de nuevo Google gana con la publicidad sin pagar por las noticias que anuncia, mientras para la prensa estas noticias suponen un coste. El 23 de marzo de 2010 llegó el turno de España: Antonio Fernández Galiano, Presidente de la asociación española de editores de prensa (AEDE) sostuvo la necesidad de que “Google News modifique su modelo económico”. Según Galiano, “Google se aprovecha del trabajo y de la crisis de la prensa para ganar dinero, sin respetar las normas que defienden a los editores contra los abusos de explotación por parte de terceras partes en Internet”.
El reto de la privacidad
El pasado 10 de abril las autoridades de protección de la privacidad de diez países (Francia, Alemania, Canadá, España, Irlanda, Israel, Italia, Nueva Zelanda, Holanda e Inglaterra) se han dirigido por escrito a Google para lamentarse de la escasa atención a la protección de los datos personales que supone la introducción de su servicio de Social Network llamado Buzz. Google, en palabras de Eric Schmidt, su consejero delegado, reconoce deficiencias en este snetido.
En Alemania, lo que trae de cabeza a las autoridades es el servicio de mapas callejeros fotográficos Street View. Google estaría violando supuestamente la privacidad de los ciudadanos, mostrando edificios privados, personas y placas de matriculación sin su consenso. De hecho, si el consenso de los interesados, Google ha almacenado por error datos de navegación Wi-fi durante sus grabaciones callejeras mediante los coches Google, según denuncian las autoridades alemanas de defensa de la privacidad. Y es que los famosos Google cars están dotados, además de telecámaras en tres dimensiones, de antenas para filtrar las redes de Internet. Google ya ha anunciado que destruirá estos datos. Entretanto, la Unión europea exige al gigante de California conservar las imágenes del servicio Google View sólo durante 6 meses en vez de los 12 que pretende la compañía.
Francesca Barca Europa451
 OPINIÓN I La decisión final depende de momento de una veintena de personas entre profesores, padres, alumnos y representantes de la administración pública. Es el consejo escolar de cada centro quien decidirá si es lícito o no llevar pañuelo sobre la cabeza en los centros públicos.
Tras la expulsión de la alumna madrileña Najwa Malha, de 16 años, del instituto Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón, lo natural sería preguntarse cuándo le toca al Estado implicarse en el asunto. "En el interior del edificio no se permitirá el uso de gorras ni de ninguna otra prenda que cubra la cabeza", reza el reglamento de régimen interno de la escuela de Najwa. En las páginas del diario El País, Iván Jiménez-Aybar, abogado de Najwa, sostiene que no era fácil prever que la normativa interna del centro se pudiera aplicar también al pañuelo que muchas musulmanas usan para cubrirse el cabello, a pesar de que la familia ya había desaconsejado a la hija llevar esta prenda por conocer la disposición del reglamento escolar.
Dice Jiménez-Aybar: “La comunicación con el estudiante puede volverse dificultosa cuando este lleva un gorro o sombrero que pueda esconder su rostro, de modo que no se sabe a quién se habla, o si está durmiendo en clase o si sencillamente está escuchando música. No creo que el uso del hiyab pueda causar voluntariamente problemas en clase o dificultar la interlocución. Entonces, ¿por qué sacar a Nawja del instituto? Para Jiménez-Aybar lo más probable es que el problema haya surgido a raíz de que cualquier otro alumno que haya querido llevar en la escuela cualquier tipo de gorra, se haya lamentado de su imposibilidad señalando el caso de Najwa, pues ella llevaba un mes usando el pañuelo.
Hace casi dos años entrevisté en Gines, a pocos kilómetros de Sevilla, a Fátima Mohamed Kaddur, concejal municipal por el Partido Popular español. Por entonces, esta señora ocupaba las portadas de los diarios andaluces por una polémica –insignificante según ella, sustancial a mi entender– a raíz d que Mariano Rajoy propusiera restringir el uso del pañuelo en las escuelas “como sucede en Francia”. La reacción de Fátima Mohamed fue insistir que “el velo no se toca. El velo es integración, y trabajo para que se reconozca. Yo no me siento discriminada. Por ejemplo, acudo a la romería del Rocío con las mujeres con las que trabajo, me visto de ‘flamenca’, sin quitarme el velo. Esto representa la integración plena y sirve para combatir el racismo contra los inmigrantes. Una postura utópica pero comprensible. Hoy, Fátima Mohammed ha anunciado su retirada del Partido Popular por sentirse discriminada.
Fuera de la ley
En Francia este velo ya ha sido vedado en la escuela pública, junto con otros símbolos religiosos, al igual que sucede en 110 de las 129 escuelas de la Bélgica francófona. En septiembre, la comunidad flamenca belga lo ha prohibido del todo a partir del curso 2010-2011. El Consejo de Estado francés examinará el próximo 19 de mayo la normativa para la prohibición del velo en el espacio público. El Gobierno galo había encargado a su vez a una comisión parlamentaria el estudio de la cuestión y ya toca tomar decisiones definitivas. Según el diario francés Le Figaro, el proyecto se concentra principalmente en dos artículos que apuntan en la dirección de “imponer sanciones leves a las mujeres” y de “sancionar con contundencia a quienes eles obliguen” a portar el velo en los espacios públicos. Las multas irían desde los 150 euros e incluirían “cursos de utilidad pública” para las personas sancionadas. La gran novedad de la ley francesa es la instauración de la “violencia, la amenaza y el abuso de poder o de autoridad” para quien imponga el uso del burka. En este caso, el riesgo es pasarse un año en prisión o soportar una multa de 150.000 euros. Este texto, pues, será el que tenga que pasar el tamiz del consejo de Estado que, bueno es recordarlo, ya ha rechazado una primera propuesta legislativa en el mes de marzo, subrayando la ausencia de fundamentos jurídicos, como por ejemplo la violación del principio de libertad de conciencia. Lo importante para el Gobierno francés es que cale el mensaje de que no se rechaza el burka en nombre de la laicidad –pues sería un mensaje negativo para la comunidad islámica–, pero aún no ha aclarado si el motivo se basará en la seguridad de las personas o en la dignidad de la mujer.
Hablando de sondeos
Según una encuesta realizada entre 21.000 ciudadanos de la UE pr parte de la fundación BBVA y coordinada por Ipsos, sólo el 28% de los ciudadanos está de acuerdo con el uso del velo en las escuelas, mientras el 50% es contrario. Los países que más se oponen son Bulgaria, Francia, Alemania, Suiza, Bélgica y Grecia. Al mismo tiempo, el 62% de los entrevistados considera los valores cristianos como característicos de Europa.
Según la fundación alemana ZentralInstitut Islam Archiv Deutschland, existen 14 millones de musulmanes en la UE, más otro ocho millones en toda Europa. El país con la comunidad islámica más numerosa es Francia, con 5,5 millones de creyentes. Los Países Bajos, en términos relativos cuentan con un 6% de población que se declara musulmana. No en casualidad que en las elecciones holandesas del 9 de junio, el partido conservador anti-islámico de Geerd Wilders pueda alcanzar más del 17%. En cifras de Eurostat, la religión es un elemento fundamental en la vida del individuo para el 53% de los europeos. En general, el 49,5% de los europeos es católico, el 12,7% protestante, el 8,6% ortodoxo, el 5,7% musulmán y el 0,4% judío. Un abundante 25,4% se decara “no religioso”. No nos olvidamos de Suiza, en donde el pasado 29 de noviembre sus ciudadanos se pronunciaron en referendo contra la construcción de minaretes en el territorio nacional, espacio que ya cuenta con cuatro de estas torres de llamada al rezo sobre todo para bosnios y turcos, ciudadanos que no cabe considerar como extremistas. Al mismo tiempo, en Italia arreciaban los pronunciamientos contra la Corte europea de Estrasburgo que se acababa de pronunciar contra la presencia del crucifijo en las escuelas. Desde la izquierda a la derecha, los partidos italianos reaccionaron de forma unánime a la decisión: “El crucifijo es el signo de nuestra identidad cultural (para algunos), para otros es el símbolo de la identidad religiosa italiana y europea. Incluso para quien no se considera cristiano, da miedo abandonar el crucifijo. El debate sobre su presencia en las escuelas, abierto por una ciudadana finlandesa laica y racionalista ha desencadenado la paranoia por una supuesta invasión islámica. Cabe preguntarse desde cuándo el islam se está convirtiendo en el espejo de la identidad europea. Y cabe responder que desde que hace unos años se ha empezado a insertar en el debate público, con discursos, en su mayoría, provenientes de la extrema derecha. Lo peor es que cuando el legislador trata de poner orden se queda a años luz de la realidad (¿cuántas mujeres usan el burka?), de la comprensión de la cuestión y de la integración de los musulmanes. Francesca BarcaEuropa451 Foto: guillermo fernández / Flickr
 ENFOQUE I Mientras el Estado español trata de permitir que en Navarra las mujeres puedan abortar en la sanidad pública sin tener que emigrar, en Italia una senadora del partido de Berlusconi (Pdl) propone una ley para permitir la objeción de conciencia de los farmacéuticos. La Sigo (Sociedad Italiana de Ginecología y Obstetricia) ha publicado datos nacionales del uso de la píldora del día después, señalando un aumento del uso de este método contraceptivo en 2009.
En Italia, en 2009, se han vendido cerca de 50.000 cajetillas de píldoras contraceptivas del día de después. De 320.000 ventas en 2008 se ha pasado a 370.000. Según la columnista del diario La Stampa, Flavia Amabile, “En muchos casos este es el único tipo de contracepción usado por los jóvenes, visto que el 58% de las jóvenes encuestadas afirma no usar métodos anticonceptivos por no tenerlos a mano.”
El dato sorprende por dos motivos. Por un lado ya sabemos qué “batalla” -por no usar el término religioso “calvario”- supone para una joven tomar la píldora del día después: cuando el médico de guardia –no hablamos de casos aislados– es un objetor de conciencia sucede que o bien no prescribe o bien somete a la paciente a la terapia del consabido “¿¡sabes que estás acabando con un ser vivo?!”. Lo cual significa que, a pesar del boicot, el fármaco es utilizado. Por otro lado cabe preguntarse cuánto de todo esto no se debe a la falta de una educación sexual y anticonceptiva más inteligente. Y es que el tratamiento postcoital consiste en una dosis de hormonas en pastillas que producen una serie de modificaciones en el interior del útero e inhiben la ovulación, impiden que el óvulo sea fecundado o evitan que se implante en el útero. Es decir, no se elimina ningún óvulo fecundado.
El diario Il Corriere della Sera anuncia que la senadora conservadora Ada Spadoni Urbani propone una ley de “Disposiciones en materia de objeción de conciencia de los farmacéuticos a la hora de dispensar en sus farmacias esta píldora de emergencia”. Los farmacéuticos, pues, podrían rechazar la venta de estas píldoras, prescritas, quizá por un médico objetor.
En España, la píldora del día después se puede vender en farmacias sin necesidad de receta médica. La objeción de conciencia de los farmacéuticos debe regularla cada comunidad autónoma. Por ejemplo, en Andalucía, los farmacéuticos, a título personal, pueden objetar y no dispensar dicho fármaco, sin perjudicar el derecho del consumidor. Esto es, en la farmacia debe haber al menos un trabajador que pueda dispensarla, según una sentencia del Tribunal Superior de Andalucía de 2007. Se calcula que el 1% de los farmacéuticos andaluces se ha declarado objetor.
Desde los sectores y partidos conservadores se criticó en 2007 la eliminación de la necesidad de receta médica. Temían que su venta indiscriminada se disparara y que las labores educativas que hasta entonces realizaban los centros médicos a la hora de recetarla se diluyera con el tiempo. Es cierto que desde que no se requiere receta médica, la venta de estas píldoras se ha duplicado en España, a pesar de los 20 euros que cuesta la caja de dos unidades.
Curiosamente, la región en donde más se multiplicado la venta de la píldora del día de después es en Navarra. En esta región gobernada por conservadores antiabortistas no se practica ningún aborto, tanto en la sanidad pública como en la privada. La objeción de conciencia médica contra el aborto en Navarra provoca que, para evitar contradecir la ley española del aborto –que reconoce el derecho de toda ciudadana a que se le practique- financia el coste de la operación a sus ciudadanas si se marchan a otra región española para abortar.
La objeción de conciencia contra el aborto en España es un capítulo más de la cultura de las apariencias y de la hipocresía en el sector médico. Sólo el 3% de los abortos se practica en la sanidad pública, pues la mayoría de los médicos se declara objetor. No obstante, más de la mitad de los médicos de la sanidad pública tienen consultas y empleos en centros privados, aquellos en donde se practica el 97% de los abortos en el país. Todos los códigos civiles de Europa reconocen derechos personales sólo a partir del nacimiento. Mientras tanto, al embrión o feto, se le considera un nasciturus. Alguien “que va a nacer”.
Francesca Barca & Fernando Navarro Sordo Europa451 Foto: higlu/Flickr
 Imagen: aaronw79/flickr DEBATE I La UE ha iniciado una consulta de proporciones nunca vistas para escuchar todas las opiniones de los actores interesados acerca de la neutralidad de la red. En mayo, publicará un informe y se acelerará la batalla entre quienes quieren dar prioridad a unos contenidos de Internet frente a otros, y quienes desean preservar la neutralidad de Internet. ¿En qué se basan ambas posturas?
La neutralidad de la red significa que hoy por hoy todo el que vuelque en Internet contenidos goza de la misma prioridad para comunicarlos que los demás. Es decir, que una página de Europa451.es se carga a la misma velocidad que otra de la BBCWorld si nos conectamos desde el mismo terminal. En un contexto de banda ancha y fibra óptica, esto no tendría por qué cambiar, pues los recursos de las operadoras de Internet no están sobreexplotados. Hay espacio de sobra en las autopistas de Internet para que todos los coches rueden a la misma velocidad sin tener que dar prioridad a unos sobre otros.
Este panorama cambiaría en dos supuestos. Por un lado, en el caso en que no se investiguen nuevos materiales de transmisión de las comunicaciones por Internet, como la Banda ancha o la fibra óptica, y al mismo tiempo siga aumentando el tráfico en Internet y en telefonía. Por otro lado, que las operadoras de telefonía e Internet decidan que quieren hacer negocio jugando a dar prioridad a unos contenidos frente a otros.
El interés es legítimo, pues estas operadoras, como Telefónica, Orange, o Vodafone, son propietarias de las redes de banda ancha o fibra óptica por las que circulan los contenidos de Internet. En cambio, se avecinaría el riesgo de que estas pocas operadoras dominantes del mercado en cada país privilegiaran en exceso determinados contenidos, provocando situaciones de monopolio de hecho.
Hasta ahora, las autoridades nacionales o supranacionales de los mercados de las telecomunicaciones han impuesto a las operadoras la neutralidad de la red. Sin embargo, hace pocas semanas, una sentencia en los Estados Unidos declaraba que las autoridades no pueden imponer a los operadores de Internet la neutralidad de la red. En la Unión europea se ha iniciado un debate público previo a la creación de leyes que regulen este tema. Para dentro de unos meses, habrá directiva sobre la neutralidad de la red.
Entrevista a marcel Coderch sobre las implicaciones de la neutralidad de la red El Presidente de la multinacional Telefónica, César Alierta (F. dekuwa/Flickr) A favor del peaje en Internet
En España, el presidente de Telefónica, César Alierta, exige desde hace tiempo que los buscadores como Google, Yahoo o Aol, paguen un peje por usar extensivamente sus redes de telecomunicaciones. Del mismo modo que las compañías aéreas ofrecen billetes de Business Class, de Turista o de Preferente, las compañías de Internet quieren poder ofrecer servicios de calidad diferenciada. Además, este peaje significaría una victoria contra la piratería en Internet. Por último, permitir a las telecos poder “dirigir el tráfico” permitiría evitar situaciones de saturación de redes a determinadas horas del día en que más gente se conecta y comparte contenidos.
El propio ministro de Industria, Miguel Sebastián, considera “posible” este peaje, pero prefiere hablar de “tasa”, lo que dejaría abierta la posibilidad de que este canon se pagara por igual a todos los operadores de Internet por parte de los buscadores, con lo que no se quebraría el principio de igualdad de tráfico en la red. Neelie Kroes, la Comisaria europea de Telecomunicaciones –quien antes tuviera arredrados a los operadores cuando era Comisaria de Competencia-, no se ha manifestado en contra de terminar con la neutralidad, siempre que se respeten los clásicos principios que la esfera europea desea extender al máximo: libertad de expresión, no discriminación de competidores, transparencia, investigación para la ampliación de las redes y fomento de la competencia contra la formación de monopolios. “No soy un policía en busca de una esquina conflictiva”, declaraba Kroes dando a entender que no quiere precipitarse en una sobreactuación legislativa. Vamos, que no tiene prisa y que de momento los de la “esquina conflictiva” pueden seguir a mamporros.
El Gobierno francés, impulsor del debate a escala europea, ha elaborado un documento de entrada, según el cual hay que "encontrar un equilibrio entre la libertad de expresión y comunicación, la protección de la vida privada y la preservación imperativa del orden público". Se quiere prevenir contra la "falsificación, la piratería y la pornografía infantil".
 El músico Moby, defensor de la neutralidad de Internet (F. Motionblur/flickr) A favor de mantener la neutralidad contra el peaje
Los internautas en general, y personalidades como Barack Obama, se manifiestan con recelo respecto del fin de la neutralidad de la red. En la mayoría de los casos de ruptura de la neutralidad de Internet, esto implicaría que los operadores de Internet no dieran a sus clientes el servicio al que se comprometieron por contrato. Esto es, frenando o impidiendo la circulación de determinados bits cuando los contratos no prevén esta posibilidad. El consumidor vería modificado su contrato sin su consentimiento.
Para otras personas, como Asedin El Muntasir Bilá, director general de la Agencia Marroquí de Regulación de las Telecomunicaciones, “El objetivo del debate no debe ser tanto la neutralidad técnica de la Red, como el contenido que transporta, cada vez más cultural. La batalla debe librarse acerca de ese contenido, para que cada región o cada país pueda salvaguardar sus valores, los elementos que una sociedad comparte en su seno, antes que concentrarse en las problemáticas que conciernen más a los actores del mercado que a los consumidores del servicio.
Para Timothy Wu, profesor de la Columbia University y guru de la Net Neutrality, la idea es simple: "Un transportista de la información no debe discriminar. En 2010, Internet es un transportista de informaciónes. (…) Es menester considerar Internet a la par que el servicio de electricidad".
Los defensores de la neutralidad desean elevar a rango de ley esta condición para que la codicia y el carácter depredador de los operadores no conduzcan a situaciones de monopolio. ¿A qué velocidad se cargarán en pantalla los blogs de los particulares? ¿O determinadas tiendas en línea frente a otras? ¿Decidirán las telecos quiénes pueden hacer negocio en Internet? ¿Se convertiría la tasa en una especie de impuesto involucionario? Los especialistas estiman que dentrod e doce años, cerca del 20% del PIB mundial se consagrará al ecosistema de Internet, contra el actual 6 ó 7% . Internet, pues, será pronto un bie colectivo estratégico.
Ejemplos concretos
 Ammar Abd Rabbo/Flickr REVISTA DE PRENSA I Tras los escándalos de pedofilia que asolan la reputación de la Iglesia Católica se abre, lenta pero violentamente, el debate sobre la relación entre el celibato del clero y los abusos sexuales. Si para algunos expertos, la relación es directa y proporcional, para otros la cuestión está mal planteada. El 19 de junio de 2009, el prefecto de la Congregación para el Clero, el Cardenal Claudio Hummes, declaraba a la revista Vida Nueva que, a su entender, el número de curas pedófilos no superaba el 4% del total. Era una cifra distinta de la anunciada en 2008 por el mismo cardenal en las páginas del Osservatore Romano, cuando el tope lo había fijado en el 1%. El aumento de la proporción no es baladí en un periodo de dificultades de imagen para la Iglesia católica: los escándalos de abusos sexuales se han extendido a los stados Unidos, Irlanda, Alemania, Austria y, hoy, Noruega. El teléfono ciudadano alemán instaurado para denunciar los casos de abusos se ha colapsado esta semana con más de 13.000 llamadas. Las normas se pueden cambiarLa consecuencia de estos rayos y truenos es que muchas personan insisten en la relación entre el celibato y la pedofilia. Durante una entrevista al diario austriaco Die Presse, el cardenal Carlo Maria Martini –conocido por sus posturas ecuménicas y progresistas– volvió a lanzar la reflexión sobre el celibato eclesiástico en nombre de “cuestiones fundamentales de la sexualidad” que deben ser cuestionadas. Cabe recordar que el celibato del clero católico no se basa en un dogma, ni es un voto personal, sino una norma de conducta ratificada por última vez en el Concilio de Trento que tuvo lugar entre 1545 y 1563. Es una práctica, pues, que puede ser modificada. El pasado 11 de marzo, el arzobispo de Viena declaraba que el problema de la pedofilia concierne de pleno a la “cuestión del celibato y de la formación de la persona”, apelando a impulsar cambios. No pudo decirlo de modo más claro que el teólogo suizo Hans Küng, en su columna publicada en el diario francés Le Monde del 4 de marzo: aun reconociendo que los problemas de pedofilia no los causa el simple celibato, “sí revelan la relación crispada que entretiene la jerarquía católica con la sexualidad, la misma relación que determina su postura con respecto de la contracepción”. Küng analiza el celibato como un pilar estructural de la Iglesia romana. “Con la misma franqueza para abordar de cabo a rabo el tema de los abusos sexuales, habría que abordar la discusión de su causa esencial y estructural: la regla del celibato. Esto es lo que los obispos deberían plantearle con firmeza y sin ambages al papa Benedicto XVI.”
La tradición contraatacaAnte estos ataques más o menos frontales, los adalides de la tradición no se han quedado de brazos cruzados. En las páginas del diario italiano La Stampa, el presidente del Consejo Pontificio para la Unidad de los Cristianos, Walter Kasper, declaraba hace unos días que “el celibato no tiene nada que ver con los abusos sexuales a menores. El Papa define el celibato como la señal de la consagración exclusiva a un corazón, y como la expresión de un don a dios y a todas las personas. Todos los expertos establecen que la mayoría de casos se produce en el seno de las familias y no en el domicilio eclesiástico. Existen pruebas de que la pedofilia no tiene nada que ver con la antigua tradición que impide a curas y monjas contraer matrimonio. Es más, las estadísticas sobre abusos sexuales nos dicen que es al contrario”. El obispo de Ratisbona, Gerhard Ludwig Müller, mantiene el mismo discurso: “Es ridículo. En Alemania, cada año hay 15.000 casos de abusos a menores denunciados. El 99% de entre ellos se producen en las familias o entre los educadores. Nada que ver con el celibato. Existen estudios científicos que dicen que la pedofilia tiene su origen en una perturbación del desarrollo de la persona, aunque las causas concretas nos sean aún desconocidas”. Pedófilos en busca de menoresNa reciente investigación publicada por el diario El Pais demuestra, en cambio, lo contrario. Según el Instituto de Estudios de la Sexualidad y la pareja de Barcelona (IESPB), “¿Ser curas o célibes nos convierte en pedófilos? No. ¿Ser pedófilo y cura es algo común? Sí, porque la Iglesia católica funciona como una capa protectora (…). Los signos que traicionan un comportamiento pedófilo aparecen hacia la adolescencia. Cuando un joven entra a formar parte de un seminario, ya es sensible a ciertos estímulos. Además, hay que precisar que el celibato complica aún más la situación, pues no ofrece salidas a las necesidades sexuales”. El vicepresidente de la Asociación Española de Psiquiatría Legal, Alfredo Chalcédoine, también aparece citado en el artículo, añadiendo que “queda demostrado que las personas con tendencias pedófilas buscan obtener empleos que les permitan estar en contacto con los menores”. La historiadora y ensayista Lucetta Scaraffia, ha publicado en el Osservatore Romano (órganos de la Santa Sede) un texto que propone ofrecer más espacio a las mujeres en la Iglesia. Dar más poder a las mujeres “podría levantar el velo de la omertà masculina sobre los crímenes encubiertos en la Iglesia”. Lo mismo piensa Maureen Dowd, quien propone en su columna de The New York Times a una religiosa para ocupar la función papal. “Las religiosas siempre han deshecho los entuertos de los curas. En la actualidad el lío es monumental. Benedicto XVI debería regresar a su Baviera natal y los cardenales ponerse a airear de nuevo la fumata blanca proclamando esta vez Habemus Mama”. Francesca BarcaEuropa451
 Imagen de Firas / Flickr INFORMACIÓN I Open Society Institute, la fundación privada en Nueva York dirigida por el especulador y mecenas George Soros, acaba de publicar un estudio sobre la presencia y la integración de los musulmanes en once ciudades europeas."Muslims in Europe" es un estudio comparativo de “At Home in Europe Project”, una iniciativa de la fundación Open Society Institute, cuyo objeto es el estudio de la participación y la integración política, social y económica de los musulmanes y de otros grupos minoritarios en las ciudades de Europa. A pesar de que este informe no pueda calificarse como representativo para todos los musulmanes, de él se deduce una tendencia general de la vida diaria de las comunidades musulmanas en once ciudades europeas: Ámsterdam, Amberes, Berlín, Copenhague, Hamburgo, Leicester, Londres, París, Marsella, Rotterdam y Estocolmo. Según Open Society Institut, en contra de la creencia popular, los musulmanes en Europa están lejos de vivir como alienados o como víctimas de procesos de segregación. Las investigaciones desarrolladas prueban que un 61% de las personas interrogadas poseen un sólido sentimiento de pertenencia al país en el que viven. La cifra alcanza el 72% cuando se trata de sentimiento de pertenencia a la ciudad donde residen. En cuanto a las demandas de estos ciudadanos, son las mismas que las de los no musulmanes: un mejor sistema educativo, calles más limpias, más lucha contra la criminalidad, etc. Los datos acerca de su participación política son igual de interesantes: más del 70% de los musulmanes interrogados –en edad de votar- han votado en las últimas elecciones locales o nacionales. Sin por ello elaborar una clasificación de estas ciudades, Open Society Institute ha publicado también una lista de recomendaciones para mejorar las políticas locales de integración. Para obtener más información acerca de este informe, basta contactar con Csilla Toth: cstoth@osi.hu Para acceder al informe directamente, haga clic aquí.
El caso de EspañaEn España, el mismo día, el Gobierno ha presentado un estudio del que se deduce que el 80% de los musulmanes de este país se considera integrado en la sociedad. Aunque las cifras son más bajas que en 2008, aún existe un 89% de musulmanes en España consideran que es perfectamente compatible ser un buen español y un buen musulmán. Asimismo, para el 87% de los encuestados, la religión musulmana es compatible con la democracia, y un 77% estima que crisitanos y musulmanes hacen por entenderse mutuamente. El Ministerio de Justicia español está elaborando una nueva ley de Libertad Religiosa a la vista de la rápida evolución que las prácticas religiosas están experimentando en España. Para el 83% de los musulmanes encuestados, el Estado español debe ser completamente neutral y no beneficiar a una religión más que a otra. Dicho esto, las cifras oficiales siguen dando a un 76% de la población española como cristiana católica, a pesar de que la práctica religiosa ha descendido en este país de manera drástica en las últimas décadas. Según el último estudio del Centro de Investigaciones sociológicas de España, el 58% de quienes se consideran creyentes, no acuden nunca o casi nunca a oficios religiosos. Los agnósticos o ateos se cifran ya en el 16% de la población. Francesca Barca & Fernando Navarro SordoEuropa451
 El libro de Job, de Steve Jobs ENFOQUE I El pasado 25 de marzo, las publicaciones británicas The Times y Sunday Times anunciaron que sus contenidos y el acceso a sus webs serían de pago. No se trata de casos aislados. Tras el anuncio de Rpert Murdoch el mes pasado, la prensa vuelve al modelo del pay per view. La iniciativa Orbyt, de El Mundo, es la prueba tangible en España.
Desde el 29 de marzo, la web del diario francés Le Monde ya no será gratuita. Apenas unos pocos artículos podrán leerse sin pagar, mientras que la mayoría de textos sólo serán accesibles para los abonados. Otro de los clásicos franceses, Le Figaro, hizo lo propio el mes pasado, con una información dividida en tres niveles: acceso gratuito para las noticias, y dos niveles más de pago progresivo según según la selección del internauta. La prensa francesa sigue la nueva corriente que quiere imponer el magnate australiano de los medios de comunicación Robert Murdoch desde agosto de 2009, cuando anunció que preparaba cambios para que el Wall Street Journal fuera de pago: “El periodismo de calidad cuesta dinero. Una industria que ofrece sus productos gratis permite que se canibalice el buen periodismo”. La primera etapa de este proyecto verá la luz en Inglaterra: a partir del mes de junio de 2010, The Times y Sunday Times (propiedad de Murdoch) serán de pago: una libra por la lectura diaria, dos para el acceso toda una semana, relata el otro gran diario británico, The Guardian. Rebekah Brooks, directora ejecutiva de News International, hizo el anuncio oficial, asegurando que se operará del mismo modo con la cabeceras The Sun y News of the World muy pronto. Brooks explicaba: "Es una etapa crucial para que el mercado de la prensa vuelva a ser rentable. Estamos orgullosos de nuestro periodismo y no nos da vergüenza decir que tiene un valor". Esta oleada nueva no se detiene aquí: el grupo francés Hersant ha anunciado que las informaciones recogidas en la web www.arcinfo.ch –que agrupa los periódicos suizos L'Express y L'Impartial– será de pago a partir de 2011. El consejero delegado de Hersant, Jacques Richard justificaba su decisión de la forma siguiente: “El mercado de la publicidad no puede cubrir los costes de una página web de información”, añadiendo que “hoy por hoy, nadie gana dinero en Internet y hay que buscar un medio para hacerlo rentable”. John Humphrys, periodista británico de 63 años y veterano de la BBC declaraba el 26 de marzo (¡qué casualidad!) al diario The Sun: "El buen periodismo hay que pagarlo, lo mismo que pagamos a un fontanero para que nos arregle una gotera”. Humphrys dice estar dispuesto a gastar cada año unas 500 libras en prensa. Su caso es, en cambio, aislado: ¿quién compra más de un diario al día? ¿Quién compra un diario al día?  Google de nuevo en el disparaderoEn esta crisis generalizada, todos señalan a Google como el culpable. Murdoch, de nuevo, ha sido precursor: en noviembre de 2009 decidía que las webs de sus diarios desaparecerían de los agregadores de noticias de Google, alegando que esta última empresa gana dinero gracias a ellos sin pagar nada a cambio por las noticias que publican. Ese mismo mes: la FIEG (Federación Italiana de editores de diarios) interponía una denuncia contra Google Italia ante la autoridad antimonopolio por su servicio Google news. ¿El motivo?: abuso de posición dominante creando una distorsión de los mecanismos de reparto de la publicidad en línea. España sigue esta misma dinámica: el 23 de marzo pasado, Antonio Fernández Galiano, Presidente de la asociación española de editores de prensa (AEDE) declaraba que hay que exigir a “ Google News que modifique su modelo económico”. Según el responsable de la AEDE, «el motor de búsqueda Google se aprovecha del trabajo y de la crisis de la prensa para multiplicar sus ganancias publicitarias por encima de la ley que defiende a los editores contra el hecho de que una tercera persona gane usando de sus contenidos en la prensa Internet”.
 El muro de Rue89 En busca del nuevo modeloAunque la prensa se percate ahora de que las webs no son rentables sólo con publicidad, no todo el mundo está dispuesto a regresar de nuevo al modelo de pago de toda la vida. Algunos siguen las evoluciones tecnológicas (a menudo a favor del gurú de Apple, Steve Jobs). Pedro J. Ramírez, director de El Mundo lanzó hace tres semanas el producto Orbyt. Es el pistoletazo de salida en España para el periodismo en línea de pago. Por 15 euros al mes el abonado recibe en su bandeja de entrada contenidos diferenciados de los de la web a través de dos boletines o Newsletter diarias. Un producto adaptado al I-Phone, o el Tablet. Ramírez asegura que "Los problemas que nos plantea la tecnología nos los resolverá también la tecnología. (…) Estoy seguro de que tarde o temprano vamos a vivir una nueva edad de oro del periodismo y que nuestra sociedad volverá a contratar a muchos periodistas". Otro modelo es el de “pedir” dinero a los lectores. Rue89 lo hace con su Wall (un muro de contribuyentes que cualquier persona o entidad pueden construir ladrillo a ladrillo pagando por cada ladrillo que ocupa con publicidad), o con toda una serie de herramientas que bonifican su logotipo. Si los lectores se identifican con su producto, estarán dispuestos a pagar. Otra idea es la del “crowdfunding” (financiación de masas), con el modelo del norteamericano Spot us, o el italiano You Capital en vista. En estos medios, es el lector-ciudadano el que financia los proyectos informativos que se le ofrecen en una panoplia amplia de posibilidades. En palabras del fundador de You Capital, Antonio Rossano, “La plataforma permitirá a los periodistas y a los operadores del sector publicar proyectos, reunir apoyos y optar a financiación privada”. El francés Mediapart ofrece otro modelo. Fundado por el ex director de Le Monde, Edwy Plenel, en 2008, es un medio de pago salvo para los blogs. Con un abono de 9 euros mensuales, en palabras de Plenel, lograremos tener « Abonados que además serán lectores y socios del club, lo que les permitirá convertirse en contribuyentes en el seno de una plataforma de blogs. (…) Lo que hemos hecho es adicionar todos los elementos del periodismo contributivo en línea. Es la idea del periodismo participativo de calidad. El lector podrá moverse por Mediapart como espacio de referencia, para aportar a su vez los temas que le interesan”. Está por ver si el modelo del « pago por visión » logra poner coto a la crisis de la prensa o si sólo beneficiará a los competidores que permanezcan sobre un modelo de gratuidad. A lo que hay que añadir que los artículos cuya difusión de masas se debe en especial al llamado social network al cual el mercado de la prensa de pago se cerrará. Quizá la prensa imite a la televisión especializada de pago en boga gracias a la proliferación del TDT. Francesca BarcaEuropa451
VÍDEO I El mini documental español Lavar, enjuagar y centrifugar, gana un concurso organizado por la cadena británica BBC abierto a todos los idiomas del mundo para expresar en pocos minutos la visión que cada cual tiene del mundo. Un toque existencialista y abstracto, pero conectado con la vida cotidiana y la actual crisis económica que atraviesa el mundo, se ha llevado el primer puesto.
Federico Teixeira Sampayo ha ganado el concurso MyWorld, convocado por BBC y abierto a todos sus lectores sin restricciones lingüísticas. Este español, decidió corresponder a esta iniciativa sin fronteras con un mini documental de 2 minutos que representa una escena igual de común a todos los países de nuestro entorno.
Se trata de uno de esos instantes prolongados frente a la portezuela de la lavadora mientras esperamos a que termine su ciclo antes de pasar la ropa limpia a secar. Durante la historia, contada a través de rótulos sobre una imagen fija aunque no fijada, Teixeira Sampayo cuenta cómo ese moment de espera silenciosa frente a tan hipnotizante electrodoméstico es el "más productivo del día" desde hace dos años, cuando "requiere lavar su ropa sucia", como todos los españoles y sus representantes tras dos años de crisis económica que ha llevado a millones de españoles al paro. Dos minutos de vídeo que transmiten una serenidad inesperada y sin duda lenitiva para cualquier trabajador o desempleado sumido en la vorágine diaria del sávese quine pueda de la crisis.
Fernando Navarro Sordo Europa451
 ¿Están de enhorabuena los cerdos? (F. marianaC/Flickr) DEBATE I La empresa Coop (Cooperative di consumatori), líder italiano de la gran distribución, acaba de catalizar la polémica en todo el país al ofrecer un supermercado en Roma su primer pasillo halal. Indignación de las asociaciones protectoras de animales.Con un17% del mercado, la Coop domina el sector de la gran distribución italiana. Su originalidad estriba en ser una cooperativa de consumidores nacida a finales del siglo XIX que hoy agrupa a más de siete millones de miembros. Entre los valores que promueve, figura la seguridad alimentaria, la protección del poder adquisitivo y la promoción de la alimentación biológica. ¿Un tiro por la culata?Desde el 6 de febrero, quizá con la voluntad de responder a una demanda por parte de sus clientes musulmanes, uno de los supermercados Coop en Roma ha inaugurado su primer pasillo halal. Las carnes propuestas han sido objeto, pues, de una matanza según los ritos certificados por un imán. Muchos hubieran podido temer una reacción epidérmica por parte del mundo político italiano, católico hasta la médula, y una condena de los particularismos (hay quienes hubieran dicho “islamización”) en Italia, como ya sucede en Francia a raíz del Quick halal. Sin embargo, el ataque ha provenido esta vez desde las asociaciones de vegetarianos y de protección de los animales. Estos últimos denuncian la manera supuestamente cruel en que los animales son abatidos según el rito musulmán. El rito prevé que cada animal sea degollado vivo para que se vaya desangrando. Estas asociaciones apelan al boicot de todos los supermercados Coop, que ha reaccionado en seguida publicando en su web un comunicado garantizando que sus animales quedaban aturdidos antes de ser sacrificados. Ecumenismo y mercadotecniaHe aquí el segundo país en menos de un mes en el que el mercado halal se sitúa en el centro de la controversia pública. Dicho esto, aunque haya reacciones virulentas, la industria alimentaria se preocupa poco de restas cuestiones. La “aventura” del halal significa ante todo dos mil millones de consumidores potenciales. ¿Un precedente interesante? El de Mac Donald's, que hizo en Londres el experimento durante 2006 y 2007 antes de volver a la panceta de cerdo de toda la vida. El motivo es que lo halal no le resultó rentable. Según los datos del MIHAS (Malaysia International Halal Showcase), el mercado halal representa en el planeta una cifra de negocios de 150.000 millones de euros en 2009. Cifra que podría alcanzar los 500.000 millones en 2010. Sólo en Francia, pais con la comunidad musulmana más grande de Europa (cinco millones), el gabinete de estudios de mercado Solis evalúa el sector en alrededor de 4.000 millones de euros en 2009, pudiendo alcanzar los 5.000 en 2010. Un argumento de peso en el debate.
Francesca BarcaEuropa451
(Foto: marianaC/Flickr)
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